
Si tu perro come heces, debes saber que este comportamiento se conoce como coprofagia y es más común de lo que crees. Tanto los cachorros como los perros adultos pueden adquirir esta costumbre, ya sea comiendo sus propias heces o las de otros perros. Aunque parece desagradable, entender las causas te ayudará a corregirlo de forma efectiva.

La coprofagia es un comportamiento que los cachorros aprenden de sus madres. Las perras comen las heces de sus pequeños para mantener la camada limpia, y los cachorros imitan naturalmente este comportamiento al verlo.
Una vez destetados, muchos perros abandonan esta costumbre por sí solos. Sin embargo, si persiste después de los primeros meses de vida, es importante actuar cuanto antes para evitar problemas de salud como la Giardiasis u otras infecciones parasitarias.
Existen varias razones por las que un perro adulto puede mantener este hábito:
Según estudios, la coprofagia es más frecuente en hogares con varios perros (hasta el 80%) que en casas con un único perro (20%). Las hembras tienen más propensión a este hábito, y el 90% de los perros afectados comen heces ajenas, no las suyas propias.

La higiene es fundamental, especialmente en cachorros. Retira las heces inmediatamente después de que el perro defeca, tanto en casa como en paseos. Limpia y desinfecta regularmente las zonas donde hace sus necesidades.
Proporciona un pienso de calidad premium que cubra todas las necesidades nutricionales de tu perro según su edad, tamaño y nivel de actividad. Una buena nutrición es esencial para evitar déficits que motiven la coprofagia.
Los paseos regulares, juegos interactivos y entrenamientos ayudan a reducir el aburrimiento y la ansiedad. Un perro cansado mentalmente tiene menos probabilidad de desarrollar comportamientos compulsivos.
Añade pequeños trozos de piña a la comida de tu perro durante varios días. Se cree que la piña altera el sabor de las heces, haciendo que resulten menos atractivas. Este remedio natural es seguro y fácil de implementar en casa.
Nunca grites ni castigues a tu perro si lo ves comiendo heces. Las reacciones violentas generan ansiedad y empeoran el comportamiento. Retira con tranquilidad las heces y limpia al perro sin alterarte.
Corregir la coprofagia lleva tiempo, especialmente si el hábito está bien establecido. Sé paciente con tu mascota y mantén una actitud consistente en todas las medidas preventivas.
Recuerda que este comportamiento es reversible. Con una buena alimentación, ejercicio regular, limpieza constante y paciencia, tu perro dejará de comer heces y desarrollará hábitos más saludables.