
¿Cuántas veces has llegado a casa y te has dado cuenta de que tu gato se ha escapado? La mayoría de las veces este hecho trae consigo muchos quebraderos de cabeza, porque nunca sabes si va a volver o en qué estado regresará. Es importante saber lo que tienes que hacer cuando tu felino vuelve después de su particular escapada, además de ser consciente de los peligros que puede encontrar en la calle.

Los felinos domésticos saben que disponen de comida y un buen techo cuando quieran, pero desterrar su afición por el aire libre es algo complicado teniendo en cuenta la naturaleza de los gatos. La noche supone para nuestro animal de compañía un atractivo desafío, lleno de riesgos y peligros que no correría si se mantuviera en tu vivienda. Al mismo tiempo, hay que tener en cuenta que estos peligros te pueden llegar a repercutir a ti, a los tuyos o a otros animales a través del contagio.
Por otro lado, está comprobado que los gatos que viven en casa duran mucho más tiempo que los que salen a la calle. Se trata de un dato escalofriante, teniendo en cuenta que estamos hablando del doble, ya que un gato callejero vive 10 años y uno doméstico, 20.

Hay algunas enfermedades que también son muy serias aunque no sean infecciosas. Si notas a tu mascota magullada y con síntomas de traumatismos es posible que haya sido atropellada, golpeada o, simplemente, se haya caído. Otra de las consecuencias posibles es la intoxicación: ingestión de alimentos extraños, basura, resto de comida, agua no potable, etc. Igualmente, las picaduras de animales venenosos son otra fuente importante de tóxicos.
Es aconsejable que no salgan al exterior en ningún momento porque se enfrentarían a tormentas de agua o de nieve que empeorarían su salud. Además, correría el riesgo de quedar atrapado por la nieve o en cualquier otra trampa, lo que puede agravar la situación.
En este sentido, las vacunas son eficaces a la hora de evitar que sus enfermedades se transmitan a las personas o a otros animales, así que no sólo le protegen a él, sino que también es un seguro para el resto de los componentes de la familia.

El hecho de que a tu mascota desee algo de libertad, puede ser llevado a la práctica bajo nuestra supervisión para que no ponga en juego su integridad física. La cercanía de un parque vallado o de una zona tranquila sin ruidos, tráfico y excesiva suciedad, será el sustitutivo perfecto al ansia de vida callejera. En el mercado, tenemos a nuestra disposición correas especiales para sacar a pasear a nuestro minino.
Hay que apuntar que no es lo mismo dejar salir a tu pequeño amigo a un medio natural que a una cuidad. Percatarse de este aspecto es fundamental porque las condiciones que se dan en cada uno de estos sitios son completamente diferentes (semáforos, coches, cables, zonas privadas, etc.). Señalar por último que toda mascota necesita un hogar acogedor, donde se sienta cómodo. Prueba a jugar con él varias veces al día, para mantenerlo entretenido. Recuerda que la responsabilidad de tu mascota es tuya y no suya.