
El nombre de Gato Himalayo proviene de la gran semejanza que presenta su patrón de color con el encontrado en el conejo Himalayo.
Podríamos confundir fatalmente al gato Himalayo con el Siamés de cabello largo, ya que posee la misma coloración en su manto, pero en realidad es una subraza del Persa, heredando de éste todas sus características, como su musculoso cuerpo y su atractivo pelaje.
El gato Himalayo, a diferencia de muchas otras razas que han evolucionado sin más ayuda que la que otorga la propia naturaleza, el Himalayo es el resultado de un cruce ideado por el hombre para crear un gato que hoy en día cuenta con una particular combinación de atributos físicos y de personalidad.

Es así como en 1935 nace su primera descendencia. Sin embargo, otras fuentes hablan de un cruce realizado por un especialista genético sueco en 1924. De esta hipótesis sobre la aparición del Himalayo se cuenta con poca documentación como para ser reafirmada.

Por su parte, el Siamés dota a esta singular raza del azul intenso de sus ojos, grandes, redondos y brillantes, y, en conjunto, de un cuerpo, de talla media, musculoso y macizo.
Otra herencia del Persa es su pelo, denso, brillante y largo, que abunda en el cuello formando un collar; pero el color de su manto se lo debe al Siamés, ya que presenta sus manchas de tonalidades más oscuras en la cara, cola, orejas y patas.
Las variedades de sus puntos de color, es decir, las tonalidades que presenta en su cara, cola, orejas y patas, pueden ser marrón foca, azul (gris azulado), rojo, lila (gris rojizo), chocolate y escama de tortuga.
El color de su cuerpo va del blanco al crema pálido, pasando por un azul muy tenue. Los colores sólidos como el chocolate o lila son llamados kashmir o cachemir.

Para que la belleza de tu gato Himalayo permanezca, tendrás que prestar atención a su magnífico pelaje. Además de un baño quincenal o mensual, cepillarás su manto diariamente con un peine de metal; así eliminarás enredos y su pelo se mantendrá fuerte y brillante.
Una de las dolencias más frecuentes en gatos de pelo largo, es la formación de fitobezoares, más conocidos como bolas de pelo, que pueden desencadenar problemas de atragantamiento y obstrucción intestinal. Le administraremos aceite de parafina, jarabe de malta o incluso mantequilla.
Quien tiene a este felino como mascota tiene un amigo muy leal, al que le gusta disfrutar de sus mimos panza arriba ronroneando para despertar su interés.
En ocasiones las hembras demuestran su lealtad y confianza permitiendo que disfrutemos y participemos de sus partos.

No está considerado como un 'charlatán' pues no suele maullar. Su temperamento activo se adapta a lugares reducidos, permitiéndole vivir en sitios pequeños. Su comportamiento amigable y afectuoso le convierte en una de las raza aptas para la convivencia con niños.
Si quieres saber más cosas sobre otras razas no dudes en consultar nuestro listado de razas de gato.
Imágenes/Flickr: Joseph.Morris, BigKidsLoveToys- off more than on, Phunkstarr (2), Sashafatcat y Paparutzi.