
El gato Korat es una de las razas felinas más hermosas y fascinantes del mundo. Originario de Tailandia, este felino destaca por su pelaje azulado, sus hipnotizantes ojos verdes y su carácter increíblemente cariñoso. Si estás pensando en adoptar un gato Korat, descubre todo lo que necesitas saber sobre esta raza legendaria.

El Korat es el gato nacional de Tailandia, no el Siamés como muchos creen. Sus orígenes se remontan al período Ayudhya tailandés (1350-1767), donde aparece ilustrado por primera vez en el manuscrito "Smud Khoi", que significa "Libro de Poemas sobre gatos".
También se conoce como "Si-Sawaat", nombre que proviene del color azul plata característico de la raza. En tailandés, este nombre significa buena suerte, lo que ha originado una hermosa tradición: regalar una pareja de Korat a las novias el día de su boda para asegurarles una vida dichosa y prospera.
La raza llegó a Occidente a principios de los años sesenta del siglo XX en Estados Unidos, donde comenzó su cría profesional. La Korat Cat Fanciers Association, fundada en 1966, se creó como organización internacional para preservar y salvaguardar esta raza tan especial.

El Korat es un gato robusto, musculoso y flexible. Su cabeza tiene forma de corazón y es bastante ancha, con una nariz corta y orejas grandes y prominentes.
El peso de un Korat adulto oscila entre 2,5 y 4,5 kilos. Su pelaje corto y azulado es fácil de cepillar, lo que lo convierte en una mascota práctica para el hogar. Solo otras dos razas felinas domésticas comparten este color: el Azul Ruso y el Chartreux.
Los ojos del Korat son su rasgo más distintivo. De un verde brillante y forma redondeada, son simplemente deslumbrantes. Los tailandeses han definido estos ojos magníficos como "gotas de rocío en una hoja de loto".
Curiosamente, los gatitos Korat no nacen con los ojos verdes. Al nacer presentan tonos grises o ámbar, tardando meses e incluso años en desarrollar el color verde característico que hipnotiza a cualquiera que los vea.

El Korat es un gato muy juguetón y activo que requiere interacción constante. Aunque tiene un temperamento fuerte inicialmente, es un animal sorprendentemente tranquilo y paciente para el hogar.
Su carácter dulce y su inteligencia lo convierten en la mascota perfecta para familias. Es un gato que adora formar parte del hogar y responde con una fidelidad característica a su amo, al que seguirá como una sombra.
Si buscas un compañero afectivo que te brinde momentos llenos de ternura y amor, el Korat es capaz de alcanzar una gran unión contigo. Sus suaves ronroneos y su necesidad constante de atención demuestran cuánto valora la compañía humana.
Al comprar un Korat, es importante saber que en algunos casos esta raza puede presentar GM1 Gangliosidosis, una enfermedad genética neuromuscular que aparece en cachorros menores de cuatro meses.
Si el gato es solo portador de la enfermedad, desarrollará una vida completamente normal. Se recomienda realizar un análisis de sangre para detectar esta afección antes de adoptar, aunque esta prueba veterinaria no está disponible en todos los países.