Posibles causas, síntomas y tratamientos de las calvas en gatos
¿Porqué mi gato tiene calvas? ¿Porqué mi gato se arranca el pelo?
Durante estos días de Navidad, nos hemos dado cuenta que a Petit le han aparecido unas pequeñas calvas en sus patas traseras. Preocupados por su aparición, lo hemos llevado al veterinario y nos ha explicado cuáles son las enfermedades que generan este síntoma y que tratamiento debemos llevar a cabo con Petit.
Motivados por lo que le ocurre a nuestro gato, hemos pensado en escribir este post para ayudaros a saber más sobre las calvas en gatos, porqué el gato tiene partes sin pelo o pierde mucho pelo, conocer que enfermedades pueden causarlas, que síntomas pueden aparecer y cuál es su tratamiento más efectivo.
Es muy importante que ante cualquier cambio en el aspecto físico o comportamental de tu gato, acudas siempre a tu veterinario de confianza.
Veamos las posibles causas que generan las calvas en gatos:
La Tiña o dermatofitosis es una enfermedad causada por hongos y que afecta a la piel de los gatos. Este problema de salud es muy infeccioso y contagioso, tanto a otros animales como a humanos, por lo que no dudes ni un momento en llevarlo a tu veterinario de confianza.
El contagio se puede producir por contacto directo con mantas, cajas de arena, juguetes, etc. Aunque al ser un hongo, también se puede desplazar fácilmente por el ambiente mediante esporas, facilitando el contagio.
Hay algunos factores que pueden favorecer a la aparición de la tiña: mala alimentación, parásitos u otras enfermedades previas, el estrés y la ansiedad, y las malas condiciones de vida en su entorno: falta de higiene, humedad y calor, falta de luz, etc.
Este hongo afecta a la piel, al pelaje y a las uñas, ya que se alimenta de queratina. Las zonas dónde habita el hongo es dónde al gato se le cae el pelaje, pues la tiña no puede vivir en zonas dónde haya pelo. Por eso la falta de pelo es el mayor síntoma de tiña en gatos.
Una vez el veterinario determine su diagnóstico, se aplicará un tratamiento que tiene una duración de entre 1 y 3 meses, dependiendo de su severidad. Hay que ser persistente y tener paciencia hasta erradicar completamente el hongo.

La Sarna también es una enfermedad que afecta la piel de los animales. Es causada por ácaros, y es altamente contagiosa pudiendo transmitirse por contacto físico con otro gato o animal. La sarna es muy fácil de diagnosticar y tratar, por lo que el veterinario de confianza procederá a las pruebas pertinentes para aplicar el tratamiento con celeridad.
Una vez el veterinario determina qué tipo de sarna padece (existen 4 tipos de sarna) y su severidad, se le administrará el tratamiento más adecuado.
Y recuerda, que la mejor prevención de la sarna es mantener a tu gato siempre bien desparasitado y protegido.
Las Pulgas son unos parásitos muy comunes, tanto para gatos como para otros animales.

Un síntoma muy común, a parte de rascarse en exceso el cuerpo, es la aparición de calvas en las patas del gato por alergia a la picadura de la pulga. Cuando el parásito chupa la sangre de tu felino, su saliva entra en contacto con su cuerpo provocando alergia y picazón.
Aunque tu gato no salga a la calle y viva en un piso, puede haber llegado alguna pulga en tu casa por transferencia de tu ropa, o a través de personas que hayan venido a tu casa. A las pulgas les encantan los gatos, y parece que lleven integrado un "GPS" para encontrarlos. Así que aunque tu gato no toque la calle ni tenga contacto con ningún animal más, puede que alguna pulga intrusa se haya colado en tu casa.
Las pulgas suelen dejar algún rastro en el pelaje del animal, pero si sólo ha llegado una, será muy difícil averiguarlo.
Una vez podamos detectar la presencia de pulgas o el veterinario dé su diagnóstico, se procederá al tratamiento que recomiende el veterinario para erradicar las pulgas en el gato.
Con las pulgas es fundamental actuar en el entorno lo más rápidamente posible. Así que es primordial extremar la limpieza en casa.
El mejor tratamiento es la prevención, que el gato no salga de casa o lo haga poco, no es garantía de que quede libre de este parásito.
Puede que tu gato esté estresado o sienta ansiedad. Los gatos son propensos a padecer estrés cuando surge algún cambio en su entorno. Averigua si es debido a un nuevo miembro de la familia ya sea algún bebé o otro animal, o si existe algún cambio en casa, una mudanza o se queda solo demasiadas horas.
A veces nuestros gatos desarrollan comportamientos obsesivos como arrancarse el pelo y lamerse en exceso, pues ante situaciones que resulten estresantes la frecuencia de sus baños puede aumentar, ya que el lamerse el pelaje es liberador de endorfinas, haciendo que tu gato se sienta mejor.
El aburrimiento y la frustración también puede originar que tu gato se arranque el pelo, buscando distraerse de algún modo. Siempre deja juguetes y rascadores a su alcance para que pueda entretenerse, sobretodo si lo dejas solo muchas horas. Es importante jugar con él cada día, así cómo darle el espacio necesario en la casa y llenarlo de mimos, cariño y amor cuando lo necesite y lo pida.

Las calvas en los gatos también pueden ser de origen alérgico, por ejemplo a la comida o de tipo ambiental, como por ejemplo algún producto o perfume que estés utilizando en casa. Las alergias en los gatos son difíciles de diagnosticar, aún así el veterinario es el profesional que te ayudará a averiguar la causa de sus calvas o su arranque de pelaje.
En nuestro caso, con Petit, la veterinaria nos recomendó aplicarle una pipeta desparasitaria por si las pequeñas calvas que le han aparecido en las patas traseras son producidas por alergia a alguna picadura de pulga. A ver si así mejora nuestro minino.
Recuerda que es mejor prevenir que curar. Dale a tu gato las mejores condiciones de vida:
Y sobretodo, si sospechas que tu gato pueda tener alguna enfermedad o observas cambios en su apariencia física o comportamental, no dudes en acudir al veterinario de immediato.
Este post es informativo, y sólo es una guía u orientación. Visita a tu veterinario de confianza para cualquier duda que puedas tener y sobretodo antes de iniciar cualquier tratamiento a tu gato, incluso si es un tratamiento natural.
Y tu gato, ¿ha tenido calvas alguna vez?
¡Gracias por vuestros comentarios!
Compártelo en tus redes