
En el caso de la higiene del gato persa relativa al cuidado del pelo hemos de ser muy persistentes. Debemos establecer rutinas de cepillado diario que eviten la formación del nudos y molestias. Estos enredos le ocasionan tirones en la piel y en muchas ocasiones conllevan parásitos que se acumulan en estas zonas de pelo muerto. Lo que a nosotros nos puede conllevar 5 minutos de cepillado diario evita muchos tirones innecesarios al querer desenredarle el pelo y en muchas ocasiones se tiene que acabar rasurando la zona afectada para subsanar el problema.
Los gatos de pelo largo se suelen ensuciar bastante el pelaje y en ocasiones puede ser conveniente darles un baño para limpiar el pelo de toda la suciedad existente. Siempre será más fácil si hemos acostumbrado animal desde pequeño.
Hemos de tener en cuenta que el aliento de un gato es siempre fuerte ya que es un animal carnívoro y tendremos que saber distinguir de una halitosis. La acumulación de sarro y restos puede provocar el mal aliento, con un rápido vistazo podemos ver el estado de las encías y en caso de duda es mejor consultar con un veterinario si necesitamos hacerle una limpieza bucal al gato para evitar problemas mayores.
Los gatos que se alimentan con comida húmeda son más sensibles a la periodontitis que uno alimentado con pienso. La mejor solución para evitar esto es el aseo bucal del gato de forma diaria, lo que requiere de mucha paciencia y hábito por parte del dueño desde que el gato en un cachorro. Este procedimiento en caso de realizarlo requiere de un producto dental específico para gatos, la destinada a uso humana no es apta para ellos. En caso de no realizar el lavado de dientes del gato es necesario un seguimiento por parte de nuestro veterinario para que determine cuándo debemos realizarle las higienes dentales a nuestro gato persa.
Como norma general la higiene de la nariz de un gato persa no suelen necesitar de unos cuidados especiales pero a veces podemos encontrarnos con secreciones nasales que se acumulan en forma de costras en las esquinas de las fosas nasales. Estas costras se deben de quitar con un gasa o algodón humedecido en loción oftalmológica o con agua hervida fría. Ante una nariz seca o con mocos debemos de consultar con el veterinario.
La higiene de las orejas de un gato persa es la misma que la del cualquier otro gato. Como norma general hemos de intentar tocarlas lo menos posible. En la base del pabellón auditivo suelen tener un poco de grasa que es normal, a veces puede oxidar y volverse algo más marrón, no es conveniente eliminarlo con mucha frecuencia ya que provocaremos que se forme mayor cantidad al favorecer la secreción. Si notamos secreciones de aspecto raro o cantidad abundante es mejor consultar con el veterinario para que sea él quien realice la limpieza con auditiva con mayor seguridad e inclusive poner el tratamiento más adecuado para solucionar el problema.
Los gatos marcan su territorio con las uñas y en el caso de los gato domésticos para evitar que nos arañen algún mueble u objeto del hogar y acabe en la basura se suele recomendar realizar un cortado del extremo de la uña. Cuando se presenta un gato a un concurso siempre se le realiza este despuntado de las uñas con normalmente unos días de antelación para que las uñas vuelvan a tener su aspecto natural y no parezcan recién cortadas. Este recorte se realiza tanto en las patas delanteras como en las traseras. Como para casi todo es necesario acostumbrar al animal desde pequeño para hacerlo con total normalidad cuando es adulto. Para el gato no es algo doloroso, hemos de coger la pata del gato con firmeza y presionar ligeramente la base del dedo. La uña saldrá y sólo tendremos que recortar la punta con unas tijeras especiales para este fin, teniendo cuidado de no tocar la venita que se observa al trasluz.
Artículo elaborado por El gato feliz.