
Encontrarse con un perro perdido o abandonado en la calle es una situación que requiere calma y saber actuar correctamente. Tu respuesta rápida y segura puede salvar la vida del animal.
Lo primero es observar si el perro está herido, enfermo o muestra signos de dolor. Busca heridas visibles, cojera, dificultad para respirar o comportamiento anormal.
Si está gravemente herido o en peligro inmediato, llama al 092 o 112 para que acudan profesionales. Nunca te acerques a un perro herido desconocido: podría ponerse nervioso, asustado o agresivo por el dolor.
Si el perro parece estar bien, acércate lentamente sin movimientos bruscos ni gritos. Mantén una postura relajada y tranquila para no asustarlo.
Ofrécele comida si llevas algo contigo: pan, galletas o cualquier snack disponible. Así conseguirás ganar su confianza más rápidamente y podrá acercarse a ti de forma voluntaria.
Cuando el perro confíe en ti y te permita acercarte, deja que olfatee tu mano antes de tocarlo. Luego, revisa cuidadosamente su collar para encontrar:
Si encuentras el número, llama inmediatamente. El dueño estará ansioso buscando a su mascota.
Si en el collar no hay información, acude a la clínica veterinaria más cercana. La mayoría de perros identificados llevan un microchip implantado.
El veterinario puede leer el chip gratuitamente y acceder a la base de datos para localizar a los dueños. Es una forma rápida y segura de encontrar a su familia.
Si tras revisar el chip no consigues localizar a los dueños, tienes varias alternativas:
Evita el 092 o 112 como última opción: los perros en perreras tienen poco tiempo para encontrar una familia, y los abandonos masivos complicar su situación.
Tu intervención rápida y responsable puede ser la diferencia entre un perro reunido con su familia o uno que pierda su oportunidad de volver a casa.