¿Te preguntas por qué tu gato vomita? Hoy en día, una de las consultas más frecuentes en la veterinaria felina es el vómito en gatos.
Hoy nuestra compañera Pilar Guerrero del blog Vetfelina te va a hablar sobre el vómito en gatos, lee, toma nota y aprende.
Muchas personas que conviven con felinos, o casi todos, pueden decir que alguna vez los han visto vomitar. Además, un buen porcentaje de ellos afirman que su gato vomita con cierta regularidad.
¿Es eso normal? ¿Qué puede significar? ¿Es vómito o regurgitación?
En este artículo voy a repasar las diferencias entre vómito y regurgitación, algunas de las causas más importantes de ambos e incidiendo en las principales enfermedades que pueden provocar este síntoma.
¿Te quedas conmigo? Sigue leyendo y descubre todo lo que necesitas saber.
Antes de comenzar a hablar de por qué tu gato vomita, es importante aclarar claras algunas diferencias.
Buena parte de las veces que las personas acuden a una consulta por vómitos en sus gatos, en realidad se trata de regurgitación, pero
¿Cómo distinguir una de la otra?
La regurgitación tiene una serie de características:

Una de las causas más frecuentes de regurgitación en gatos es la ingestión de un exceso de comida en muy poco tiempo. A veces, hay que parar y observar a nuestra mascota, pues es relativamente común encontrar felinos que comen a toda velocidad, lo que en muchas ocasiones provoca la regurgitación de los alimentos
En todo caso y, como verás a lo largo de este artículo, ante la presencia tanto de vómitos como de regurgitación, lo indicado es acudir a tu clínica veterinaria de confianza.
Algunas de las razones más frecuentes por las que tu gato vomita son las siguientes:
Todos hemos escuchado alguna vez la expresión: “mi gato vomita bolas de pelo, pero no pasa nada”.
Es cierto que los felinos, mediante el acicalado y la ingestión de algunas presas vivas (si salen a la calle) tragan cierta cantidad de pelo.
Sin embargo, un gato sano debería ser capaz de expulsar ese pelo en las heces, sin necesidad de vomitarlo. Es por ello por lo que no se debe normalizar el vómito de bolas de pelo, si no tomarlo como una señal de alerta.
Hay dos causas principales por las que tu gato vomita bolas de pelo:
En este caso, la razón más frecuente es la presencia de una enfermedad parasitaria llamada Giardiosis; se trata de una parasitosis que produce, entre otros síntomas, heces excesivamente malolientes y vómitos.
Ante la sospecha de que el problema pueda estar en la dieta del animal, has de intentar, con la ayuda de un veterinario experto en nutrición, identificar el ingrediente que pueda estar causando los vómitos.
Una vez identificado debes retirarlo completamente de la dieta de tu compañero y seguir las nuevas indicaciones dietéticas del especialista en cuestión.
Además, en todas las casas encontramos alimentos que pueden producir intoxicaciones en gatos, como el chocolate, debido a una sustancia que contiene el cacao llamada teobromina.
De igual manera, diversos productos como el esmalte de uñas, los tintes para el pelo o la pintura pueden provocar vómitos en nuestro gato debido a una intoxicación.
Es por ello por lo que debemos tener especial cuidado con algunas de estas sustancias en nuestros hogares.
La inflamación del páncreas puede ser un proceso especialmente doloroso, y debe ser tratado con celeridad. Y además, es una posible causa de vómitos.
Además de las causas que ya he comentado, existen otras enfermedades que pueden provocar este síntoma en tu mascota.
Se trata de una inflamación de estómago e intestino que los hace sensibles y puede causarles vómitos y diarreas. Esta enfermedad afecta principalmente a gatos de mediana edad y geriátricos.
Se trata de una enfermedad tumoral que afecta al intestino de los gatos, es de hecho, el proceso tumoral más frecuente. Para tener un pronóstico favorable de esta patología, es vital un diagnóstico precoz para empezar con el tratamiento con prontitud.
Al igual que la IBD, la enfermedad renal crónica es bastante habitual en gatos de mediana edad y sobre todo en geriátricos.
Se trata de un fallo a nivel renal que hace que la orina no pueda ser depurada correctamente y, por lo tanto, acaba produciéndose un daño a nivel gástrico que provoca el vómito.
La conclusión es que sea cual sea la causa del vómito, no debe ser ignorada.
Los gatos son animales muy resistentes, y saben ocultar perfectamente los signos de enfermedad. Es por esto por lo que, ante cualquier conducta distinta de lo habitual, debes observar al animal y no normalizar la situación.

Por supuesto y, como ya he indicado anteriormente, ante signos como el vómito, lo indicado SIEMPRE es acudir a una consulta con tu veterinario de confianza.
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