Este animal está adaptado a los lugares abiertos fríos y secos y es un perfecto indicador de las condiciones glaciales en los yacimientos del pleistoceno donde aparecen sus restos fósiles y donde tuvo su mayor distribución, esta especie llegó a poblar grades extensiones de América, Europa y Asia.
En el año 2015 ocurrió una desgracia, casi 200.000 ejemplares de saiga murieron en apenas tres semanas, lo que viene a ser, que en tres semanas, murieron más del 60% de la población mundial de estos antílopes de muerte súbita, los científicos no daban crédito y la preocupación fue alarmante.Casi todos murieron solo en Kazajistán, uno de los países, unto a Uzbekistán, que tienen mayor número de Saigas del mundo.
La causa de la muerte repentina de estos animales fue por la bacteria Pasteurella multocida, probocando una septicemia hemorrágica.
Esa pandemia se concentró especialmente en el desierto de BetPak-Dala, también conocida como la Meseta del Hambre, situada al sureste de Kazajistán.
Según los científicos, este patógeno llevaba viviendo de forma inofensiva en las amígdalas de los saigas, pero de pronto, se convirtió en un patógeno letal, posiblemente por el aumento de la humedad y la temperatura.
