La alimentación juega un papel muy importante al momento de adoptar a un perro y, por eso, debe ser una prioridad de los adoptantes.
Alimentar bien a un perro es fundamental para asegurar su adecuado bienestar, una buena salud y vitalidad.
Este es uno de los casos más vistos por los médicos veterinarios en sus consultas, debido a que muchos adoptantes desconocen qué puede o no comer sus mascotas, cantidades y frecuencia.
Todo es importante para que obtenga los nutrientes, vitaminas y a su vez la energía que necesita.
Para que el perro coma correctamente, es importante conocer cuál es su edad.
Como adoptante, debes utilizar el pienso adecuado a la edad de tu perro, y para ello, puedes hacerlo de la siguiente manera.
Con la edad, sabrás exactamente en qué etapa se encuentra tu mascota para ofrecerle el alimento o pienso que se adapte perfectamente.
Los perros pequeños llegan antes a la etapa adulta que los perros grandes:
En este caso, el cambio de pienso es más rápido y es importante estar más atentos.
Conociendo esto, será mucho más fácil escoger el pienso más adecuado, y de esa manera evitar alimentarlo incorrectamente.
Por ejemplo, si tu perro es de raza pequeña y ya supera los 12 meses, asegúrate de hacer el cambio de pienso de cachorro al adulto.
Lo mismo ocurre con los perros de otros tamaños.
Con respecto a la cantidad de comida que se le debe dar, es necesario cuidar otros factores.
Para ello se requiere conocer lo siguiente.
Por supuesto, lo más recomendable es que sea el médico veterinario el que evalúe al perro, verifique lo antes mencionado y determine la cantidad y frecuencia con la que su perro debe comer.
Cuando un perro come lo que sea, sin cuidar sus nutrientes ni tomar en cuenta los factores determinantes que se requieren conocer para que esté bien alimentado, podría fácilmente sufrir algunas consecuencias o afecciones asociadas a una mala alimentación.
Lo mismo ocurre si se alimenta con piensos de mala calidad, pensando que de esa manera se puede ahorrar dinero y que nada pasará.
Con el tiempo podría comenzar a manifestar algunos problemas como obesidad, alergias, desnutrición y, en casos más graves o complicados, la muerte del perro.
Las principales enfermedades relacionadas con la mala alimentación, son:
Puede parecer que tu perro come demasiado, pero si el alimento no es equilibrado en sus nutrientes, podría fácilmente presentar desnutrición.
Los perros deben recibir los nutrientes necesarios para cuidar y proteger su organismo.
Por ello, muchos adoptantes que le ofrecen sobras a sus mascotas tienen este problema.
Algunos perros desarrollan intolerancia a algunas proteínas o a ácidos grasos que se incluyen en sus alimentos.
Cuando un perro presenta este tipo de alergia se podrán apreciar granos en su piel, picazón u otros problemas internos.
Esto ocurre si el perro consume mucha sal y, por eso, suele ser más frecuente cuando se le ofrecen los restos de nuestros propios alimentos.
También les afectan otros aditivos que normalmente usamos para cocinar y que sin duda podían afectar su aparato digestivo.
Esto no solo les ocasiona una gastritis, sino también podrían presentar pancreatitis.
Cuando no se controla correctamente lo que come, la ingesta de calorías puede fácilmente ser superior a la que verdaderamente necesitan y eso da paso a la obesidad.
Es un problema muy común en los perros que no están bien alimentados.
Las estadísticas muestran que entre un 25% y 40% de los perros pueden padecerla.
Y lo más difícil de todo es que los números parecen estar en aumento.
Pero eso no es todo, sino que está asociada a que los perros tengan mayor riesgo de padecer otras enfermedades y complicaciones.
La diarrea puede ser algo grave si son frecuentes y duran mucho tiempo.
Por lo tanto, el adoptante debe observar qué reacción tiene el perro después de comer.
Si después de ingerir algo nuevo manifiesta diarrea, es muy posible que tenga alergia a ese producto.
También puede deberse a que el alimento está en mal estado.
El crecimiento es una etapa muy importante y por ello requieren comer alimentos nutritivos para que su crecimiento no se vea obstaculizado.

La vitamina B es ideal para el crecimiento, absorción de nutrientes y para que funcione bien su sistema digestivo, entre otros beneficios.
En cuanto a la vitamina C, permite el fortalecimiento del sistema inmune.
De igual forma, es importante la ingesta de vitamina D y minerales como el calcio, fósforo, potasio, magnesio, sodio y hierro.
Los perros deben alimentarse correctamente, pero para ello se deben conocer algunos aspectos importantes a considerar antes de elegir su alimento o su pienso.