¿Alguna vez has visto la felicidad plena, la relajación, la falta de preocupación en un perro? Esa es sin duda la postura que presentamos ahora: perro panza arriba.
Pero ¡cuidado! ¿Siempre que nuestro perro se da la vuelta significa que está relajado? ¡Claro que no! Las cosas no son siempre lo que parecen…
Es cierto que uno de los mayores signos de relajación en un perro es ponerse boca arriba, buscar su postura y mantenerse estirado del revés. Despreocupado, muestra todas sus partes vulnerables al exterior, sin miedo a que algo o alguien le pueda herir. Es una señal de plena confianza.
Pero también es cierto que la utilizan, precisamente, para mostrar que no están preparados para el ataque, que no encarnan ningún peligro, que no están dispuestos a causar ningún daño. Tanto es así que, precisamente, muestran sus zonas blandas como la tripa o el cuello, al animal que está delante, mostrando que «si fuera a comenzar una pelea, no dejaría que me hirieras poniéndome así«.
Características físicas
Puedes observar esta posición habitualmente en cachorros que ven a perros adultos como cierta amenaza, incluso cuando han pasado la línea aceptada de buena educación, y el adulto les regaña con alta intensidad.
Entre cachorros o perros adultos, también la encontramos en el propio juego, preferiblemente intercambiada entre los perretes que están interactuando. Esto significa que tienen un juego sano, y que ambos saben que la «pelea» que llevan a cabo no tiene consecuencias negativas entre ellos.
¿Qué perro/s de las fotos crees que está/n relajado/s y por qué ?
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