En el post de hoy voy a explicarte las diferencias entre enfermedades genéticas, congénitas y hereditarias en gatos.
Confundir el origen de una enfermedad, suele ser un tema recurrente en discusiones y reclamaciones de todo tipo, así que voy a intentar que quede claro, para que la próxima vez que utilices estos términos, sea adecuadamente.
Enfermedad es cualquier desviación dañina del estado estructural o funcional normal de un organismo, generalmente asociada con ciertos signos y síntomas y de naturaleza diferente a la lesión física.
Un organismo enfermo suele presentar signos o síntomas indicativos de su estado anormal. Por lo tanto, se debe comprender la condición normal de un organismo para reconocer las características de una enfermedad. Sin embargo, no siempre es evidente una clara demarcación entre enfermedad y salud.
El estudio de la enfermedad se llama patología.
Implica la determinación de la causa (etiología) de la enfermedad, la comprensión de los mecanismos de su desarrollo (patogénesis), los cambios estructurales asociados con el proceso de la enfermedad (cambios morfológicos) y las consecuencias funcionales de esos cambios.
Es necesario identificar correctamente la causa de una enfermedad para identificar el curso de tratamiento adecuado.
Una enfermedad genética, también llamada trastorno o desorden genético, se define como una condición patológica provocada por una alteración del genoma, es decir, por la alteración de uno o más genes.
Los gatos tienen 38 cromosomas (19 pares) las alteraciones genéticas son de una determinada especie, estos cambios se producen principalmente por mutaciones espontáneas que modifican un gen y su expresión a nivel fenotípico.
Algunas de estas mutaciones son leves produciendo un cambio que no compromete la vida, pero otras mutaciones producen alteraciones más importantes que pueden ir desde la muerte fetal a distintos niveles de sobrevida como el gen del PKD (riñón poliquístico), que produce la muerte a medio plazo.
Las alteraciones genéticas a su vez se pueden producir también por anomalías cromosómicas y desórdenes de múltiples genes.
Un ejemplo de anomalía cromosómica en gato es el Síndrome de Klinefelter, en la que el gato macho nace con tres cromosomas sexuales (XXY) y son estériles.
Las causas de una enfermedad genética pueden ser:

Algunas enfermedades o trastornos comunes causados por defectos genéticos incluyen deficiencias de enzimas particulares que conducen a la incapacidad del cuerpo para realizar funciones metabólicas normales y anomalías cromosómicas que pueden resultar en esterilidad, crecimiento anormal, aumento de la mortalidad embrionaria o reducción del tamaño de la camada. Los virus, ciertos medicamentos y la radiación son causas comunes de daño cromosómico.
Un ejemplo de enfermedad genética por deficiencia de enzimas en el gato es la Deficiencia de Piruvato Quinasa (PQ).
También se está estudiando la compleja interacción entre los factores genéticos y ambientales pero en general, no se deben criar animales con trastornos genéticos, sea cual sea su origen.
Una enfermedad hereditaria es aquella que es transmitida mediante la herencia genética de los progenitores, es decir por medio del ADN del padre y de la madre, al originarse por los genes recibidos de los progenitores, siempre es congénita y siempre es genética.
Las enfermedades puramente hereditarias son aquellas denominadas monogénicas y se deben a mutaciones puntuales en un gen determinado.
Una enfermedad congénita es aquella visible o no visible, que está presente desde el nacimiento o que se desarrolla durante el primer mes (enfermedad neonatal).
Engloba a todas las alteraciones tanto físicas como funcionales, que se encuentran presentes desde el nacimiento, aunque su manifestación y detección se realice en el momento del nacimiento o posteriormente.
La causa de un defecto congénito puede ser:
Los defectos de nacimiento causados por medicamentos teratogénicos (un teratógeno es un agente que causa defectos de nacimiento) también son alteraciones en el sentido de que el desarrollo era normal hasta que se introdujo el agente y los cambios resultantes no son hereditarios, sino que se deben al daño perturbador durante un período crítico de desarrollo. .
Exceso de consumo de retinol en la dieta (vitamina A) durante el embarazo.
Puedes consultar más información en este enlace.
Una anomalía congénita que no es causada por un defecto genético, sino a una anomalía hereditaria.
Es decir una modificación fenotípica no hereditaria, debida a causas ambientales, que imita a un fenotipo producido por un genotipo específico.
Las fenocopias muestran el aspecto clínico conocido también para los defectos genéticos clásicos, pero fueron adquiridos durante la embriogénesis por factores teratogénicos (agente físico u organismo, con capacidad de provocar defectos congénitos)
A veces ocurre que aparece una mutación (alteración) en un gen sin que ninguno de los dos padres la haya transmitido.
Estaríamos hablando de mutaciones de nueva aparición o de novo que estaría presente en el gato pero sin haber sido heredada ni de la madre ni del padre.
De manera continua se producen nuevas mutaciones y el momento en el cual se origina una mutación nueva puede ser muy variado ya que puede generarse en el ADN de un espermatozoide (célula sexual del padre), en un óvulo (célula sexual de la madre), o durante la fase de desarrollo del embrión.
