No todos los amantes de los perros podemos permitirnos vivir en la casa con jardín ideal para nuestras mascotas.
Sin embargo, ¡eso no significa que no haya perros ideales para vivir contigo en un piso!
A continuación te contamos todo lo que tienes que tener en cuenta a la hora de escoger un compañero de piso perruno, y la lista de las mejores razas de perro para un piso según profesionales.
No todos los pisos tienen las mismas dimensiones, pero por lo general no suelen ser grandes.
Si además contamos con que si tienen terraza es pequeña, y que tienen más pasillo que habitaciones amplias, llegamos a una conclusión muy sencilla: no cabe un perro grande.
Los perros de mayor tamaño necesitan más espacio para sentirse a gusto.
Por eso, los mejores perros para un piso son de tamaño pequeño o mediano, según las características del inmueble.
¡Afortunadamente, existe una grandísima variedad de perros mini entre los que elegir a tu mascota perfecta!
La raza más pequeña es el chihuahua, pero el perro más pequeño de la historia fue un Yorkshire terrier.
¡Toma nota y sigue leyendo!
Además del tamaño, es importante que el perro que escojas no sea de una raza especialmente nerviosa o agresiva.
Por el bien tanto del perro como del piso, te recomendamos buscar entre las razas menos activas.
Siempre puedes salir al parque a jugar de forma más intensiva con tu perro, pero sigue siendo poco para los perros nerviosos que necesitan liberar grandes cantidades de energía a diario.
Los perros tranquilos no solo son menos sensibles al estrés o a la ansiedad que para otros perros supone vivir en un piso.
Normalmente, salir a pasear un par de veces al día es suficiente para los perros menos activos, que prefieren quedarse en casa echándose una siesta.
Sin embargo, debes prestar especial atención a la dieta de un perro tranquilo.
¡La falta de ejercicio puede llevar a problemas de sobrepeso o incluso obesidad si no se sigue una dieta equilibrada!
¿Sabías que las perras tienen la “regla” como las mujeres?
Está regulada por el ciclo que les produce también la época de celo con sus consiguientes cambios hormonales.
Por suerte no les llega todos los meses como a las humanas, sino dos veces al año.
Durante su ciclo menstrual, las perras expulsan flujo vaginal que pueden mancharte el suelo o cualquier superficie contra la que se restriegue.
La solución a los problemas que puede acarrear el celo femenino (manchas de flujo, camadas no deseadas, conflictos con machos) es la esterilización.
El problema es que muchas personas asocian la esterilización exclusivamente a los machos, y se encuentran con que van a tener que limpiar los rastros menstruales de su perra hasta la menopausia.
Sin embargo, si no eres partidario de estas intervenciones, te recomendamos que busques un perro macho.
Un macho no esterilizado también tiene problemas, pero al menos no te encontrarás sorpresas desagradables que haya que limpiar luego (a no ser que tenga un fuerte instinto de territorialidad y quiera marcar con su orina las esquinas de los muebles de tu casa.
El mayor inconveniente de no castrar a un macho es el llanto cada vez que huele perras en su época de celo, incluso por la noche.
Por eso, te recomendamos esterilizar a tu perro si no planeas de criar cachorros, para que pueda vivir más confortablemente en un piso.
Ya sea por alergias o por cuestión de limpieza, los pelos de los perros suelen ser un problema para los dueños, sobre todo en un piso.
No se puede evitar que los perros muden el pelaje, pero sí que se puede buscar una raza que suelte menos pelo, o que sea más fino y se vea menos.
Los perros pequeños que menos pelo sueltan durante la época de muda son los bichones, los teckel o daschund (perros salchicha), los Yorkshire terrier, los caniches, los schnauzer, los shi tzus
Para evitar, además, la caída del pelaje por causas ajenas a la muda te recomendamos dedicarle tiempo al cepillado y no perder de vista la alimentación del perro.
¡La pérdida de pelaje es uno de los primeros signos de muchas enfermedades caninas!
Los perros grandes suelen ser mejores para tratar con niños, por su temperamento en general más tranquilo y porque son más grandes y no les pueden hacer daño tan fácilmente.
Sin embargo, hay razas pequeñas que son igual de pacientes y juguetonas, perfectas si tienes hijos de cualquier edad.
Los beagles son un buen ejemplo de perro adaptado a la convivencia con niños.
Vivir en un piso es ya lo suficientemente estresante para un perro sin tener que acostumbrarse a la presencia de niños.
Por eso, por muy tranquilo que sea el perro que elijas, lo mejor es siempre enseñarle bien al niño cómo jugar con él.
Los perros jóvenes, que ya no son cachorros, son ideales para jugar con niños. A esta edad suelen ser más activos y más resistentes a cualquier accidente que puedan tener con el niño.
