¿Castrar o no castrar? Esa es la cuestión que se plantean muchos adoptantes, por eso, hoy quiero tratar el tema de los perros castrados.
Los cuidados de un perro son parte del día a día de sus adoptantes y, uno de esos cuidados, es el control de su reproducción.
Los perros cuando llegan a cierta edad, empiezan a ser capaces de reproducirse y si no se controla o se planifica, se puede salir de control.
Sin duda, eso únicamente implicaría que cada día más perros estén en situación de calle o abandonados.
Es por ello que muchos adoptantes se plantean, con el apoyo del veterinario, utilizar en sus perros algunos métodos anticonceptivos.
Asimismo, hay otros que prefieren métodos más potentes o más seguros: la castración.
La castración es una intervención quirúrgica en la que se lleva a cabo la extirpación o eliminación de los testículos del perro.
En el caso de las hembras, es la extirpación de los ovarios y útero, pero esa intervención se conoce como esterilización.
La castración es una operación, y por eso se requiere que se sigan los pasos correspondientes que toda operación necesita previamente. Por supuesto, esto lo realiza un veterinario.
Al llevar al perro al veterinario, lo más probable es que el especialista realice o mande a realizar algunos exámenes.
Asimismo, le realizará al perro una evaluación física, para cerciorarse de que está en perfecto estado de salud para ser sometido a la castración.
De igual manera, el veterinario debería realizar al perro un examen pre anestésico para identificar si hay algún problema que pueda aumentar que ocurran riesgos con el suministro de la anestesia al momento de la cirugía o con la cirugía en general.
Con esto también se puede detectar la presencia de anemia, enfermedades hepáticas, hipoglucemia, entre otro, que también impidan o retrasen la castración.
Cuando se comprueba con los resultados de los análisis que el perro está sano totalmente se puede proceder a programar el día y la hora para hacer la cirugía de castración.
Pero si el perro tiene algún problema médico, es necesario que el veterinario realice una nueva evaluación y nuevos análisis. Así se puede determinar si el perro puede o no tener la cirugía.
No es suficiente llevar a cabo los análisis sino que es necesario que el doctor conozca todo del perro y eso incluye conocer si toma algún tipo de medicamento o no.
Si el perro efectivamente toma algún tipo de medicamento, es necesario informárselo al médico durante la evaluación previa a la castración.
De esa manera, el adoptante sabrá cómo se debe actuar con su perro y la medicina para el día de la cirugía.
Una opción puede ser dar una dosis menor del medicamento al perro, o simplemente el día de la operación no dárselo.
Esa decisión sólo puede ser tomada por el médico veterinario.
Tras la realización de todos los análisis tanto físicos como de sangre, y una vez comprobado que está todo bien, es momento de iniciar con la cirugía planificada.
Sin embargo, antes, el médico debe indicarte que el perro debe asistir en ayunas. Esto para evitar que pueda vomitar en la cirugía.
El mismo día de la castración, debes mantenerlo sin comida y agua.
En caso de que el perro coma algo o beba, el adoptante debe notificarle al médico debido a que podría posponerse la fecha, siempre y cuando el médico considere que es lo mejor para el perro.
Una vez se confirme que el perro va totalmente en ayunas a la cirugía se procederá a dos pasos importantes:
Una vez que se planifica la fecha de la castración, antes de comenzar con la cirugía, lo primero que el médico hará será aplicar la anestesia al perro.
El veterinario sabe cuál es la mejor anestesia.
Asimismo, el doctor, durante el proceso tendrá control total sobre la respiración del perro, su frecuencia cardíaca y el oxígeno que se le administrará.
Cuando la anestesia cumple su función de dormir al perro, el doctor procederá a limpiar la zona donde hará la incisión.
Cubrirá el área y afeitará la zona, así quedará la zona limpia y libre de posibles pelos que puedan contaminar.
Ahora será momento de empezar con la cirugía, haciendo el corte frente al escroto, muy cerca.
El veterinario localizará los testículos, y a través del corte, los impulsará.
Se controlará todo el sangrado y se procederá a finalizar con sutura.
