Cómo cuidar una tortuga de tierra
Guía completa de cuidados para tortugas de tierra: alimentación, hábitat y atenciones necesarias para que tu mascota viva saludable.
Cómo cuidar una tortuga de tierra: guía completa de cuidados

La tortuga de tierra es una de las mascotas más populares entre niños y adultos por su carácter tranquilo y sus cuidados relativamente sencillos. Tener una tortuga en casa es excelente para la educación de los niños, ya que aprenderán responsabilidades importantes como la alimentación diaria y el mantenimiento del hábitat.
¿Qué debes saber antes de adoptar una tortuga terrestre?

Los conocimientos sobre las tortugas de tierra han evolucionado considerablemente, por lo que ya no es suficiente dejarlas en el jardín sin supervisión. Estos reptiles merecen cuidados especializados y son animales de compañía fascinantes que requieren alojamiento adecuado, alimentación nutritiva y condiciones óptimas de vida.
Antes de comprar una tortuga terrestre, es fundamental saber que algunas especies están protegidas por ley. La tortuga mora (Testudo Graeca) y la tortuga mediterránea (Testudo Hermanni) tienen prohibida su captura y cría en cautividad para preservar estas especies amenazadas.
Sin embargo, existen otras especies que sí puedes adquirir en tiendas especializadas:
- Tortuga de patas rojas (Testudo Carbonara)
- Tortuga de patas amarillas (Testudo Denticulata)
- Tortugas de caja (Testudo Carolina)
Alojamiento y terrario: el hogar perfecto para tu tortuga
El alojamiento es uno de los aspectos más críticos para garantizar el bienestar de tu tortuga de tierra. El terrario debe adaptarse al número y tamaño de los animales que albergará, ampliándose conforme crecen.
Cuando las tortugas son pequeñas, un acuario antiguo puede funcionar temporalmente, pero a medida que crecen necesitarán un recipiente más grande. La altura ideal del terrario debe ser de aproximadamente 30 centímetros para evitar corrientes de aire dañinas.
En el fondo del terrario debes colocar:
- Una capa de gravilla gruesa
- Rocas redondeadas
- Ramas secas para mayor comodidad
- Un recipiente con agua fresca
- Otro recipiente para la comida
Temperatura, iluminación y calefacción

A diferencia de los mamíferos, las tortugas no regulan su temperatura corporal internamente y necesitan fuentes externas de calor para funcionar correctamente. Las lámparas infrarrojas son ideales para calentar el terrario sin elevar la temperatura ambiente de tu hogar.
Aunque la iluminación artificial es importante, también es esencial que tu tortuga reciba luz solar directa regularmente para optimizar la producción de vitamina D, fundamental para la salud de su caparazón y piel.
En el terrario debe haber:
- Un refugio: permite que la tortuga se resguarde de cambios de temperatura e hiberne en otoño
- Un recipiente de humedad: mantiene los niveles de hidratación adecuados en el ambiente
Alimentación correcta para tortugas terrestres

Las tortugas de tierra son principalmente herbívoras, pero su dieta debe ser variada y equilibrada. Puedes alimentarlas con verduras y frutas frescas como:
- Lechuga
- Tomate
- Zanahorias
- Ciruelas
- Fresas
Complementa su alimentación ocasionalmente con pequeñas porciones de carne, incluyendo hígado de ternera, carne picada, alimento para perros, caracoles e insectos. Es imprescindible que reciban calcio regularmente mediante bloques minerales o suplementos específicos para reptiles.
Reproducción: cuando tu tortuga quiere tener crías
Si deseas que tu tortuga se reproduzca, la primavera es la mejor época del año. Durante esta estación, los machos luchan por conquistar a las hembras. Una vez que la hembra es fecundada, excava rápidamente un hoyo en el sustrato y deposita entre seis y diez huevos.
Tras aproximadamente dos meses de incubación, nacerán las pequeñas tortuguitas, listas para crecer bajo tus cuidados. Este proceso es fascinante de observar y educativo para los niños que conviven con estas mascotas.