Las espigas.
Son una gran amenaza para nuestro perro, con la llegada de la primavera crecen las plantas y después aparecen las espigas, normalmente en el campo, arcenes, solares…
Tienen forma de arpón se enredan en el pelo de los animales y se van desplazando hasta que mudan el pelo y se dejan caer. Pero no solo es en el pelo de los animales donde se clavan, son muy afiladas y por su forma se van clavando cada vez más siendo imposible que retrocedan, llegando a adentrar en la piel.
Esta hace que puedan introducirse en cualquier orificio o crearlo ellas mismas. Es muy frecuente ver perros con espigas clavadas en el veterinario, pudiendo tenerlas en lugares muy diversos:
Orejas
Es el lugar más típico y conocido donde le puedes encontrar a tu perro alguna que otra espiga.
En el caso que se descuide o no sea vista, estas espigas en las orejas pueden provocar otitis muy graves llegando a perforarse el tímpano e introducirse a través de el la espiga. Hay remedios caseros como introducir aceite en el oído del perro pero es muy aconsejable cuando las espigas se encuentran en estos lugares, hacerle una visita a su veterinario.
Ojos
Las espigas también se pueden introducir en los ojos, alojándose normalmente debajo de uno de los tres parpados que poseen los perros. Hay que acudir rapidamente al veterinario, su perro puede hacerse daño en el ojo al intentar rascarse.
Nariz
Los perros van olfateándolo todo y en ocasiones aspiran alguna que otra espiga. Los síntomas suelen ser estornudos continuos, que se rasquen la nariz con la pata y en ocasiones sangrado. Estas espigas son muy difíciles de extraer por la morfología interna de la nariz (cornetes nasales). En el 99% de los casos hay que sedar al perro y extraer la espiga con pinzas especiales.
Entre los dedos de las patas
En los dientes
Cuando los perros cogen objetos que están en al hierba es muy común que las espigas se introduzcan en al boca. En un perro con la boca sana no suele ocurrir nada pero si tienen problemas de retracción de las encías se forman unas bolsas donde se introducen las espigas pudiendo agravar las infecciones de la boca.
Vulva y pene
Es más común en las perras ya que se agachan para orinar, pero también lo encontramos en machos. Las espigas se introducen en la vulva o en el pene provocando graves lesiones. Es un poco más delicado al tratarse del sitio.