Pez Payaso: colores, hábitat y cuidados en acuario
¿Sabías que el pez payaso vive en simbiosis con anémonas?
El Pez Payaso: una explosión de color en tu acuario marino

El pez payaso es una especie fascinante que pertenece a la familia Pomacentridae y se ha convertido en uno de los favoritos para los acuarios marinos. Reconocible por sus intensos colores rojo, naranja o rosa combinados con blanco, este pez procede de los arrecifes de coral del Indopacífico. Lo más especial de él es que vive en simbiosis con las anémonas, estableciendo una relación única donde ambos se benefician mutuamente.
Características y comportamiento del pez payaso

Este pez obtiene protección de las anémonas, teóricamente depredadoras, mientras que a cambio le ofrece la posibilidad de ayudar a limpiar sustancias perjudiciales para ellas. El pez payaso es fácil de obtener y posee un precio asequible, lo que lo hace accesible para muchos aficionados, aunque no todos logran mantenerlo en buenas condiciones.
Se trata de una especie carnívora que necesita un ligero aporte vegetal en su dieta. En su medio natural, los peces payaso persiguen pequeñas presas, así que para estimular este comportamiento, es recomendable distribuir la comida sin detener las corrientes de agua del acuario. De esta forma avivarás su instinto de caza natural.
Alimentación correcta del pez payaso

La dieta de tu pez payaso debería basarse en alimentos variados y nutritivos. Puedes ofrecerle mejillones cocidos, pescado blanco, pulpo, gambas o langostinos, berberechos, acelga y espinaca cocida.
- Alimentos frescos cocidos: mejillones, pescado blanco, pulpo y gambas
- Vegetales cocidos: acelga y espinaca
- Complementos: comida seca de primera calidad, artemia adulta y gusanos
Reproducción y la familia de tu pez payaso

La reproducción del pez payaso se activa con la elevación de la temperatura del agua. En el acuario puedes inducir el desove aumentando gradualmente la temperatura durante unos días hasta alcanzar los 28 °C, siempre que existan hembras grávidas (con el abdomen prominente) dispuestas a reproducirse.
Para lograr la reproducción, separa una o más parejas en zonas apartadas que incluyan una anémona de tamaño medio o grande. Coloca tus ejemplares cerca de los tentáculos de la anémona protectora sobre una superficie plana o ligeramente hundida hacia adentro, preferentemente en posición vertical y en un área que no reciba iluminación muy intensa.
Trasladando los huevos a un acuario de eclosión

Si tu acuario está demasiado poblado de depredadores que supongan una amenaza para los alevines, es conveniente trasladar los huevos a un acuario diferente uno o dos días antes de la eclosión.
La mejor estrategia es extraer la piedra en la cual están los huevos e introducirla con sumo cuidado en un recipiente, siempre sumergida durante el traslado. Los huevos nunca deberán entrar en contacto con el aire para evitar que se estropeen.
Una vez ubicada en el nuevo acuario, coloca la piedra de forma vertical y encima de un difusor de burbujas finas. Así todos los huevos recibirán oxigenación constante, permitiendo que los alevines nazcan correctamente incluso sin los cuidados paternales.