La mayoría de las personas prefieren adoptar mascotas cuando tienen pocas semanas de vida porque los consideran más tiernos; sin embargo, hay otros como la familia Williams, que no les importa la edad, pues así lo demostraron al adoptar a un gato de 20 años de edad. Dexter fue como bautizaron al minino a quien le brindaron un hogar para que viviera sus últimos años dignamente.

La historia de Dexter y su nueva familia comenzó cuando Jill Williams, miembro de la sociedad protectora de animales Best Friends Animal Society, recibió un correo en el que solicitaban hogares temporales urgentes para unos gatos.
Jill estaba ansiosa por tener un gato, aunque en el fondo no sabía cómo lo recibiría la familia porque además tenían cuatro perros.
Aun con la incertidumbre, Jill acudió al refugio en donde vio una gran cantidad de gatos, pero en cuanto vio a uno sin dientes y de edad avanzada, se enamoró y decidió llevarlo a casa.
Al comienzo, Jill creyó que era muy poco probable que un gato de 20 años pudiera convivir con cuatro perros y dos niños inquietos, pero Dexter demostró que eso no le importaba, pues él sólo quería un hogar.
En cuanto llegó a casa, Dexter encontró una familia llena de amor así como perros amigables quienes lo recibieron de la mejor manera.
Por otra parte los niños no vieron a un gato anciano, sino a un nuevo amigo y compañero.
Flora, una de las perritas de la familia, fue la primera en recibir cariñosamente a Dexter.
Al final, todos los perros dormían con Dexter, algo que la familia no podía creer.

Dexter vivió dos años más feliz y con muy buen aspecto físico, ya que subió de peso y su pelo creció. Siempre fue muy cariñoso, amaba a cualquier persona y era muy activo a pesar de su avanzada edad.
Desafortunadamente, una tarde ocurrió el momento que la familia esperaba desde que lo adoptó: su corazón dejó de latir. Despedir a Dexter no fue sencillo, especialmente para los niños y Flora, con quien forjó un fuerte vínculo. Sin embargo, la familia estaba feliz porque en sus últimos años vivió lleno de amor por parte de Jill, su esposo, los niños y las demás mascotas.
La experiencia fue tan gratificante para los Williams que al poco tiempo decidieron darle la oportunidad a otro gato sin hogar para que pudiera vivir como Dexter lo hizo. Ahora se ha sumado a la familia una gatita de un año llamada Trixie.