El pasado fin de semana aproveché para desempolvar el rodillo, las varillas y los boles y ponerme manos a la masa. Tengo varias recetas de galletas para perro sencillas pero me apetecía crear una nueva y pensé que con lo maravillosamente bien que huele la canela y todas las propiedades que tiene no podía faltar. La algarroba vino sola por eso de darle un poco de color al asunto y tachaaan… nueva receta de galletas.
Ingredientes (para unas 15 galletas):


Información de interés:


Versión VEGAN:
➡Puedes sustituir los dos huevos por dos cucharaditas de semillas de lino molidas y disueltas en agua. Tan solo con agua si tienes mano podrás ligar los ingredientes pero el polvo de las semillas dará más consistencia. Además son muy ricas en ácidos grasos tipo omega 3 que le vendrán a tu perro genial.
¡Manos a la masa!
Echamos en un bol unos 100g de harina de arroz. Añadimos la algarroba y la canela. Hacemos un huequito en el centro y echamos las cuatro cucharadas de aceite. Vamos removiendo para que se integren bien los ingredientes.






Cascamos y añadimos los dos huevos (o la mezcla de semillas de lino y agua) y vamos batiendo con unas varillas, o si lo preferís con batidora (yo soy más de ejercitar los músculos de mano y brazo).
Llegados a este punto, dependiendo de la humedad del sitio donde lo hagáis, puede pasaros (como me pasó a mi) que la masa esté muuuy líquida. Así que tuve que añadir más harina, sobre unos 80-100g, poco a poco, mientras iba amasando.
Cuando esteis ya acabando y solo tengáis que conseguir la consistencia óptima, os recomiendo pasaros a las manos y amasar para que todo quede compacto. ¿Está muy líquido? Añade harina. ¿Muy seco? Un poquito de agua para ablandar y compactar el “mazacote”. Sobre todo, no desesperéis. Si es una de vuestras primeras recetas de este tipo puede costaros algo más pero es fácil y lo conseguiréis con paciencia, seguro
Una vez amasado bien, hacemos una bola. Extendemos dos cachos grandes de papel transparente tipo “film” y la ponemos entre ambos. Estiramos con un rodillo (si no tenéis rodillo una botella de cristal sirve) hasta obtener el grosor que queráis (yo os recomiendo unos 4mm) y metemos en la nevera un ratito (yo las dejé una media hora o 45min).



Sacamos de la nevera, levantamos la capa de arriba de film y cortamos con cortadores de la forma que queramos.
Las ponemos sobre un papel de aluminio o de horno (de horno mejor, yo no tenía en ese momento ) y al horno precalentado a 180 grados unos 10-15min. No hace falta que se doren mucho.


Sacamos, dejamos enfriar y listas para degustar por tu peque. Amy como podéis ver devoró todas las que pudo. Recomiendo no dar más de 3 al día, que tampoco es necesario cebarles mucho y que se nos indigesten

