
El golpe de calor en mascotas es uno de los problemas más graves y frecuentes del verano. Identificar los síntomas a tiempo y saber cómo actuar puede salvar la vida de tu perro o gato durante los meses más calurosos del año.
Como comentábamos en nuestro artículo anterior sobre golpe de calor en animales de compañía, este problema puede ser muy peligroso. Ser previsor e interpretar correctamente los síntomas es fundamental para tomar las medidas necesarias antes de que sea demasiado tarde.

En muchas ocasiones, los animales domésticos sufren golpes de calor por descuido de sus dueños, que no toman las precauciones suficientes durante el calor extremo. Es importante pensar en tu mascota como si fuese un ser humano cuando hace mucho calor.
Las situaciones de riesgo más comunes incluyen dejar a tu perro o gato en lugares cerrados o poco ventilados, como coches, casas sin aire acondicionado o zonas abiertas expuestas directamente al sol. También debes tener cuidado con el ejercicio intenso durante días calurosos.

Si estás acostumbrado a correr, salir en bicicleta o pasear frecuentemente con tu perro, durante los días calurosos debes cambiar este hábito, especialmente si tienes un perro grande.
Un caso documentado ocurrió con un mastín de un año cuyo dueño, después de algunos días sin salir a correr, lo sacó a hacer ejercicio al anochecer a mediados de junio cuando hacía calor. El perro llegó muy agitado, su dueño le dio agua y se fue a duchar.
Cuando terminó, notó al perro comportarse de forma extraña. A pesar de bañarlo e intentar enfriarlo con hielo picado en la cabeza, llegó a la clínica veterinaria agonizando y falleció poco después.
La muerte no se produce por el calor externo, sino por el calor interno que genera el ejercicio. Esta sensación térmica es difícilmente eliminada por el organismo del animal, produciendo un golpe de calor con pocas posibilidades de recuperación.
Por esta razón, es recomendable no llevar a pasear, correr o salir en bicicleta con perros grandes durante épocas calurosas. Si deseas hacerlo, sigue estas recomendaciones:
Los perros pequeños también pueden sufrir golpes de calor graves. Un caso recogido por un centro veterinario tuvo lugar en un atardecer caluroso sin viento, con un perro pequeño de aproximadamente 4 kilos que había estado en un patio interior sin techo pero en la sombra.
Después de la siesta, el perro comenzó a sufrir convulsiones. Aunque parecía envenenamiento, se trataba de un golpe de calor que causó coagulación intravascular diseminada, un problema grave de coagulación de la sangre por hipertermia. El perro falleció en pocos minutos.
Cuando dejas un animal pequeño en un sitio cerrado o sin circulación de aire, su temperatura corporal sube rápidamente. Al no tener mucha masa corporal, el calor se acumula, el animal se agita generando aún más calor, comienzan las convulsiones que generan más calor aún, y finalmente entra en coma y fallece.
Ciertos grupos de perros tienen un riesgo mucho mayor de sufrir golpes de calor, especialmente durante el ejercicio en días calurosos:

Reconocer los síntomas de forma temprana es fundamental para actuar rápidamente. Los principales síntomas del golpe de calor en mascotas incluyen:
Ante los primeros síntomas, actúa rápidamente. Llama al veterinario de urgencia inmediatamente mientras aplicas medidas de enfriamiento.
Aunque tu mascota baje la temperatura y recobre la conciencia, aparentando estar normal, no está fuera de peligro. Los órganos internos pueden estar dañados, por lo que es esencial realizar análisis de sangre en la clínica veterinaria para verificar que todo el organismo funciona correctamente.