Es una consulta mucho más frecuente de lo que te puedes imaginar.
Si bien, los gatos se autorregulan muy bien, existen diversos motivos por los que tu peludo puede tener ansiedad por la comida.
Lo ideal en gatos es que ellos tengan su comida siempre y que vayan a comer cuando les apetezca. No te preocupes, no se lo comerán todo de una vez.
La calidad de la comida que le des, también puede influir en la ansiedad. Un pienso con muchos cereales y poca proteína, hará que tu gato se llene enseguida, pero al poco tiempo tenga mucha hambre. Por ello, has de entender que con un pienso de gama baja o económico, el animal va a necesitar comer más, porque nunca se llena.
Al final, te acabas gastando lo mismo que con un pienso de gama alta o incluso más, porque si le generas ansiedad, tendrás que realizar consultas a otros especialistas.
Al igual que en los humanos, los gatos pueden tener ansiedad de manera puntual o de manera crónica. La ansiedad suele estar ligada íntimamente al estrés y a las emociones, fíjate:
El estrés ha podido derivar, por ejemplo, en un accidente que haya hecho saltar la ansiedad.
Ese accidente ha podido traer consigo un trauma físico (p.ej. la rotura de una patita) o de un trauma emocional (el susto o la pérdida de un ser querido).
El trauma físico puede llevar a tener que tomar medicación que hace que tu gato tenga más hambre o el trauma emocional, en ocasiones también puede provocar una aumento de ansiedad.
Emocionalmente, el hecho de haberse roto una patita, hace que no pueda moverse tanto, se aburra y ese aburrimiento que coma más…
¿Te das cuenta de que todo puede estar interrelacionado?.

Emocionales: pueden venir dadas por cambios en la vida del gato como por ejemplo:
Físicas: aquellas que tienen que ver con enfermedades, su evolución:
Fármacos:
Existen medicaciones cuyos efectos secundarios pueden tener entre otros, una mayor necesidad de comer. Los corticoides, suelen dar mucha ansiedad.
Vale, ahora ya se que mi gato tiene ansiedad…¿Cómo puedo ayudarle?.
Como siempre te digo, el primer paso es visitar a tu veterinario/a para realizar un chequeo a tu animal y ver qué puede causar esa ansiedad. No te olvides que hay enfermedades que subyacen en ese comportamiento y deben ser tratadas lo antes posible.
¿Qué esencias florales son las adecuadas para estos casos?
Primero de todo, y antes de hablarte de esencias básicas que trabajan la ansiedad, debo decirte que estas son las esencias base . A ellas, hay que añadir, las esencias que tengan que ver con el trauma emocional que tiene nuestro gato (no es lo mismo un duelo, que un cambio de territorio o la llegada de un nuevo miembro a la familia, etc).
Agrimony:
El gato, en contra de lo que mucha gente cree, es una animal pacífico y tranquilo. En condiciones óptimas, nunca buscará pelea ni tendrá problemas psicológicos que gestionar.
No obstante, los gatos viven con nosotros y de una u otra manera, se ven afectados por nuestro entorno, los cambios que debemos realizar en nuestras vidas e incluso hay momentos que nos hacen de espejo,
En este entorno, la esencia floral reina para trabajar la ansiedad es Agrimony.
Con ella se rebajarán los niveles de estrés y de hiperactividad del gato.
Impatiens:
Ayuda a gestionar la aceleración, el nerviosismo. En este caso ayudará a que el gato baje la aceleración de querer comer a todas horas y de todo.
Sweet Chesnut + Star of Betlehem
Juntas trabajarán la angustia y el trauma que le provoca la situación de querer comer siempre y no poder.
A estas flores base, habrá que añadirle aquellas que tu gato necesite y la causa por la que tiene la ansiedad.
¿Se soluciona rápido?
Cada gato es un mundo. No obstante, no te voy a engañar, según mi propia experiencia y en función del proceso emocional del gato y de su entorno, el proceso se puede alargar, entre seis meses y lo que el gato necesite.
Yo siempre digo que las esencias florales y los gatos necesitan: TIEMPO+CONSTANCIA+AMOR.
1- Iniciar tú el tratamiento con las flores que te he indicado anteriormente. ¡Adelante!. No te olvides que, no obstante, solo son las flores base, que si no tratas el origen del problema, no lo acabarás solucionando.
2- Profundizar más en el origen del problema de tu gato a través de una consulta.
Sea como sea, lo importante es que ayudes a tu gato a gestionar un problema que si no lo haces, puede afectarle a otros niveles, ya sea emocionales (no sale de lo que le causa la ansiedad) o físicos (si a causa de la ansiedad, engorda mucho, físicamente le puede afectar).
Si te ha gustado este post y/o crees que puede ayudar a alguien, por favor, no dudes en compartirlo. Ayudarás a otras personas y a mí también dando a conocer mi trabajo con los gatos y la terapia floral. Ronroneos.