Cocker Spaniel Inglés: cazador que se convierte en compañero
Del campo a la sala: descubre por qué el Cocker Spaniel es el perro familiar perfecto. Carácter sensible, educado y leal que se adapta rápido al hogar.
Cocker Spaniel Inglés: del perro de caza al compañero familiar ideal

El Cocker Spaniel Inglés es una raza con una historia fascinante que ha evolucionado desde ser un excelente perro de caza hasta convertirse en uno de los compañeros familiares más queridos. Su nombre proviene de la palabra inglesa "woodcock", que significa becada, un ave que cazaba con frecuencia en los campos europeos.
Históricamente, el Cocker Spaniel destacaba por su tenacidad, habilidad para desenvolverse en ambientes difíciles y destreza para atrapar la pieza sin provocarle daño. Sin embargo, en la actualidad ha pasado al ámbito familiar, convirtiéndose en un perro de compañía perfecto por su carácter sensible, emotivo y educado.
En el hogar, el Cocker Spaniel no tarda en acomodarse y se convierte en compañero inseparable de sus dueños, a quienes seguirá a todas partes. Esta raza se caracteriza por ser tranquila en la convivencia y mantener una excelente relación con el hombre, siempre que le proporcione el cariño y el mimo que requiere.
Orígenes y evolución del Cocker Spaniel Inglés

Los primeros spaniels en la historia
Las primeras noticias sobre el Spaniel se remontan al año 1300, descritas por Gaston Phebus. Aunque Inglaterra reclama el origen de estos perros, parece ser que el término "Spanyell" se le dio en el año 1100 a un perro que fue importado de España al Reino Unido, lo que sugiere que su verdadero origen podría estar en la Península Ibérica.
Se pueden encontrar menciones a los spaniels en el siglo XIV, época en la que ya eran utilizados para labores de caza, mostrando excepcionales características. Su cualidad de no alejarse mucho de su dueño y ser lento durante las batidas los hacía ideales para este trabajo, por lo que a los primeros ejemplares se les denominó perros del Medievo, de ballesta y halcón.
Diferenciación de razas y reconocimiento oficial
Aproximadamente 500 años después de las primeras descripciones, se produjo la diferenciación en siete razas de spaniel: el Clumber, el Sussex, el Springer de Gales, el Springer inglés, el Field, el Irish Water Spaniel y el Cocker.
Fue a principios del siglo XIX cuando se le aplicó en Inglaterra el nombre de Cocker Spaniel o Cocker. Estos perros fueron muy apreciados en Devon y Gales por su pequeño tamaño, que favorecía su movilidad por la baja vegetación de estas áreas.

En 1892, el Kennel Club reconoció oficialmente al Cocker Spaniel bajo esa denominación, apareciendo en el Stud Book. Aunque en sus orígenes el peso límite de estos perros era de 11,34 kg, en la actualidad se encuentra entre los 11 y 13 kg. La raza ha ido aumentando su estatura con el objetivo de cubrir mejor su trabajo y aumentar su fuerza y peso, aunque se le sigue clasificando como el enano fisiológico del gran epagneul, del cual conserva la forma encefálica y psicológica.
Características físicas del Cocker Spaniel Inglés
Estructura general del cuerpo
Estamos ante un perro deportivo, fuerte, bien equilibrado y compacto. La medida del suelo a la cruz y de ésta a la cola es prácticamente igual. Su cola se encuentra siempre en animado movimiento, sobre todo cuando sigue un rastro o no siente miedo ante las circunstancias.
Su cuerpo fuerte y compacto posee un tórax bien desarrollado y un esternón profundo. Las costillas son bien arqueadas, el dorso es corto, amplio y firme. La línea dorsal desciende ligeramente desde el final del lomo hasta el inicio de la cola, que está implantada ligeramente debajo de esta línea, siempre recta y continuando con ella, nunca en alto. Generalmente, la cola se encuentra amputada a una medida conveniente, ni demasiado corta ni demasiado larga.