Por ejemplo, si un niño les agarra las orejas o la cola o les grita de cerca, no reaccionará tan ariscamente como un cachorrito o un perro mayor, a los que puede hacerles incluso daño.
En definitiva, te recomendamos una raza tranquila pero dispuesta a jugar con un niño.
Si vives en un piso con vecinos, lo mejor es evitar las quejar por los ladridos de tu perro de antemano.
El problema es que muchas de las razas pequeñas que mejor se adaptan a la vida en un espacio reducido son muy ladradoras.
Algunas excepciones son los pugs o los bulldogs, que son tan tranquilos que ni siquiera se molestan en ladrar en circunstancias normales.
Sin embargo, nos gustaría presentarte al basenji, la única raza de perro que no ladra.

Vivir en un piso conlleva ver gente a diario. Vecinos en el edificio, otros perros de paseo, visitas
Por eso, es importante escoger un perro que no sea extremadamente desconfiado.
A no ser que quieras un perro guardián, lo mejor es evitar razas demasiado protectoras con sus dueños. Así te evitarás conflictos innecesarios y tirones de correa por la calle.
Los perros sociales sobrellevan mejor el constante ir y venir de la ciudad. Sufrirán menos estrés y no tendrás ningún problema para subir gente a casa.
Tener un perro requiere tiempo, pero a veces hay que compaginar un horario de trabajo estricto con el mantenimiento de una mascota.
Si bien la falta de atención puede derivar en problemas serios de salud y comportamiento, hay razas que necesitan menos compañía constante.
Además, te recomendamos no adoptar un cachorro (ni un perro mayor, aunque es mucho menos habitual) si no tienes tiempo de educarlo correctamente y prestarle todos los cuidados que va a requerir.
La edad ideal de un perro para pasar tiempo solo es a partir de los 3 años, cuando ya ha crecido y ya ha sido educado por sus anteriores dueños, en el mejor de los casos.
Estos perros adultos pero jóvenes tienen más fuerza para armar algún destrozo en casa, pero si les dejas comida y juguetes a su disposición, sabrán entretenerse mejor que un cachorrito inexperto.
No es aconsejable que ningún perro pase más de 8 horas solo, y la presencia de otros animales o miembros de la familia en casa es favorable.
Por eso, te recomendamos buscar un hueco para darle a tu perro la atención y el cariño que se merece.
¡No olvides que los perros son animales sociales, y que tú eres el ser más importante para ellos!
Esto es muy importante si se trata de un perro de raza pura, o con pedigrí.
Entre las características estándar de una raza se encuentra un carácter determinado, aunque, por supuesto, existen variaciones.
Por eso se dice que, en general, los labradores son juguetones, los bulldogs tranquilos
Este temperamento estándar de cada raza te ayudará a escoger al perro perfecto para vivir contigo en un piso.
Sin embargo, también es muy importante indagar en los orígenes de la raza en cuestión. ¿Para qué se creó?
Hay perros cazadores (como los terrier), pastores, guardianes, de carga
Los criadores, que son los que dan forma a las nuevas razas, cruzan perros en busca de las características físicas y psíquicas perfectas para desempeñar un trabajo u otro.
Por eso, es muy habitual que los perros de raza tengan instintos vinculados a esa “finalidad” que tenían en un principio.
Te recomendamos informarte sobre los perros criados para ser animales de compañía, sobre todo para los reyes antiguos.
Un buen ejemplo son todas las variantes “toy” de diversas razas, como el pinscher, el caniche o el schnauzer.
Si bien es cierto que no podemos “predecir” el comportamiento de un perro mestizo sin saber de qué razas viene, estos tienen otros puntos fuertes.
La principal ventaja de estos perros es que son más resistentes a las enfermedades.
Al tener padres de diferente raza, se minimiza la posibilidad de endogamia. Esto quiere decir que, muy probablemente, sus padres no eran hermanos, como a veces ocurre en los criaderos de perros de raza.
Si cumple los requisitos más cruciales para un piso, que ya has leído, solo te falta una cosa: educación.
¡Con un buena educación, cualquier perro aprende a comportarse en casa!
Además, el veterinario puede saber fácilmente el tamaño que tendrá un cachorro mestizo de adulto.
Sin duda, los mestizos son perfectos perros para convivir en un piso.
Una vez que ya hemos repasado los aspectos más importantes a tener en cuenta, te mostramos las razas más adecuadas para vivir en un piso.
Considerando todos los puntos anteriores, estos son los perros que mejor se adaptan a la vida urbana en un piso.
¡Aquí tienes los perros que los expertos consideran perfectos para un piso, sin orden de preferencia!










Valora tus prioridades y tus posibilidades antes de elegir una, y no te olvides de que el mínimo ejercicio necesario para cualquier perro es salir a pasear de vez en cuando.
¡Déjanos en los comentarios cuál es para ti el mejor perro para tener en un piso!
