Su definición es: Sentimiento que se genera en un individuo cuando no puede satisfacer un deseo planteado. Respuesta natural e instintiva. Estado transitorio, reversible y trabajable.
Es decir, sería la diferencia entre lo que tienes en la cabeza y lo que es en realidad.
La frustración hacia nuestro perro viene de la diferencia entre el perro de nuestra cabeza y el perro real.
En ese momento es cuando se genera frustración humana. Cuando no entiendes a tu perro, cuando crees que sería de otra manera
Vamos a hablar de algunos consejos prácticos para tolerar mejor la frustración:
A veces nos negamos a sentir sentimientos que consideramos negativos. Y no lo son, forman parte de nosotros. Nos hacen aprender, crecer . Así que, deja que fluya el sentimiento dentro de ti. No siempre tienes que estar contento. El día que entendí que no hacía falta me quité un gran peso de encima. Otra cosa es que quiera compartirlo. Generalmente, esos sentimientos sólo los comparto con el corazón de PAT: El Club Bienestar a lo perro.
Es sano que fluya, pero no te quedes ahí atrapado. Una vez pasa, seguimos!
¡Lo sé! cuando sientes frustración te entran ganas de tirarlo todo por la ventana, decir cosas a lo bruto. ¡PARA! Respira, para y respira. Las cosas se ven mejor después del calentón.
Es algo que practico desde hace año, ¡y funciona!. Dedico muy poco tiempo a saber el porqué de algo, o sentirme culpable. Te lo dice una que tenía culpabilidad crónica, todo era por mi culpa. Poco a poco he ido trabajando esa parte de mí. y ahora soy más perra que nunca. Lo que pasó, pasó. ¿Qué puedo hacer ahora para mejorarlo?. Me enfoco totalmente en esa parte. Siempre aprender, que para eso estamos en la vida.
Igual que hacemos con los perros, date una alternativa.
Cada vez que sientas frustración, piensa realmente he dedicado el tiempo a esto, estamos (tu perro y tú) preparados para esta situación, ¿he corrido demasiado? . Sé realmente justo contigo, con tu perro y con la situación,.
Como vimos en el reto anterior de nuestra mente (link) , dejar entrar solo lo bueno aporta mucho a tu salud mental. Lo malo, fuera fuera.
Dicen que si quieres un resultado diferente, haz algo diferente. Pues eso! intenta activarte, cambiar de ritmo, de rumbo así tu mente también cambiará.
Cuando sientas frustración con tu perro, imagínate fuera del mundo. Cuestiónate si las normas de nuestra sociedad cuadran con él, contigo y con tu visión de vuestra relación. Sé que me pongo muy filosófica, pero yo no me creo nada. Y quiero que tú desarrolles tu sentido crítico.
Disfruta del regalo de vivir junto a tu perro. ¡SÍ! he dicho regalo. Así lo siento, y además si tu perro escoge de manera libre estar contigo, es un regalo mucho mayor.
Para, reflexiona, ¡y seguimos!
PAT.