
El pacu también tiene origen tropical: procede de la zona ecuatorial de Sudamérica, aunque también existen variedades de pirañas en el sur de Estados Unidos y Hawaii. La producción para acuarios procede fundamentalmente de Florida. Algunos llaman a esta variedad de piraña 'Hércules', por su contundente tamaño.
Los tipos de pacu apenas se pueden diferenciar. El color y la longitud son las pautas que podemos seguir para poder distinguirlos. El pacu rojo es el más 'pequeño' de la familia (alcanza setenta centímetros nada menos) y el color anaranjado de su abdomen es el que le da su nombre.


La falsa piraña negra es una de las favoritas de los aficionados a estos peces. Aunque puede llegar a medir metro veinte de largo, esto no suele ser lo habitual. Son muy longevos y suelen tener un tono gris oscuro o negro.
Los pacu suelen tener los ojos saltones, aunque esto no significa que tengan buena vista. Al contrario, han agudizado sobre todo su olfato, ya que las turbias aguas amazónicas impiden una óptima visibilidad.
Las pirañas más habituales en los acuarios suelen medir entre 30 y 35 centímetros. Lo mejor es comprar especímenes pequeños para poder verlos crecer. Son animales sociales, por eso, es bueno tener cinco o seis ejemplares, pero no muchos más ya que pueden tener comportamientos agresivos. Hay que tener cuidado porque si hay momentos en los que las pirañas pasan hambre, suelen satisfacer su apetito devorando a los individuos más débiles.



En vez del carbón, usaremos turba para mantener un pH ácido. Éste será de 6 a 7'5, aunque preferiblemente 6'5, con una temperatura entre 22 y 28º C. El agua debe tener cierta salinidad: añadiremos 15 gramos de sal marina para acuarios por cada 40 litros de agua. La dureza será entre 10 y 15ºdGH.
Los materiales de decoración del acuario deben evitar endurecer el agua. En un acuario con este tipo de peces, la mejor opción es no modificar el entorno en exceso, ya que son animales muy tímidos. Una decoración amazónica con algunos recovecos donde puedan esconderse es sin duda lo más adecuado.
Existen muchos casos de personas que no están capacitadas para el cuidado de estos peces, ya que al comprarlos pequeños no se imaginan el tamaño que pueden alcanzar, lo que les impide mantenerlos durante mucho tiempo. Debemos preguntar al dependiente de la tienda de animales todos los inconvenientes de tener una piraña en casa y asegurarnos de ser suficientemente responsables.


Dentro de las pirañas hay unas veinte especies bajo el nombre científico de serrasalmus, cuyos ancestros ya existían hace 100 millones de años. Aunque la literatura y la cinematografía se han encargado de crear una leyenda negra sobre estos peces, en realidad no son animales tan poderosos.
Por supuesto, las pirañas son muy agresivas, sobre todo la roja y la negra y, de hecho, muerden al menor atisbo de movimiento u olor a sangre.