Generalmente, el mal aliento en perros, llamado halitosis, es resultado de una incorrecta higiene dental, sin embargo, también existen otro tipo de causas que pueden ocasionar que el perro sufra de mal aliento como por ejemplo, dietas poco saludables, una vida sedentaria, entre otros.
El mal aliento en los perros es uno de los problemas más frecuentes a los que se enfrenta un adoptante, por lo que no es algo que deba alarmar a nadie, siempre y cuando se tome el control de la situación a tiempo.
Por eso, conocer sus causas, cómo se puede evitar y otros detalles, será de gran ayuda para los adoptantes, con el fin de enfrentarse al problema lo más pronto posible.
Existen diversas causas que pueden ocasionar el mal aliento en perros.
Algunas de ellas pueden llegar a ser más alarmantes que otras pero todas pueden tener una solución.
La halitosis puede provocar molestias graves en los perros como, por ejemplo, en el momento de comer, la pérdida de algunos dientes, salivación excesiva y el sangrado en las encías.
De igual manera, esta enfermedad puede ser consecuencia de problemas graves, como lo son enfermedades o trastornos digestivos, problemas respiratorios, entre otros.
Además, la edad también es un factor fundamental, puesto a que algunos perros mayores comienzan a tener mal aliento porque sus dientes comienzan a deteriorarse con el paso del tiempo.
Estos son algunos de los motivos más frecuentes que pueden ocasionar el mal aliento en un perro.
Adicionalmente, el perro puede presentar problemas en su aparato respiratorio, como lo son la rinitis y sinusitis.
Importante: Es importante conocer cómo se puede prevenir el mal aliento en las mascotas, debido a que la prevención es la mejor opción para poder ofrecer una vida sana y feliz durante muchos años a tu perro.
Por lo tanto, las visitas constantes al veterinario para chequeos y una correcta higiene bucal, harán un gran cambio y le bridarán una mejor calidad de vida.
Muchas veces, los adoptantes creen que el mal aliento es algo normal y típico en la vida de todo perro, pero este mal suele indicar el inicio de un problema a nivel de salud bucal que puede ser grave.
Al igual que los humanos, los perros pueden sufrir de problemas en sus dientes, sin embargo, ellos no pueden asistir por su cuenta a una consulta odontológica para una revisión.
En este sentido, es responsabilidad total de cada adoptante mantener la salud bucal de su perro en perfectas condiciones.
Los perros no suelen quejarse ante estos problemas, por lo que es complejo determinar cuándo tienen algún problema de salud bucal.
Por tal motivo, es importante que se conozcan los indicios que son importante prestar total atención, debido a que estos serán los detonantes que indicarán que algo va mal en la mascota.
Existen dos problemas habituales que se asocian al mal aliento en los perros: la gingivitis y la enfermedad periodontal.
La gingivitis es una enfermedad dental que afecta a humanos y perros, bastante común. Esta enfermedad ataca a las encías como una reacción a la placa, y puede producir mal aliento.
Otros efectos considerables de la enfermedad es que ocasiona un enrojecimiento, hinchazón e incluso sangrado en las encías.
Las mascotas mayores de tres años son propensas a sufrir de dicha patología. En las razas pequeñas como, por ejemplo, los chihuahuas, la enfermedad puede manifestarse incluso antes.
Por lo general, la gingivitis puede solucionarse con una buena higiene bucal, pero si no es tratada, puede llegar a evolucionar hasta convertirse en una enfermedad periodontal.
Cuidar los dientes de los perros con un cepillado o snacks especializados puede marcar la diferencia.
Las enfermedades periodontales son un grupo de enfermedades que se asocian a problemas dentales.
Éstas afectan el tejido que sostiene los dientes de un perro, tanto las encías como los huesos de la mandíbula.
Las enfermedades periodontales se desarrollan cuando comienza la aparición de bolsas invisibles en el área de los dientes y encías del perro, justo donde ocurre la acumulación de bacterias.
Esto se conoce como la primera fase de una enfermedad periodontal.
Además, la acumulación de placa puede provocar gingivitis, la cual evoluciona hasta afectar el tejido circundante.
Esta última fase de la enfermedad es crucial, debido a que el perro puede perder parte del hueso, ocasionando la caída de sus dientes.
Es posible que, si no se cura o atiende a tiempo, provoque infecciones que afecten a otras partes de su cuerpo incluyendo el corazón, riñones e hígado.
Existen otros factores que pueden favorecer la aparición de la gingivitis, como, por ejemplo, la raza, disposición entre los dientes, costumbre de masticar objetos duros.
Sin embargo, para poder minimizar los riesgos, es importante mantener limpios los dientes del perro en todo momento.
Evitar el mal aliento en los perros es un trabajo responsabilidad de los adoptantes; de la mano con diferentes métodos preventivos.
Para evitar que el perro tenga mal aliento, existen tres puntos clave y esenciales: cuidar su alimentación, crear hábitos para una vida saludable y cuidar su higiene y salud.
Se le debe proporcionar al perro una vida sana, acompañada de una dieta equilibrada que contenga todos los nutrientes necesarios para su correcto desarrollo.
Es importante evitar a toda costa los piensos que se fabriquen con subproductos de origen animal, puesto a que son de baja calidad. Es mejor apostar por una alimentación natural.
Cuando se detecta el mal aliento en los perros, la dieta BARF es una opción factible para el tratamiento.
Esta dieta se basa en productos naturales y no cocinados.
Además, es importante agregar una serie de alimentos importantes, como lo son: apio, zanahoria, manzana, perejil y aceite de coco.
Estos aportan vitamina y actúan como cepillos de dientes naturales ayudando a contribuir a la eliminación de placa bacteriana.
La mezcla de estos alimentos puede ayudar a combatir el mal aliento y fortalecer el sistema inmunitario.
Incluir suplementos en la dieta de un perro puede ayudar a eliminar el mal aliento.
Los suplementos cuentan con efectos que son beneficiosos para la salud.
Entre los suplementos que pueden utilizarse en perros, están:
La higiene bucal de un perro depende de su edad:
Cuando un perro está en su etapa de cachorro se recomienda que sea cepillado con mucha frecuencia, ya que esto hará que se familiarice con la limpieza bucal.
Al realizarlo con regularidad, mientras aún es un cachorro, lo ayudará a acostumbrarse a ese nuevo hábito de higiene.
Además, es importante recordar que, hasta apenas los 8 meses del nacimiento, el perro no tendrá una dentadura formada por lo que el cepillado y la estimulación de sus encías deben realizarse con extremo cuidado.
No existe un estándar definido para las veces que debe cepillarse un perro, muchos adoptan una frecuencia según sus preferencias de higiene, mientras que otros adoptantes lo hacen solo luego de las comidas.
Pero esto puede incluso traer consecuencias, ya que puede ocurrir un desgaste e incluso molestias y problemas de irritación.
Conforme el tiempo avanza y el perro crece, los cepillados deben ser menos constantes.
El perro comenzará a fortalecer sus dientes, no morderá los objetos que encuentre ni tratará de comerlos, por lo que ya habrá adoptado el hábito de tener unos dientes limpios desde cachorro.
Los hábitos que pueda tener un perro influyen enormemente en su salud y también en su aliento.
Si el perro lleva una vida sedentaria, es probable que este tipo de síntomas comiencen a manifestarse, por lo que es importante que el perro se mantenga activo, para que su organismo esté en forma.
