
Es normal que un perro ladre, es su forma de establecer la comunicación con los demás. Sin embargo, es motivo de inquietud si manifiesta ladridos en exceso.
Los ladridos son parte de la comunicación canina. Un perro ladra para advertir, cuando se siente amenazado o para llamar la atención. Saber qué intenta decirte te permitirá comunicarte con tu perro de una manera sana.
Es posible sentir agobio por los ladridos de tu perro. Ante ellos te haces preguntas acerca de las causas y que puedes hacer. Te lo explicamos en este post.
Las causas de los ladridos de los perros son variadas. Cada situación producirá ladridos en el perro para responder a ella. Los ladridos sanos son aquellos producidos en respuesta a una situación y no duran mucho tiempo. Cuando se sostiene el ladrido por mucho rato estamos en presencia de una conducta a corregir.
Tipos de ladridos.
Un perro puede ladrar de alegría, por frustración, miedo o por aburrimiento. Esta última es muy común.
Alegría. Es el gesto más común en los perros. Al recibir a sus dueños salta y ladra para saludar y expresar su agrado.
Frustración. La falta de actividad o la soledad pueden ser causa de ladridos excesivos. En algunos casos se escuchan con tono de tristeza y se pueden quedar roncos, con un tono muy grave por la irritación. También puede producir un ladrido afónico.
Ambiente melancólico. Los perros son muy perceptivos. Es decir, ellos sienten el estado de ánimo de las personas a su alrededor. Eso significa dueños nerviosos, perros nerviosos. También la melancolía puede ser percibida por la mascota y reacciona a ella por imitación.
Ambiente hogareño de ruido y gritos excesivos. El perro ladra muy fuerte para expresarse y responder con ladridos a los gritos de sus dueños.
Los perros son territoriales por naturaleza y protegen su espacio de invasores. Los vecinos pueden serlo para tu perro. El ruido producido por sus coches o su presencia cerca de la casa es una amenaza potencial para la mascota.
Es necesario tener en cuenta la raza del perro y su carácter para reconocer sus tipos de ladridos. Es probable que ante la respuesta rápida a su mensaje deje de ladrar.
Existen razas de perros que ladran poco por su temperamento. Ellos son los Golden Retriever, los Pug, los Bloodhound, los Bulldog francés y los Basenji.
Lo primero que debes tener en cuenta es tu respuesta tranquila ante sus ladridos. Los gritos no son buena idea porque el perro responderá con ladridos más fuertes. Es prudente calmarlo con caricias y darle atención. Responder implica seguirlo y escuchar, en contexto, su mensaje. El perro señala, indica y “cuenta” su malestar o inquietud ante ruidos o situaciones extrañas.
Los canes necesitan ejercitarse con paseos y pequeñas tareas en casa. Atrapar la pelota y jugar con ella puede ayudar a calmarlo. La educación es vital para corregir la conducta de ladrar a los vecinos. Para ello puedes realizar las siguientes acciones:
Es necesario enseñar al perro a no ladrar a todo! Es conveniente reconocer sus ladridos y entenderlo en su contexto comunicativo. Valorar sus ladridos le permitirá una comunicación efectiva.
En ese sentido, el entrenamiento será muy importante. El perro reconocerá cuando su llamado de atención es necesario y cuando no.
La respuesta del dueño es muy valiosa. Tu respuesta es muy importante como dueño de la mascota y líder de la manada. El trabajo a realizar es minimizar hasta desaparecer el comportamiento del ladrido excesivo.
Es necesario ser paciente y constante en cada parte del adiestramiento de tu perro. Las conductas aprendidas serán corregidas con tiempo y mucha paciencia. Siempre realiza ejercicios y juegos con tu perro. Así mantienes una relación estable y sana con él. Además logras ocuparlo y distraerlo contigo. Atiende a tu mascota en todas sus necesidades con un horario adecuado a él. Al estar satisfecho no se altera.
Los perros son grandes amigos y protectores. Ellos expresan su cariño con ladridos y pueden aprender a controlarlos. La relación con tus mascotas se fortalecerá con su adiestramiento.