
La intoxicación en perros es más común de lo que imaginas y puede ocurrir de varias formas: por ingestión accidental, inhalación o contacto con la piel. Plantas del jardín, chocolate, pesticidas, medicamentos o productos químicos son solo algunos de los elementos que pueden provocar envenenamiento en tu mascota.
Saber cómo reaccionar rápidamente puede marcar la diferencia entre una situación controlada y una emergencia grave. En este artículo te explicamos los pasos que debes seguir si sospechas que tu perro se ha intoxicado.

Cuando tu perro sufre cualquier problema de salud, tu reacción es clave. Si te pones nervioso, tu mascota percibirá tu estrés y sus propios nervios se alterarán, complicando la situación.
Actúa con tranquilidad y serenidad, de forma equilibrada y estructurada. En casos graves, tu comportamiento puede ser tan importante como el tratamiento veterinario. Tu calma podría salvarle la vida.

Lo primero es buscar qué ha provocado la intoxicación. Revisa si tu perro ha consumido o inhalado algún fármaco, alimento en mal estado o sustancia no comestible.
Si encuentras el envase, lee la etiqueta inmediatamente. Muchos productos incluyen instrucciones sobre qué hacer en caso de intoxicación accidental, lo que te preparará para los síntomas que podrían aparecer.
Acércate a tu mascota para olerle y abre su boca con cuidado. Muchos productos tóxicos tienen olores característicos y pueden dejar restos visibles.
Si no encuentras el envase, busca en lugares donde sueles guardar productos químicos: desván, garaje, sótano o armarios de limpieza.

Si tu perro ha inhalado una sustancia tóxica (gases, vapores o humos), sácalo inmediatamente a un lugar al aire libre con buena ventilación. Esto reducirá la exposición a la sustancia peligrosa.
Si el producto ha tocado su piel o pelaje, dale un baño con agua tibia. Limpia todas las zonas afectadas, incluida la zona alrededor de los ojos y las mucosas orales.
Usa agua corriente y un jabón suave si es posible. Este paso es especialmente importante con pesticidas u otros químicos corrosivos.
Si tu perro ha tragado la sustancia tóxica, puedes intentar inducir el vómito en ciertas circunstancias. Esta acción solo es recomendable si:
Para inducir el vómito, puedes usar una pequeña cantidad de agua con sal o unas pocas cucharadas de agua oxigenada al 3%. Nunca administres grandes cantidades de líquido como leche o agua normal.
No provoque el vómito si el producto es corrosivo o si tu perro está demasiado agitado o inconsciente.

Todas las medidas anteriores son acciones de emergencia, pero debes acudir al veterinario sin falta, sea cual sea el tipo de intoxicación. Estos pasos solo ganan tiempo mientras te diriges a la clínica.
Lleva el envase o etiqueta del producto tóxico contigo. Esto ayudará enormemente al veterinario a hacer un diagnóstico rápido y preciso del envenenamiento.
Traslada a tu perro lo más rápido posible para que pueda recibir tratamiento de desintoxicación y estabilización médica. No esperes a que mejore por sí solo.
Lo más importante en una intoxicación en perros es actuar rápidamente pero sin perder la calma. Identifica la causa, aplica los primeros auxilios adecuados según el tipo de contacto, y acude al veterinario lo antes posible.
Recuerda: tu tranquilidad y rapidez pueden marcar la diferencia en la recuperación de tu mascota.