Muchos de los que convivís con un gato nos habéis preguntado después de nuestras últimas vacaciones sobre cómo nos organizamos con Zelda y Link durante nuestra ausencia. Vamos a ver qué opciones tenemos, cuál puede ser la ideal en cada caso y qué debemos tener en cuenta si se quedan en casa solos.
Los gatos suelen ser reacios a los cambios, aunque esto depende del carácter de nuestro pequeño felino y de como haya sido su socialización durante los primeros meses de vida. Cada animal es un mundo y la elección por una u otra dependerá de lo que sea mejor para nuestro gato.

Podemos pedirle a alguien de confianza y conocido por el gato que vaya a pasar esos días a nuestra casa. De esta forma, a parte de cubrir sus necesidades básicas, tendrá compañía. Esta opción será apta si nuestro gato es muy sociable o si conoce muy bien a la persona en cuestión, si no puede ser estresante para él.
La primera opción es más complicada, pero tal vez tengamos a alguien a quien nuestros gatos ya conozcan que pueda hacer una visita todos los días o cada dos días para ver como están, limpiar areneros, cambiar agua, echar comida y pasar un ratito con ellos.
Aunque a nuestro gato no le gusten mucho las visitas, esa persona puede hacer todo eso sin ver al gato (hay muchos que se esconden y salen de nuevo cuando se va su cuidador). Es importante indicarle a esa persona de confianza que no insista en ver al gato o tocarlo si este no quiere.
Sin embargo, si nuestro gato es sociable, agradecerá que pasen un rato con él. Puedes dejar unos refrescos en la nevera y algo de picoteo e invitar a tu amigo a ver un rato la tele o trabajar desde casa para hacer compañía a tu peludo.
Esta opción puede ser tan buena como la anterior si nuestros gatos ya conocen a su CatSitter, si es una persona nueva siempre puedes realizar las presentaciones antes de iros de viaje. Lo más complicado en este caso es dar con una persona de confianza a la que dejar las llaves de nuestra casa y, sobre todo, el cuidado de nuestros gatos; pero podemos ayudarnos de gente conocida o de internet (hay páginas para buscar cuidador de mascotas) para que nos recomienden buenas opciones.
Si vives en La Rioja y estás buscando este servicio te recomiendo que cuentes con Rosa, de Perrygatos, que además de tratarlos de maravilla es toda una experta en comportamiento felino y sabrá como actuar aunque tu gato sea un poco especial.
Mover a nuestro gato de casa puede resultar muy estresante para él a no ser que esté acostumbrado. Si suele acompañarnos a casa de algún amigo o familiar este puede ser un buen sitio donde dejarlo durante los días que estemos fuera pero, si no, es mejor que se quede en nuestra casa y que pasen a verle.
Esta, bajo mi punto de vista, sería la última opción porque no solo es un sitio extraño si no que además habrá otros gatos a los que se deberá adaptar. Será muy estresante para el gato pero, si no nos quedase otra alternativa, recomiendo consultar con un etólogo la forma de hacerlo sin que nuestro gato lo pase demasiado mal.
Esta alternativa dependerá sobre todo de dos variables: tiempo que vayamos a pasar fuera y como lleve nuestro gato los viajes. Si nos vamos por un periodo corto de tiempo (15 días o menos) y tu gato no suele viajar no te lo recomiendo porque el viaje puede estresarlo mucho y para cuando se adapte a la casa os tendréis que ir.
Si el periodo es más largo o vuestro gato está acostumbrado a viajar, puede ser una forma muy divertida para todos de pasar las vacaciones y cambiar de aires. Hay gatos que desde bebés han acompañado a sus dueños en sus aventuras y están más que encantados de conocer sitios nuevos, pero no suele ser lo habitual.

Cuando Zelda llegó a casa, con apenas dos meses, las primeras veces viajamos el fin de semana la llevamos con nosotros. Al principio la experiencia fue muy bien y se adaptaba enseguida, pero pronto empezó a mostrar más desconfianza y los viajes comenzaron a suponer un estrés para ella así que optamos por dejarla en casa.
Tanto ella como Link son muy sensibles a los cambios por lo que nuestra elección ha sido dejarlos en casa. Si estamos fuera solo uno o dos días no hace falta que pase nadie, si la estancia es mayor contamos con alguien de confianza. En ocasiones se ha quedado mi hermana con ellos, pero habitualmente contamos con Rosa de Perrygatos que además fue quien rescato a Link.
Independientemente de la duración de nuestro viaje debemos dejar la casa preparada para nuestra ausencia. Habrá ciertos aspectos que debemos cuidar obligatoriamente antes de irnos:
Además de estos básicos, hay varias cosas que podemos hacer para mejorar la estancia de nuestros gatos mientras estemos fuera y de tenerlos más controlados:
Por desgracia, la época vacacional es en la que se registran un mayor número de abandonos. Muchos de esos animales han llegado a casa en Navidades y, cuando llega el momento de pensar que hacer con ellos mientras la familia viaja, deciden abandonarlos. Esto no es una opción y, antes de adoptar, siempre hay que plantearse la responsabilidad que conlleva tener un perro o gato y, entre otras cosas, que haremos con el si tenemos que viajar y no podemos llevarlo con nosotros.
Y vosotros ¿Qué hacéis con vuestro gato en vacaciones? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!