Esto generaría una enfermedad o afección genética, de origen no hereditario, pero que sí se transmitiría a la descendencia.
Puedes consultar el listado completo aquí.
Si no se dispone de una prueba genética para la raza o la enfermedad específica, las causas serán a menudo indeterminadas.
Recopilando términos:
Genético, indica que se debe a la alteración de un gen.
Congénito implica que una condición está presente al nacer, pero puede heredarse o surgir como resultado de factores ambientales.
Hereditario implica que un rasgo se transmite de generación en generación, pero puede o no reconocerse al nacer. Aunque muchos defectos de nacimiento son el resultado de errores en el código genético, otros son causados por factores ambientales y algunos son el resultado de una combinación de factores genéticos y ambientales.
En una malformación como el paladar hendido, por ejemplo, es importante distinguir entre los efectos de un gen recesivo y los problemas causados por un teratógeno como los esteroides.
Siguiendo estas definiciones, una enfermedad genética no tiene por qué ser congénita ni hereditaria; se pueden producir alteraciones del genoma por causas posteriores al nacimiento (enfermedad genética adquirida).
A una enfermedad genética le caracteriza la alteración del genoma, no del momento en el que se produjo:
Por su parte, una enfermedad congénita no tiene por qué ser genética ni hereditaria, pues hay muchas enfermedades que se producen durante el embarazo, el parto o el período neonatal pero que no se deben a alteraciones del genoma ni han sido heredadas.
También existen enfermedades muy influenciadas por la herencia genética pero con fuertes implicaciones medioambientales.
Al hablar de predisposición genética o enfermedades con componente hereditario, se habla de enfermedades en las que se ha comprobado que existe un componente genético hereditario, frecuentemente se puede ver una alta incidencia en la historia familiar, pero que no se achacan a la alteración de uno o varios genes concretos.
Estas enfermedades no siempre se desarrollan y son muy influenciables por factores ambientales, por ejemplo la diabetes o el hipertiroidismo felino.
Una malformación es un defecto que afecta a un órgano o región del cuerpo como resultado de un proceso de desarrollo intrínsecamente anormal.
Por ejemplo si un órgano está formado incorrectamente, el motivo puede ser un gen anormal, lo que daría como resultado instrucciones que el embrión en desarrollo no puede interpretar correctamente.
Una deformación es el resultado de fuerzas mecánicas. Por ejemplo, un gatito que no puede moverse dentro del útero a menudo presentará un pie zambo porque las piernas se deforman para tomar la forma del útero. El problema no es el resultado de cambios intrínsecos en el código genético, sino que es la consecuencia de fuerzas externas al organismo en desarrollo.
Una displasia es el resultado de una organización anormal de las células en tejidos y órganos, típicamente debido a la expresión de un alelo mutante. Las displasias pueden afectar muchas partes diferentes del cuerpo, dependiendo de dónde se encuentre el tipo de tejido en particular.
Todos estos son términos que se utilizan para describir el desarrollo anómalo.
Son útiles porque distinguen la morfogénesis de las diversas condiciones, en otras palabras, categorizan el tipo de proceso que salió mal.
El entropión se trata de la inversión de todo o parte del margen palpebral, de forma que las pestañas dañan la córnea del gato.
El grado de entropión se considera:
El entropión puede ser uni o bilateral y en gatos se presenta con mayor frecuencia en el párpado inferior.
El ojo afectado está más cerrado, con signos de dolor e irritación y una descarga mucopurulenta de color amarillento donde además pueden observarse lesiones asociadas como vascularización o úlcera corneal.
El Entropión tiene como tratamiento único, la cirugía de los párpados.
En los gatos jóvenes, la tachuela temporal de los párpados puede permitir que supere el entropión a medida que maduran las características anatómicas y del cráneo.
Aunque no es detectable al nacer, por tanto no sería congénito.
Es aquel que viene originado por un factor genético y se presenta desde el nacimiento.
Se produce debido al envejecimiento de las estructuras oculares, lo que lleva a que los músculos que dan movilidad al párpado dejen de funcionar como antes. Además, la piel de los párpados se va estirando poco a poco y al párpado le cuesta más cumplir su función.
En este caso, el problema aparece porque se ha producido un proceso de cicatrización en el borde de las pestañas que ha llevado a una rotación de la parte interna del párpado. La cicatrización puede tener un origen inflamatorio, autoinmune, infeccioso, quirúrgico, traumático o medicamentoso.
Puede estar provocado cualquiera de las causas que genera un entropión, especialmente cuando este origen es infeccioso o inflamatorio. En este caso las pestañas rozan de manera directa la córnea cuando se produce una contracción espasmódica del músculo orbicular de los párpados (el que causa el cierre debido a un fuerte dolor ocular)
Es importante no confundir el entropión con una posible triquiasis, que es una alteración en el proceso de formación de las pestañas, que crecen de forma anómala en dirección al ojo. En el caso de la triquiasis, el borde palpebral (la posición del párpado) tiene una posición normal (no existe malposición).
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