Luego se esperará a que pase el efecto de la anestesia y que el perro despierte.
Una vez que el perro esté bien y estable, se podrá ir a su casa a descansar y a recuperarse.
El médico veterinario es el único especialista que conoce bien cómo cuidar a tu perro, por ello, se asegurará en todo momento de que el procedimiento ocurra sin ninguna complicación.
Además, también se asegurará del cuidado del perro después del procedimiento, recetando los medicamentos que pueden aliviar los dolores, e indicando cómo se debe cuidar para que el perro mejore rápidamente.
Hay algunos hospitales de mascotas, que tras una castración, prefieren que el perro se quede la noche completa para observación.
Al día siguiente el perro estará listo para irse a casa, pero en otros momentos sólo toma algunas horas volver a casa. 
La castración en un perro, aunque se trata de un procedimiento quirúrgico, tiene muchas ventajas.
Algunas ventajas de la castración, son:
La castración no es perfecta, porque aunque tiene sus ventajas, también tienen algunas desventajas.
Algunas desventajas de la castración, son:
Se recomienda que los perros sean castrados desde que cumplen las 8 semanas de nacidos.
Por supuesto, como ya se mencionó, es importante que el perro esté sano para poder castrarlo, de lo contrario se deberá elegir otra opción o método. El veterinario será el único encargado de emitir ese diagnóstico.
En cuanto a los perros que son adultos, también pueden ser operados, pero es importante saber que eso puede aumentar los riesgos durante el procedimiento, es decir, mientras más adulto sea el perro, los riesgos aumentarán.
Como toda cirugía, se necesitan tener algunos cuidados después de realizada.
Lo más común es que pasadas 24 o 36 horas, el perro esté totalmente recuperado de la anestesia.
Luego, aproximadamente 10 días después de la operación, debería estar recuperado.
Por supuesto, durante esos días se deben cuidar y supervisar, sobre todo para evitar infecciones.
Se debe procurar que el perro no realice actividad física, o que sea algo muy moderado.
Lo mejor es que esté en reposo unos días, pero quizás no es tan fácil lograrlo, esto es porque en reposo la cicatrización será mucho más rápida.
Cuidados generales tras la castración:
Importante:
Siempre sigue las indicaciones del médico veterinario. Recuerde que cada perro es único y podrían necesitar cuidados diferentes.
Aunque la castración es un procedimiento sencillo y con muy bajos riesgos, no es una decisión fácil de tomar.
Muchos adoptantes se preguntan constantemente si deben o no castrar a su perro.
Aunque la decisión se hace difícil, es más fácil tomarla conociendo sus muchas ventajas que detallamos más arriba, las cuales se convierten en razones para elegir la castración.
Decidir si se castra a un perro o no, no es una decisión que se toma a la ligera, es algo que debe pensarse, analizarse y decidirse junto con el veterinario debido a que muchos perros no pueden someterse a la castración por algún problema de salud, entre otros.
Por otro lado, hay una razón muy fuerte para elegir la castración, y se trata de la gran cantidad de perros abandonados que existen en todo el mundo.
La reproducción de los perros en muchos lugares está sin control.
En este caso la castración es un método eficaz para controlar la sobrepoblación de perros que hay.
Pero si el adoptante desea que su perro tenga descendencia, es importante planificar todo para que sus cachorros tengan un lugar para vivir.
Cuando el adoptante del perro aún no sabe qué hacer, lo mejor es acudir al veterinario, quien será el profesional capacitado para hablarle de la castración, sus ventajas y desventajas.
Además, de que podrá aclarar todas sus dudas con respecto a este tema tan complejo para muchos.
De esa manera, pueden decidir si el perro debe o no debe, puede o no puede, pasar por ese proceso de la castración.
El veterinario es muy importante en este proceso de decisión, porque al final cae sobre él la responsabilidad de que el proceso sea un éxito y que el perro tenga buena salud y bienestar.
Si el perro está sano y no se compromete su salud al castrarlo, se podrá decidir sabiamente.
Por el contrario, es mejor desistir con la idea, y junto al veterinario, buscar otra opción para evitar su reproducción.
Hay muchas alternativas a la castración. 