
Su riqueza también la citan Homero y Herodoto. Su legendario prestigio como nación ganadera se perpetuó en el tiempo. El ayer turco andaluz, hoy perro de agua español, tiene un innegable origen andaluz, desde donde se expandió hacia el resto de la Península.
Está documentada la existencia de un tronco de perros de agua en la Península Ibérica desde el siglo X, cuya descripción en rasgos generales coincide con la del actual perro de agua español. No es, por tanto, irreflexiva la tesis que lo patrocina como base genética que sirvió para la creación de razas europeas de caza o lujo (barbet, caniche) así como su notoria influencia sobre los Spaniels.
En algún momento de la historia, este perro cazador en marismas se convirtió en carea (pastor, cazador). Unos autores apuntan durante la dominación musulmana de la Península, otros a finales del siglo XVIII y comienzo del XIX, en que se registra una gran actividad comercial de merinos con Australia, mediante el trasporte en barcos de nacionalidad turca. Todo movimiento de ganado precisa el uso de perros que conduzcan las reses, en este caso, que haga penetrar a las ovejas en la bodega de los barcos y que sean tan ágiles que puedan luego saltando sobre ellas, abandonar el barco.


Van a ser ya casi 20 años desde que se puso la primera piedra oficial para mostrar al mundo canino organizado que en España había una raza autóctona viejísima de perros pastores que no aparecía reconocida en ningún libro, estamento canino, organización Agropecuaria o lo que sea. Fue en San Pedro de Alcántara (Málaga), a partir de la primera Exposición Canina Oficial organizada, cuando gracias a Santiago Montesinos Rubio, alma de aquel certamen, se presentó por primera vez fuera de concurso ''un perrillo turco'' de color canela oscuro de la señora Mesdag, criadora de caballos pura raza andaluces.
Fue allí donde se puso la primera piedra para dar a conocer el perro de aguas. Antonio García estaba también en ese concurso y se puso en contacto con Santiago al que dijo que en su tierra (Ubrique) había muchos ejemplares. Fue así como entre los dos hicieron un estudio, cesando, midiendo los perros, y de ahí salió el primer estándar hecho por don Antonio García. El primer Club oficial de la raza lo fundó don Santiago Montesinos que demostró un gran interés por la raza viajando y fotografiando muchos perros y con su gran influencia en el mundo canino. David Salamanca presionaba en la Canina Central y fue de esta forma como se iban escalando posiciones para poner al perro de aguas donde está ahora.


Es un perro fiel, obediente, alegre, laborioso, valiente y equilibrado; de gran capacidad de aprendizaje por su extraordinario entendimiento, amoldable a las situaciones y temperamentos.


La cola es de Insercción media. Los cachorros nacen con o sin ella, en su caso debe amputarse de la segunda a la cuarta vértebra coxígea.
La marcha preferida es el trote, aunque desarrolla una gama de carreras, saltos, giros y quiebros de gran espectacularidad que demuestra una energía inagotable.
?Cómo se pela? Preferiblemente con máquina eléctrica por todas partes a la misma longitud y nunca rapando más de la cuenta, es decir, dejar siempre un centímetro de pelo para evitar que la piel se queme con la radiación solar.


Hay que recordar que el manto en el perro es un abrigo protector, que siempre necesita, aunque sea corto.Hay criadores y peluqueros caninos que acostumbran a pelar totalmente "al cero" a sus perros; con los consiguientes problemas de quemaduras solares, arañazos, pinchazos, etc. En el campo andaluz, los perros se pelan hasta dos veces al año, una en primavera y otra a finales de verano. Es costumbre esquilar a los perros a la par que las ovejas.
Los pastores están continuamente pelando la cara de sus perros (desde la frente a la nariz), dicen que para facilitarles la visión y evitar que se le queden pegados restos de comida alrededor de la boca. Lo mismo hacen con las manos y pies evitando que las terribles espigas se metan entre los dedos y se incrusten en la piel produciendo heridas muy dolorosas.
He visto cabreros que han hecho esto seis veces al año, argumentándome, entre otras cosas, que les servía de limpieza para los ojos, manos y pies, pues en época de lluvia el barro se acumula en las patas formando pequeñas bolas que se endurecen y molestan al perro al caminar. También hay que vigilar la zona anal incluso en los adultos pues conla defecación blanda empieza a acumularse "material" que puede incluso taponar una normal evacuación.
Recomendaría limpiar esta zona cada dos o tres días, pues es difícil que no se "llenen" y posteriormente los perros se refriegan con todo. Si se pela esta zona excesivamente queda el perro feo. Siempre después de un pelado conviene bañar (que no es lavar) a los perros. Y a ser posible dejarlos al aire libre y al sol. Espero responder con este breve artículo a tantas preguntas que nos hacen sobre "el pelado".