
Evitar los ácaros en tu gato no es más que limpiar sus orejas varias veces al mes de forma periódica. Además de limpiarle a él, también limpia su zona de dormir y de juegos para evitar que tengan demasiado polvo o sustancias nocivas que podrían causar el contagio de los ácaros.

Para limpiar las orejas de tu gato utiliza una gasa o un material que no suelte partículas y que esté completamente esterilizada. Habla con tu veterinario para que te aconseje acerca de algún producto efectivo para la limpieza de oídos en gatos. Coloca unas gotas del producto en la gasa, nunca directamente en la oreja, y con mucho cuidado dobla la parte superior de la oreja. Procede a limpiar sólo la superficie de la oreja delicadamente. Si notas que las orejas tienen un color rosado es que están en perfecto estado, por el contrario, si notas pequeñas manchitas negras, puede ser síntoma de ácaros.
