Nutrientes esenciales para boas y reptiles
Tu boa necesita vitaminas, calcio y minerales específicos para vivir saludable.
Nutrientes esenciales para boas y reptiles: guía completa de alimentación

Cada vez son más las personas que eligen reptiles como mascotas, dejando atrás los típicos perros y gatos. Si eres propietario de una boa u otro reptil, es fundamental conocer los nutrientes necesarios para mantener a tu animal en perfecto estado de salud.
La alimentación de cada especie de reptil varía considerablemente. Cada uno necesita cantidades específicas de nutrientes para que su organismo funcione correctamente, por lo que es obligatorio incluir suplementos vitamínicos en su dieta. Las deficiencias de vitaminas, calcio, fósforo y otros minerales pueden causar serios problemas en tu animal. Ten cuidado también con la sobredosis: las vitaminas A, D, E y K son liposolubles y se almacenan en el hígado, por lo que un exceso puede resultar tóxico.
La nutrición equilibrada en reptiles

Una nutrición equilibrada es la recomendación de todo veterinario para mantener sano a tu reptil. Esto es más fácil de lograr en species herbívoras gracias a la disponibilidad de productos vegetales en el mercado.
Para el resto de especies, lo más recomendable es incluir en la alimentación insectos y vertebrados. Los seres vivos aportan infinidad de nutrientes que ayudan a completar la dieta de tu mascota. El aporte proteínico y vitamínico varía según la cantidad ingerida. Por ejemplo, un gusano de harina contiene un 18% de proteínas, un 8,5% de grasa y un 0,3% de fósforo.
Vitaminas esenciales para reptiles
El aporte vitamínico es vital para estos animales. Es muy importante que des a tu reptil un suplemento vitamínico y cálcico, ya que la alimentación que suministras generalmente no reúne todas las vitaminas que su organismo necesita para desarrollarse correctamente.

Vitamina A: visión y mucosas
La vitamina A es esencial para la visión y para mantener la piel y algunos tejidos, especialmente las mucosas, en buen estado. Las deficiencias en esta vitamina provocan mudas difíciles.
Un exceso de vitamina A puede anular la vitamina D3 y provocar un aumento intenso de las mudas y fuertes diarreas.
Vitamina B: energía y metabolismo
La vitamina B participa en el metabolismo de carbohidratos, por lo que es esencial para producir energía, para el funcionamiento del corazón, los músculos y el sistema nervioso.
Esta vitamina es importante para un crecimiento correcto y facilita las digestiones. Si tu mascota no tiene apetito, puede deberse a una carencia de vitamina B o a una dieta monótona.

Vitamina C: inmunidad y desarrollo óseo
La vitamina C tiene un papel destacado pues se encarga de mejorar el sistema inmunológico, lo que implica un óptimo desarrollo óseo y dental. También interviene en la absorción del hierro, metabolización de grasas y cicatrización de heridas.
Vitamina E: protección antioxidante
La vitamina E es un antioxidante que protege de los daños ocasionados por los radicales libres, que deterioran tejidos y células. Esta vitamina contribuye en la creación de glóbulos rojos.
Vitamina K: coagulación y huesos fuertes
La vitamina K es conocida como la vitamina de la coagulación, pues ayuda a que la sangre coagule correctamente. Es necesaria para mantener los huesos fuertes durante la vejez. La encontramos en verduras verdes, frutas y raíces comestibles, pero además es elaborada por las bacterias que recubren el tracto gastrointestinal.
Calcio, fósforo y la vitamina D3

Las proporciones adecuadas de calcio, fósforo y otros minerales son un complemento fundamental en la dieta de los reptiles para que desarrollen adecuadamente su esqueleto. Lo más recomendable es añadir dos partes de calcio por una de fósforo.
La vitamina D3 es la encargada de sintetizar el calcio en el organismo de tu mascota. Una deficiencia de la misma puede provocar que el animal sufra raquitismo, una enfermedad que origina malformaciones y debilidad ósea.
El raquitismo se produce porque el reptil extrae calcio de los huesos para distribuirlo por el resto del organismo. Las patas y mandíbulas hinchadas o fracturadas son los principales síntomas de esta enfermedad.
La vitamina D3 es adquirida por el reptil a través de los rayos UVB y se produce de forma natural en la piel, aunque si es necesario también se puede suministrar de forma artificial.

Mantén a tu reptil saludable y vital
Una dieta completa es la mejor recomendación para que tu reptil se mantenga enérgico y lleno de vitalidad. A través de estos minerales y vitaminas, tu mascota estará sana y protegida: evitarás el envejecimiento prematuro, la pérdida de fortaleza y el bajo estado de ánimo.
Una nutrición adecuada te permitirá disfrutar de muchos y divertidos momentos junto a tu animal de compañía.