El Persa Tabby

Persa Tabby

Origen: El Persa Tabby procede de diversos cruces entre varios tipos de Persas. La primera vez que apareció en una exhibición fue en París en 1927, y en sus orígenes se les conocía como ‘Tigres’.

Un poco de historia

Los primeros Persa Tabby llegaron a Europa desde la antigua Persia a mediados del siglo XVIII. Los cruces comenzaron en el siglo XIX, y se expusieron en el Palacio de Cristal de Londres.
 

Características físicas

 

  Cabeza: El Persa Tabby es muy grande en comparación con el resto del cuerpo cuando nacen. Cuando crecen, es de tamaño proporcional.

 

  Pelaje: El definitivo aparece tras la segunda muda, con un tono más marcado.

 

  Colores: Crema, tortuga, chocolate, rojo, azul o negro.

 

Variedades

  Blotched o veteados: Su pelo dibuja rayas anchas, una marca de ‘M’ en la frente, collares sobre el pecho, carrillos dibujados con líneas oscuras, anillos alrededor de las patas y la cola y marcas en forma de mariposa en las paletillas.

 

  Mackerel o ‘Tigre’: Sus rayas son estrechas y paralelas, perpendiculares a una raya longitudinal que recorre la columna.

 

  Spotted Tabby o moteados: Tienen marcas circulares repartidas por su pelaje, y alterna bandas oscuras y claras.

 

Carácter de la raza

Son gatos muy afectuosos y tranquilos. Requieren una buena cantidad de caricias por parte de sus dueños, a los que se sienten muy unidos. Como todos los gatos, le gusta enterarse de qué pasa, le puede la curiosidad.
 

  Nivel de actividad: Bajo

 

  Relación con los niños: Es preferible que los niños sean mayores y sean conscientes de que necesita tranquilidad.

 

  Relación con otros animales: Se lleva bien con otros animales, siempre que no sean brutos y le traten con delicadeza.

 

  Sociabilidad con extraños: Es un gato muy sociable. Es normal que se suba a las rodillas de las visitas para reclamar mimos.

 

  Destructividad: Parece que el Persa Tabby no sabe que tiene uñas, ya que no le gusta subirse a las cortinas ni destrozar los sofás.

 

Salud y cuidados

Es muy importante cepillar el pelo del Persa Tabby a menudo, ya que al tratarse de un gato con pelo largo, es fácil que se le formen nudos. Para evitar las fastidiosas bolas de pelo, proporciona a tu gato malta con frecuencia. A diferencia de otros gatos, al Persa Tabby sí se le pueden dar baños si se le acostumbra desde pequeño.

En el momento del parto, hay que estar muy pendiente para actuar a tiempo en caso de dificultades.
 

Imágenes


 
Persa Tabby
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