
En el séptimo mes de vida del cachorro comienza su etapa adulta y todo cambia. Tu pequeño ha asumido ya el aprendizaje y contacto con el exterior, pero es en este mes cuando inicia formalmente su transformación hacia perro adulto. La alimentación, el comportamiento, el ejercicio y la relación que mantienes con él deben adaptarse a esta nueva fase.

A los siete meses, el cuerpo de tu cachorro adquiere una forma más adulta y definida. Algunos cambios que notarás son muy evidentes y otros dependerán de la raza específica de tu perro.
La formación y desarrollo varían significativamente en función de la raza. Las razas pequeñas alcanzan su etapa adulta alrededor de los siete u ocho meses, mientras que las razas grandes y gigantes pueden tardar casi dos años en alcanzar su madurez completa.
Algunos cachorros cambian su pelaje a pelo adulto de calidad en este mes de manera definitiva, aunque otros necesitarán algunos meses más para completar este proceso.
Es importante que sepas que las hembras pueden tener su primer ciclo reproductivo entre el séptimo mes y el año de vida. Los machos, por su parte, empezarán a orinar con la pata levantada, un comportamiento natural de marcaje territorial.

Ya no es un cachorro pequeño, así que tu comportamiento debe cambiar. Los mimos deben reducirse significativamente y debes tratarlo como lo que es: un perro adulto. Malcriarlo en esta etapa de desarrollo tendrá consecuencias negativas en su comportamiento adulto.
La dieta es uno de los cambios más importantes. Cambia el pienso a una fórmula para perros adultos que contenga todos los nutrientes y vitaminas necesarios para su desarrollo.
El ejercicio es fundamental en el séptimo mes de vida del cachorro. Tu perro tiene más energía que antes y necesita descargarla de forma adecuada.

Aunque el séptimo mes marca generalmente el inicio de la vida adulta, recuerda que cada cachorro es único. Muchos factores afectan al crecimiento y desarrollo: genética, raza, tamaño y nutrición. La fase adulta de cada perro puede llegar en momentos diferentes.
Usa este mes como orientación general, pero observa a tu perro individualmente. Si tienes dudas sobre su desarrollo o comportamiento, consulta siempre con tu veterinario para asegurar que todo transcurre correctamente.