El jerbo doméstico es un animal con muchas ventajas para convertirse en mascota. Su tamaño es muy conveniente para adaptarse a las dimensiones de las viviendas modernas, requieren pocos cuidados, son muy económicos de mantener y lo más importante son muy pacíficos y de buen carácter.
Los jerbos tienen como hábitat natural los desiertos de Asia y África, pero su adaptabilidad a cualquier entorno es muy alta. Es por eso, que familias de todo el mundo deciden adoptar jerbos como animal de compañía.
Si es tu caso que estás evaluando adoptar un jerbo, o no te decides entre un jerbo doméstico y otra especie parecida, llegaste al post perfecto, aquí tenemos toda la información necesaria para que adopten con propiedad. Sigue leyendo.



Una mascota es un animal que sirve de compañía a una persona o a una familia entera, para eso debe poder adaptarse al hogar moderno y además interactuar y establecer lazos afectivos. Veamos las ventajas que tiene el jerbo doméstico para convertirse en una mascota:
Los jerbos son muy tranquilos, solo muerden si se sienten amenazados o si están alterados, así que si recibe un trato normal no tiene por qué haber problemas. Se dejar tocar, cargar y acariciar por sus amos y por extraños también, siempre que no lo tomen con brusquedad ni lo halen de la cola.
Los jerbos domésticos son juguetones y muy curiosos, no son animales de estar quietos sin hacer nada. Si en la casa hay niños pequeños se les debe enseñar a cargarlos sin apretarlos, y de esa manera pueden jugar con ellos incansables horas.

Los gastos derivados de tener un jerbo doméstico son muy bajos. Al ser un animal tan pequeño, la cantidad de comida es poca y además suele ser muy barata. La salud del jerbo doméstico es muy buena, así que los gastos veterinarios se reducen a las visitas de rutina. Los accesorios y otros elementos son baratos y fáciles de conseguir, además se compran una sola vez, por lo que no representan mayor gasto. Por todas estas razones, mantener a un jerbo es algo muy económico.
Los jerbos domésticos son animales muy pequeños y, aunque su jaula debe tener cierto tamaño para que estén cómodos, la verdad es que casi no ocupan espacio. Esto significa que no hay que destinar una gran área del hogar para tenerlos, un rincón bien ventilado servirá.
Los jerbos domésticos son animales muy fuertes, debido a su origen, se adaptan a los cambios de temperatura que puede haber en cualquier vivienda. No suelen sufrir enfermedades. Su esperanza de vida es entre 3 y 5 años, lo cual es bastante para un roedor.
En su hábitat natural, los jerbos comen lo que tengan disponible, lo cual consiste en vegetales, raíces, frutos, etcétera. Dependiendo de la zona que habite, esto puede variar, por ejemplo, los que viven en zonas agrícolas se alimentan de frutas en su mayoría y en los desiertos comen muchas más raíces y hojas.
Los jerbos domésticos se suelen alimentar de piensos comerciales, los cuales contienen todo lo que necesitan para nutrirse apropiadamente. Estos piensos son elaborados a nivel industrial y se componen de proteínas, vitaminas y vegetales.
Si tienes un jerbo doméstico a tu cargo y no consigues el pienso especial para ellos, puedes optar por pienso para hámsteres, el cual tiene una composición parecida. Si no puedes conseguir eso tampoco, entonces debes darle una alimentación natural.
La alimentación natural para un jerbo doméstico debe componerse de semillas, pétalos de flores, frutas y hojas. Ocasionalmente le podemos proporcionar grillos, gusanos e insectos de los que se compran en las tiendas veterinarias. Las frutas se deben elegir bajas en azúcar y ofrecerlas con poca frecuencia, una o dos veces por semana.
Un jerbo doméstico es un roedor que tiene muchas características particulares, veamos:
Lo más importante es que el jerbo doméstico se adapte de manera adecuada a la familia que lo adopte, para que establezcan nexos y haya disfrute para todos. Espero que este post haya servido para decidirte a adoptar a este maravilloso animal.