Coprofagia en perros: causas y soluciones
¿Tu perro come heces? Descubre por qué ocurre esta conducta, desde problemas médicos como insuficiencia pancreática hasta factores conductuales, y cómo…
Coprofagia en perros: qué es, causas y cómo evitarla

La coprofagia en perros es el comportamiento mediante el cual tu mascota ingiere heces, ya sean propias o de otros animales. Aunque suena desagradable, es un problema más común de lo que crees y tiene múltiples causas que van desde problemas médicos hasta cuestiones de comportamiento. Entender por qué tu perro hace esto es el primer paso para solucionarlo.
Existen investigaciones que analizan cuándo comienza este comportamiento, cuándo desaparece y con qué frecuencia ocurre en la población canina. Estos datos nos ayudan a comprender mejor este fenómeno y a ofrecer soluciones más efectivas.
Tipos de coprofagia en perros
No todos los casos de coprofagia son iguales. Los expertos clasifican este comportamiento en tres categorías principales según dónde y de quién provenga el excremento.

- Autocoprofagia: el perro se come su propio excremento.
- Coprofagia intraespecífica: tu perro ingiere las heces de otros perros.
- Coprofagia interespecífica: tu mascota consume las deposiciones de otras especies, como gatos o animales salvajes.
Causas médicas de la coprofagia
Antes de pensar en problemas de comportamiento, es importante descartar causas médicas. Varios problemas de salud pueden provocar que tu perro coma heces, especialmente si este comportamiento es repentino.
La insuficiencia pancreática, pancreatitis, infecciones intestinales y el síndrome de malabsorción son algunos de los trastornos que pueden llevar a tu perro a este hábito. También el exceso de grasas en la dieta puede ser un factor. Generalmente, cuando hay problemas médicos, verás otros síntomas acompañantes como diarrea o cambios en el apetito.
Si tu perro presenta coprofagia acompañada de otros signos de enfermedad, es fundamental acudir al veterinario para un diagnóstico adecuado.
Causas de comportamiento: por qué tu perro come heces

Búsqueda de atención
Los perros aprenden rápidamente que ciertos comportamientos generan reacción en sus dueños. Incluso ser regañado es una forma de atención. Si tu perro practica coprofagia y tú reaccionas de forma exagerada, es posible que continúe haciéndolo para llamar tu atención.
Aprendizaje por imitación
Tu perro puede aprender este comportamiento observando a otros perros, especialmente si convive con varios. Los canes imitan conductas de otros ejemplares de su especie, sobre todo si hay jerarquía o dependencia entre ellos.
También pueden aprender observándote mientras recoges las heces en el jardín o durante el paseo.
Instinto maternal
Las perras recién paridas practican la coprofagia con sus cachorros de forma completamente normal. Este comportamiento tiene dos funciones principales: mantener la zona de descanso limpia (conducta higiénica que en la naturaleza aleja a los depredadores) y estimular los reflejos de micción y defecación en los recién nacidos.
Jerarquía y dominancia
En algunos casos, perros sumisos consumen el excremento de perros más dominantes dentro del mismo hogar. Este es un comportamiento que también ocurre en otras especies animales y refleja la estructura jerárquica del grupo.

Refuerzo por sabor
Para algunos perros, simplemente el sabor del excremento es reforzante. Esto es especialmente frecuente con la coprofagia interespecífica: muchos perros consideran las heces de gato como un manjar delicioso, lo que refuerza el comportamiento cada vez que tienen acceso a la bandeja sanitaria.
Calidad y frecuencia de la alimentación
Una dieta de baja calidad o deficiente en fibra puede contribuir a la coprofagia. Algunos perros compensan el déficit nutricional comiendo heces, intentando así completar su ingesta de nutrientes.
Alimentar a tu perro una sola vez al día puede también favorecer este comportamiento. Los expertos recomiendan administrar comidas equilibradas múltiples veces al día y asegurar que los alimentos sean de calidad reconocida.
Tratamientos y soluciones para la coprofagia
Existen múltiples abordajes para tratar la coprofagia. Lo ideal es combinar varias estrategias según la causa específica de tu perro.

