Buenas ,
Somos Laia, Dani, Ziva y Nut (estos de aquí abajo)

Con este artículo te ayudamos si:
MIRA. Pues sí.
Es una de las maneras de darle huevo a tu perrete de forma segura y cómoda.
Segura para él y cómoda para ti.
Lo único que debes tener en cuenta es hacerla con el mínimo de aceite posible y nada de sal, ni pimienta ni especias de ningún tipo.
No mientras no quieras que la presión arterial de tu perro se dispare por las nubes y se le pongan las venas más infladas que una olla a presión.
Tampoco le pongas ajo o cebolla porque pienses que así está más rica.
¡Ojo! con hacernos el Arguiñano.
Tanto la cebolla como el ajo pueden resultar dañinos para salud gastrointestinal de tu perro.
Diarreas, pancreatitis, y un largo etc. a cada cuál más desagradable.
También puede dañar la salud de sus glóbulos rojos, que son los encargados de transportar oxígeno a músculos y órganos vitales.
Ya te haces una idea de su importancia

Llegados hasta aquí, ya que me preguntas si puedes hacerle una tortillita francesa a tu perri, déjame que vaya a un paso anterior y veamos porque los perritos pueden comer huevo, en cualquiera de sus formas, son beneficiosos para tu mejor amigo.

Sigamos entrando en detalle.
Ya que nos hemos puesto a hablar de huevos vamos a ver de qué formas sí y de que formas no, podemos darle huevo a nuestros canes.
Sí.
A los perros se les puede dar huevo crudo.
De hecho, si bien los perros descienden de los lobos, y los lobos son carnívoros, en su dieta ancestral podrían incluirse los huevos que pudieran encontrar:
Hay algunas dietas más “naturalistas” como la BARF que incluyen el huevo crudo.
¡Pero ojo! Qué no es oro todo lo que reluce.
La cáscara puede tener salmonella.
Y la salmonella es una hija de la gran perra mala.
Puede ser muy, muy grave.
Así que lo mejor siempre es cocinarlo bien para matar cualquier germen presente en el huevo, ya que los nutrientes se mantienen intactos.

Sí, a los perros se les puede dar huevo cocido.
¿Es huevo no?
Cómo comentaba antes, mejor cocinado, en cualquiera de sus formas que crudo.
Da igual el nombre que le des, huevo sancochado, huevo duro o huevo hervido, pero recuerda no echarle sal al agua para que hierva antes el agua. Nada de sal para tu can.

En este caso la respuesta es No.
No porque las frituras son perjudiciales para tu salud y la de tu perro.
Si tu quieres fastidiártela por el gozo de comerte un huevo frito con su sal y su yema mojada en pan, adelante.
Pero tu perro no puede elegir. Se mueve por instinto. Y el instinto le dice come para sobrevivir sin saber el perjuicio que le puede generar a futuro.
No le jodas la salud a tu perro.

Si fuera por mi padre comería huevo frito cada día.
Él, no el perro.
Es un enamorado del huevo (o enfermo).
En fin, que tu perro puede comer entre 1 y 2 huevos a la semana.
No obstante desde aquí te recomendaría que le preguntases a tu veterinario de referencia primero. Cada perro es un mundo, y quizás el tuyo tenga alguna patología que no le vaya bien o alguna otra cosa a considerar.

Oye Dani, ¿y tortilla de patata qué?
Tortilla de patata casi que No.
La patata en la dieta de los perros debe ser mínima. Poca cantidad porque no la digieren bien, sobre todo si es cruda. Cocida es otro cantar, pero igualmente el almidón de estas puede sentarle mal a perros sensibles del estómago.
Si a eso le sumas que las patatas se fríen antes de hacer la tortilla pues peor me lo pones.
Así que el casi que no, más bien es un No.

Para terminar con tanto huevo ya.
La proteína del huevo puede darle alergia a tu perro. No todos los perros la toleran bien y por eso hay piensos que no incluyen huevo en su composición o receta.
Si detectas que tu perro, a las horas o día siguiente de comer huevo, empieza a rascarse como un poseso o le salen ronchas en la piel todo indicaría que es alérgico. Por lo que te tocaría dejar de darle huevo y ver si el pienso que sueles darle contiene huevo por algún lado.

En conclusión, huevo sí, pero en su justa medida y cocinado mejor que mejor.
Os dejo aquí abajo al piojo chico que no come huevo. Nosotros somos más de darles un pienso de calidad que contenga todos sus nutrientes en las proporciones más adecuadas y no complicarnos la vida.
En nuestro caso nos aplicamos el cuento de “ más vale prevenir que curar”.

