Muy agradecida por la paciencia y constancia de esta familia, para tratar la enfermedad de su pequeño Yoru.
Una gastritis y colitis linfoplasmocitaria es una enfermedad grave, crónificable y cuyo tratamiento convencional se trata en parches con piensos específicos que solo agravan el problema y medicación de por vida.
Hoy vamos a ver lo que una dieta natural adaptada puede hacer en estos casos.
Nos presentamos
Empezó con problemas de piel al año, se rascaba continuamente y se hacía heridas que eran muy difíciles de curar porque no paraba de rascarse.
Lo empezaron a tratar con corticoides y mejoraba un poco, aunque no del todo.
Le hicieron pruebas de alergia ambientales y dio positivo a ácaros y a algunas plantas, por lo que sus paseos tenían que ser por ciudad y evitando jardines. Su veterinario le recomendó un pienso sin cereales a base de salmón para mejorar la piel, pero tampoco lo quería y pasaba días sin comer y vomitando de estar tanto tiempo en ayunas. Al final le mezclábamos el pienso con algo de embutido, atún o paté, pero él, muy habilidosamente, apartaba el pienso y se comía el resto.
Más problemas a la vista
En vista de que Yoru iba cada vez a peor le hicieron pruebas: ecografía, endoscopia y gastroscopia digestiva alta y baja.
El diagnóstico que me dieron fue gastritis y colitis linfoplasmocitica crónicas.
El tratamiento para esto eran corticoides de por vida y antibióticos durante un largo periodo de tiempo y cada vez que tuviera una crisis con más heces sanguinolentas.
Pasó un mes con antibioticos y corticoides y las diarreas no remitían, e incluso había días que se hacía sus necesidades encima a causa de los corticoides.
Yoru no mejoraba y lo único que estábamos haciendo con la medicación era acortar su vida. Entonces me plantee buscar alternativas ya que no tenia nada que perder y si mucho que ganar.
Entonces encontré a Verónica.
¡Listos y a por el cambio!
Verónica me sugirió ir introduciendo alimentos de uno en uno y muy poco a poco. He de decir que Yoru es un poco especial y la carne cruda y huesos no le gustan, pero Verónica ha ido adaptando el menú a sus gustos e introduciendo suplementos para evitar carencias por no tomar ciertos nutrientes.
Los cambios los empezamos a ver a los pocos días, las heces liquidas y la sangre desaparecieron, hacia años que Yoru no hacía una deposición sin sangre y consistente. La hora de la comida par él es una fiesta, come con alegría, que para mí es fundamental.
Su pelo ha mejorado de una forma brutal, tiene brillo y su caída es la normal en cada época.
Para mí, Verónica es lo mejor que le ha podido pasar a Yoru y a mí, no sólo ha mejorado la calidad de su vida, si no que ha aumentado su esperanza de vida eliminando medicamentos que no mejoraban su estado.
Sólo puedo dar las gracias a Verónica por haber aparecido en nuestras vidas, Yoru es feliz!!!
Gracias Verónica por aparecer en nuestras vidas.