
'Mau' significa gato en la lengua egipcia. Es precisamente de este misterioso y ancestral país de donde procede esta raza, resultado del intento por establecer una variedad felina que se pareciese a los gatos representados por el arte egipcio antiguo.
El Mau recibe la herencia genética de gatos con más de 4.000 años de antigüedad, aunque se puede decir que su selección se realizó a partir de los años cincuenta.
Esta raza nació de una hembra moteada plateada egipcia que fue cruzada en Roma con un gato egipcio moteado color humo. Las crías de ambos se exportaron a Estados Unidos, donde se reconocería la raza en 1968.
Su apariencia oriental y salvaje, con motas similares a las de un leopardo, pero con un cuerpo más grueso, hacen de él un animal atractivo y misterioso. Algunos especialistas aseguran que del gato egipcio proceden la mayoría de las razas europeas de gatos domésticos.
Los gatos eran considerados animales sagrados en el Antiguo Egipto y matarlos suponía una condena segura a pena de muerte. Existen aún algunas variedades de los ancestros del Mau que sobreviven en estado semi-salvaje en el país del Nilo.
Su pelo le hace parecer un leopardo o un ocelote en versión reducida, al estar cubierto de motas. Dispone de tres variedades de pelo: plateado, con manchitas de color azulado oscuro sobre un fondo plateado claro; el bronce tiene manchas marrones con un tono bronceado en el fondo; y el color humo, que está moteado con manchas negras en un fondo de color crema.

Su frente tiene forma de 'M', con un ceño muy marcado entre las orejas que llegan hasta la parte trasera del cuello. Las marcas que rodean el cuello parecen formar un collar, que no acaba de cerrarse. A lo largo de la espina dorsal, estas manchas van desapareciendo y atenuando su color.
Las manchas de las caderas y la parte alta de las patas traseras son dibujos irregulares que oscilan entre rayas y círculos. Las patas están trazadas por rayas oscuras y la cola está llena de anillos que se unen hasta la punta, de color oscuro.

Sin embargo, suelen tener una salud frágil y son especialmente sensibles a los cambios muy bruscos de temperatura. Por eso debemos protegerlos en este sentido, así como cuidar su sedoso pelaje, aunque por lo general suele ser bastante resistente, brillante y denso. Por lo demás, son gatos serenos y afectuosos, mascotas ideales por su capacidad de adaptación y por su atractivo aspecto, mezcla de exotismo y misterio.
Imagen Mau Egipcio sentado: Muffet / flickr
Imagen Mau Egipcio tumbado: lyvegyde / flickr
Imagen Mau Egipcio campo: Lil Shepherd / flickr