Enzimas digestivas y suplementos
Algunos dueños añaden enzimas digestivas o tiernizadores de carne a la dieta de su perro coprófago, basándose en la teoría de que una digestión deficiente motiva este comportamiento. Si bien algunos informes apoyan este método, la eficacia no está completamente demostrada.
Aditivos para desagradar el sabor
El tratamiento más común es hacer desagradable el sabor de las heces. Puedes aplicar especias picantes o salsas al excremento de tu perro. Antes de hacerlo, deja que tu mascota huela la sustancia para que asocie su olor con el sabor desagradable. Debe aplicarse consistentemente en todas las deposiciones.
También existen suplementos comerciales específicos que alteran el sabor de las heces, aunque su eficacia varía según el perro.
Remedios naturales
Algunos suplementos naturales se han sugerido como ayuda complementaria, incluyendo calabaza, menta, papaya, semilla de anís y piña. Siempre consulta con tu veterinario antes de añadir cualquier suplemento a la dieta.

Refuerzo positivo
Esta es una de las estrategias más efectivas. Cuando tu perro esté a punto de comer excremento, usa órdenes claras como "Déjalo", "Venga" o "Siéntate", o distrae su atención con un juguete. Recompensa el comportamiento deseado con elogios o premios.
El refuerzo positivo es mucho más efectivo que el castigo, que generalmente refuerza el comportamiento indeseado al proporcionar la atención que el perro busca.
Recogida inmediata de heces
Una de las estrategias más prácticas es recoger rápidamente el excremento antes de que tu perro tenga oportunidad de comerlo. Hazlo discretamente, sin que tu mascota te vea, para evitar reforzar la conducta mimética.
Durante los paseos, mantente atento y recoge las deposiciones de tu perro inmediatamente. Si vives en una casa con jardín, retira cualquier excremento viejo regularmente.
Uso de bozal
Si tu perro es coprófago y difícil de supervisar, especialmente cuando sale solo o durante paseos, un bozal puede ser una solución práctica. Si lo tolera bien, puede usarlo durante períodos extendidos. Esta es una medida directa que previene completamente el acceso al excremento.

Paciencia y tiempo
La coprofagia es frecuente en perros jóvenes y muchas veces desaparece naturalmente con la edad. En estos casos, simplemente esperar y mantener buenas prácticas de higiene puede ser suficiente.
Combinación de estrategias
Raramente un único tratamiento funciona para todos los perros. Lo más efectivo suele ser combinar el refuerzo positivo con la recogida inmediata de excremento y, si es necesario, aditivos que desagraden el sabor. Adapta el enfoque a las circunstancias específicas de tu mascota.
Complicaciones de salud por coprofagia
Aunque la coprofagia es ante todo un problema que molesta a los dueños, tiene implicaciones serias para la salud de tu perro que no debes ignorar.
Riesgo de parásitos internos
La complicación más grave es la posibilidad de contraer parásitos internos. Esto ocurre especialmente cuando tu perro come excremento de canes desconocidos infestados o de animales salvajes. Desparasitando frecuentemente a tu perro, puedes evitar este riesgo significativamente.

Transmisión de enfermedades
Las deposiciones de gatos pueden contener Toxoplasma, causante de toxoplasmosis, un parásito que afecta a los perros. Mantén a tu mascota alejada de la bandeja sanitaria de los felinos domésticos.
Las heces infestadas por larvas de mosca, bacterias u hongos también representan un riesgo. Retira cualquier excremento viejo lo más pronto posible, especialmente en zonas exteriores.
Enfermedades virales caninas
Algunas enfermedades virales importantes en perros se transmiten por vía fecal-oral. La hepatitis y la parvovirosis son dos dolencias muy serias que pueden contagiarse mediante la coprofagia intraespecífica con perros infectados. Estas enfermedades pueden ser potencialmente mortales.
Por todas estas razones, es importante abordar la coprofagia de tu perro de forma seria y consistente, combinando prevención con tratamiento específico según la causa.