Nutrición de cachorros: guía en 5 etapas clave
Tu cachorro necesita el doble de nutrientes que un adulto. Descubre cómo alimentarlo correctamente para huesos fuertes, dientes sanos y desarrollo óptimo.
Alimentación del cachorro: nutrición esencial en el primer año de vida

El desarrollo y crecimiento de los cachorros se completa durante el primer año de vida, una etapa crucial que marca su futuro en todos los aspectos. La alimentación del cachorro es fundamental para garantizar que reciba todos los nutrientes necesarios y desarrolle su máximo potencial físico y mental.
Durante estas 52 semanas, tu cachorro necesitará satisfacer necesidades nutricionales equilibradas para conseguir un desarrollo satisfactorio de funciones vitales, huesos y dientes fuertes, una buena visión y un pelaje sano y brillante. En momentos determinados de esta etapa necesitará hasta el doble de nutrientes que un perro adulto.
Necesidades calóricas y nutricionales según la edad

Las necesidades calóricas del cachorro disminuyen gradualmente conforme crece. Entre las 6 y 8 semanas, tu cachorro requiere hasta tres veces más calorías que un perro adulto. Cuando alcanza las 16 semanas, esta cantidad se reduce a dos veces la de un adulto.
El crecimiento rápido del cachorro exige una alimentación muy específica. Debe ser rica en calorías y nutrientes esenciales, como aminoácidos (que forman las proteínas), calcio y fósforo. Los estudios realizados por Affinity Petcare demuestran que estos elementos son cruciales para formar una estructura ósea fuerte y buenos músculos.
Cómo elegir una dieta completa y equilibrada

Si proporcionas a tu cachorro una dieta completa y equilibrada, no es necesario añadir complejos vitamínicos adicionales. De hecho, el exceso de ciertas vitaminas puede ser tóxico. El abuso de calcio, fósforo y vitamina D puede alterar el desarrollo óseo del cachorro.
Para saber qué alimento das a tu cachorro, debes leer cuidadosamente las etiquetas de los envases. Estas indican:
- Análisis garantizado de niveles mínimos de grasa bruta
- Máximos de fibra bruta y humedad
- Si el alimento es apropiado para todas las etapas de vida o solo para una específica
Si el producto no proporciona nutrición equilibrada y completa, la etiqueta debe indicar que no se administre como única fuente de alimento. Los snacks y premios no son alimentos completos y tienen muchas calorías, por lo que no deben ser el alimento único. Asegúrate también de que los alimentos hayan pasado estudios y controles rigurosos.
Si no encuentras la información necesaria en la etiqueta, consulta con tu veterinario o contacta directamente con el fabricante.
Creando el espacio ideal para comer

El espacio para comer debe ser siempre el mismo. Busca un lugar de fácil acceso, pero no de paso, para que tu cachorro coma tranquilo sin interrupciones. Evita cambiar esta ubicación a menos que sea absolutamente necesario.
Mantén siempre los recipientes limpios y asegurados para que no se vuelquen fácilmente. Coloca una alfombra o papeles debajo para facilitar la limpieza. Dedica especial atención al agua: debe estar siempre disponible, limpia y fresca.
Frecuencia de alimentación según la edad

Entre las 6 y 8 semanas de edad, alimenta a tu cachorro tres veces al día. Retira el recipiente después de 20 minutos, aunque se haya comido todo. Este procedimiento es muy importante para su educación y establece buenos hábitos.
A partir de los 6 meses, reduce a dos veces al día hasta que se haga adulto. Consulta las raciones recomendadas en las bolsas de alimento y ajusta las cantidades según las necesidades individuales de tu cachorro.
Controla que no alcance sobrepeso. Recuerda que el estómago del cachorro no debe sobresalir y debes poder palparle las costillas fácilmente. Si tienes dudas, pide consejo a tu veterinario.
Cambios de dieta: transición gradual

El cambio de hogar puede causar trastornos digestivos leves en los cachorros. Si necesitas cambiar de dieta, hazlo de manera progresiva durante 7 a 10 días. Mezcla gradualmente la nueva comida con la habitual, aumentando la proporción de nueva comida mientras disminuyes la antigua.
Este proceso es especialmente importante en el cambio de comida enlatada a comida seca. Con cachorros no destetados o razas pequeñas, a veces es necesario humedecer el pienso con agua para facilitar su ingestión. Conforme crezca, puedes disminuir o mantener esta cantidad según prefieras.
Alimentos y prácticas que debes evitar

- Agua muy fría: Puede causarle daño. Ofrece siempre agua a temperatura ambiente.
- Huesos: Podría atragantarse o sufrir lesiones en el cuello, estómago o intestinos.
- Restos de comida: Son ricos en calorías y pueden causar obesidad. Además, el cachorro puede adquirir malos hábitos.
- Comida mientras comes: No alimentes a tu cachorro mientras estés comiendo en la mesa, ni permitas que otros lo hagan. Evitarás que pida comida o intente coger de la mesa.
- Comida de gato: Esta está formulada exclusivamente para las necesidades del felino, no para las del cachorro.
- Alimentos humanos como premios: Algunos, como el chocolate, son tóxicos para los cachorros.
Durante el adiestramiento, puedes premiar a tu cachorro con pequeñas golosinas, galletas o bolitas de pienso cuando actúe correctamente. Sin embargo, evita darle premios entre las comidas principales. Los premios deben ser siempre alimentos seguros y específicos para perros, nunca restos de tu propia comida.
Fuente de información: Affinity Petcare