Cachorros inquietos: 5 trucos para controlar su comportamiento
¿Tu cachorro lo destruye todo? Establece normas claras desde pequeño, asegura tu hogar y canaliza su energía con ejercicio.
Consejos para cachorros inquietos: cómo educar a tu perro desde pequeño

Un cachorro es una fuente de alegrías, pero también de travesuras y sorpresas inesperadas. Si tienes cachorros inquietos, sabrás que sus ganas de inspeccionar cada rincón de la casa pueden ponerte los nervios de punta. Durante esta etapa crucial, debes aprovechar su corta edad para transmitirle las normas básicas de comportamiento y evitar que se produzcan accidentes no deseados. Si no estableces límites desde el principio, tu cachorro creerá que todo lo que hace está bien porque nunca ha sido corregido.
Medidas de seguridad imprescindibles para un cachorro inquieto

Como tus cachorros son inquietos y curiosos por naturaleza, lo primero es asegurar que el entorno sea seguro. No debes dejar al alcance de tu perro objetos que puedan lastimarlo, como clavos, tijeras o alfileres. Cualquier cosa punzante que pudiera ser ingerida representa un peligro real para su salud.
Los cables eléctricos son otro riesgo grave que debes evitar a toda costa. Tapa los enchufes para que tu cachorro no pueda lamerlos ni morderlos. Las bolsas de plástico también son peligrosas: tu perro podría asfixiarse o comer plástico, causándole problemas digestivos serios.
- Retira clavos, tijeras y alfileres del alcance del cachorro
- Protege los cables eléctricos y tapa los enchufes
- Guarda las bolsas de plástico en lugares cerrados
- Coloca una tela metálica en el balcón para evitar que tire juguetes
- Almacena sustancias tóxicas (lejías, detergentes) en armarios cerrados
- Guarda medicamentos fuera del alcance del perro
Cómo coger a tu cachorro correctamente
Si necesitas coger a tu cachorro en brazos, hazlo de forma correcta. Coloca una mano bajo su tórax y no lo agarres por las axilas. Los ligamentos de los omóplatos aún no están completamente desarrollados, y forzarlos podría dislocar los hombros de tu perro. Este cuidado es esencial durante los primeros meses de vida.
Controla los mordiscos y el comportamiento destructivo
Tu cachorro morderá todo lo que tenga a su alcance, ya sea por dentición o porque se siente solo y aburrido. La solución es mantener sus juguetes cerca y retirar los objetos prohibidos de su alcance. Cuando lo sorprendas mordisqueando una pata de mesa, una cortina o una silla, regáñalo con un "no" tajante.
Sin embargo, después del regaño, debes ofrecerle uno de sus juguetes como alternativa correcta. De esta forma, tu cachorro aprenderá dónde sí puede morder y dónde no. La consistencia es clave para que entienda las reglas.
Enséñale a tu cachorro a no subirse a los muebles

La primera norma para evitar que tu cachorro se suba a sofás y camas es nunca permitir que lo haga. Si nunca ha experimentado el placer de estar en el sofá, no sufrirá por esta prohibición. Si lo dejas subir "solo una vez", confundirás enormemente a tu perro, especialmente cuando rechaces sus intentos posteriores con las patas mojadas.
Cuando sorprendas a tu cachorro encima de un mueble, hazlo bajar inmediatamente y regáñalo después. Probablemente no volverá a intentarlo mientras estés presente, pero si sospechas que se sube cuando no estás, necesitarás recurrir a productos repelentes disponibles en tiendas especializadas.
Métodos efectivos para mantener muebles libres de perros
Puedes colocar plásticos que hagan ruido desagradable sobre sofás y sillas durante un tiempo. Otro método probado es llenar una lata con tornillos y atarle un cordón. Deja la lata sobre el sillón, y cuando tu perro intente subirse sin tu presencia, tira del cordón para que caiga. El estrépito sorprenderá a tu cachorro y lo alejará del mueble.
Qué hacer si tu cachorro roba objetos o comida

Cuando un perro roba comida, objetos de la casa o juguetes, está intentando afirmar su grado social dentro del grupo familiar. Tu cachorro cree que es dueño de todo y que puede disfrutar sin restricciones. Para evitar que se convierta en un déspota, debes hacerle comprender que los objetos a su alcance no le pertenecen.
Los otros miembros de la familia tienen mayores derechos porque están por encima en la escala jerárquica del hogar. Es necesario cortar inmediatamente cualquier intento de robo con un "no" tajante y firme.
Técnica de la lata ruidosa para robo de comida
Si los regaños no funcionan, prueba este método: llena una lata con algo que suene fuerte, como tornillos, y átala a un cordel. Cuando tu cachorro robe de la mesa o del cubo de basura, coloca la lata sin que la vea, junto con comida como señuelo. Cuando intente acceder, tira de la cuerda.
El ruido repentino le causará miedo y asociará el acto de robar con una consecuencia negativa que no olvidará. Esta reacción le impedirá volver a acercarse a la mesa o a la basura.
Cómo evitar que tu cachorro ladre descontroladamente

El ladrido es completamente natural en los perros: es su principal forma de comunicación. Tu cachorro quiere ser guardián del hogar, y debes permitírselo en ciertos momentos, como cuando llaman a la puerta o hay un sonido desconocido. Sin embargo, debe aprender a dejar de ladrar una vez haya dado la alarma.
Un simple "basta" debe indicarle que su trabajo ha terminado. Enséñale a distinguir entre ladridos de alerta apropiados y ladridos excesivos sin motivo.
Cuando el ladrido se convierte en un truco manipulador
Muchos perros aprenden a usar el ladrido como un truco para conseguir lo que quieren: paseos, comida o libertad. Tu cachorro relaciona el ruido con una recompensa. Sea lo que sea, nunca debes acceder a sus peticiones por este método, aunque al principio sea molesto aguantar su insistencia.
La paciencia es crucial aquí. Una vez superes este obstáculo inicial, habrás avanzado significativamente en la educación de tu perro y en la armonía del hogar.
La huida de casa y las peleas con otros perros

Si tu cachorro huye de casa y luego regresa, no es aconsejable pegarlo ni castigarlo. Los perros solo asimilan el momento presente, y tu cachorro asociará el castigo con su llegada, no con la huida. La próxima vez, puede decidir no volver por miedo a tu reacción.
Lo correcto es exagerar la alegría cuando regrese. Celebra su vuelta al hogar para que sienta la gratificación positiva de regresar contigo.
Intervención en peleas entre perros
Cuando veas que tu cachorro se enfrenta a otro animal, no hagas gestos raros ni acerques las manos cerca de sus cabezas o lomos. Podrían dañarte en un gesto de rabia descontrolada. Siempre intervén a una distancia prudencial cogiéndolos de la cola y levantándolos hacia arriba.
Al perder el equilibrio, soltarán al "enemigo". También puedes usar la correa o lanzarles un objeto sorpresivo para interrumpir la pelea de forma segura.
Fuentes de información: Perrikus