Cabeza, ojos y mandíbulas
En cuanto a su cabeza, posee un hocico cuadrado, situado a media distancia entre la nariz y el occipital con el stop bien marcado. Sus pómulos no son muy desarrollados y la trufa es ancha para poder desarrollar bien el olfato. Su cráneo está bien desarrollado, sin pecar de fino ni de tosco.
Esta raza suele tener los ojos grandes, brillantes y expresivos de color marrón o marrón oscuro, con el fin de armonizar con el pelaje. El borde de los párpados se encuentra bien pegado. Las orejas son de forma lobular y de inserción baja, a la altura de los ojos.
Sus mandíbulas han de ser fuertes, sanas y completas. La mordida debe ser en tijera, es decir, que la cara interna de los incisivos superiores esté en contacto con la cara externa de los incisivos inferiores, colocados en ángulo recto con los maxilares.
Extremidades y pelaje
Su cuello suele ser moderadamente largo, colocado sobre hombros bien inclinados. El cuello es sin papada y musculoso. Las extremidades anteriores se caracterizan por su rectitud, mientras que las extremidades posteriores, también muy musculosas, son redondeadas y tienen una buena angulación en la rodilla. El corvejón, bien descendido, le permite un fuerte impulso. Sus pies cuentan con almohadillas plantares gruesas, similares a las del gato.

Su pelo es liso, sedoso y a veces ondulado, con flecos en las extremidades anteriores, en el cuerpo y en las extremidades posteriores por encima de los corvejones. Se puede ver a este perro en múltiples colores. En los ejemplares de color sólido solo se permite una mancha blanca en el pecho.
Tamaño y peso
La altura del Cocker Spaniel Inglés es de entre 39 y 41 cm en los machos, y entre 38 y 39 cm en las hembras. Su peso debe encontrarse entre los 13 y 15 kg, lo que mantiene su proporción equilibrada y su agilidad característica.
Temperamento y comportamiento del Cocker Spaniel
Un carácter dulce y afectuoso
Su comportamiento, determinado genéticamente y por las actitudes adquiridas desde sus orígenes, es el de un perro no conflictivo sino bueno, dulce y afectuoso. Se caracteriza por ser un gran amigo de los hombres en general, y de los niños en particular, lo que lo convierte en una excelente opción para familias.

Se observa en su comportamiento la cualidad de la obediencia y el respeto hacia las órdenes recibidas. Por haber sido educado para la caza, si se observa su comportamiento en el campo se percibe como fija su atención en toda especie de animales, debido a su inquietud e instinto cazador.
Adaptabilidad y sociabilidad
Esta raza tiene una gran facilidad para adaptarse al entorno, ya sea en el hogar o en el campo. Su carácter no es agresivo, por lo que es habitual ver esta raza, una de las más vendidas tanto en España como en el resto de Europa, en nuestra vida cotidiana.
Cuidados y salud del Cocker Spaniel Inglés
Higiene y mantenimiento del pelaje
Por las características del pelo de esta raza, es conveniente peinarlo diariamente con el fin de evitar los nudos y mantener su aspecto sedoso. Asimismo, se aconseja una sesión de peluquería cada dos meses como mínimo.

En cuanto a la higiene general, no se recomienda bañarle con demasiada frecuencia para no perjudicar la protección natural que le proporciona su pelo ante la suciedad y la humedad. Cuando se proceda a efectuar los baños, se debe tener suma precaución para evitar que el jabón entre en sus ojos u orejas.
Cuidado de orejas, ojos y dentadura
Las orejas del Cocker Spaniel, especialmente delicadas, deben ser examinadas con frecuencia para detectar una posible otitis a tiempo, sobre todo en la época estival por el peligro que entrañan las espigas y las garrapatas. Asimismo, conviene limpiarles los ojos habitualmente para prevenir infecciones.
También hay que controlar su dentadura regularmente, evitando caries o el exceso de sarro. Para ello, se le pueden dar de vez en cuando cortezas de pan o galletas para perros. Con ello se conseguirá evitar, además, el mal aliento.
Ejercicio físico y actividad
La actividad física es un aspecto de gran importancia en esta raza, por lo que se recomienda hacerle practicar ejercicio mediante paseos realizados varias veces al día. La falta de ejercicio puede traerle graves consecuencias de salud al perro, como la obesidad.

Un Cocker Spaniel bien ejercitado es un perro equilibrado, feliz y menos propenso a desarrollar problemas de comportamiento.
Alimentación y control de peso
En cuanto a su alimentación, es necesario tener en cuenta la tendencia a engordar de esta raza, por lo que la comida se debe administrar en su justa medida: de 200 a 250 gramos de carne y de 60 a 80 gramos de arroz o verduras cocidas.
Es importante evitar darle comida de la mesa y controlar regularmente su peso corporal para mantenerlo dentro de los parámetros saludables. Una alimentación equilibrada, combinada con ejercicio regular, es clave para la longevidad y calidad de vida de tu Cocker Spaniel.