Los seguros para perros y gatos van ganando popularidad porque el desembolso que supone una urgencia veterinaria es importante y nos sirven como una ayuda para afrontarlo pero ¿Qué debemos tener en cuenta a la hora de elegir y decidir si nos merece la pena?
Lo primero que debemos distinguir es entre una póliza de seguro que cubra un accidente o enfermedad de nuestro perro o gato y los planes veterinarios que ofrecen algunas clínicas veterinarias.
Cómo ves son dos opciones distintas que cubren cosas totalmente diferentes. En el caso de los planes veterinarios lo que estas garantizando es la medicina preventiva y algunos descuentos en tratamientos y pruebas mientras que con las pólizas la medicina preventiva debes asumirla tú y la cobertura será para imprevistos pero ¡Ojo! con un límite.

Cuando contratamos un seguro de atención veterinaria tenemos dos opciones:
Vamos a ver varios terminos y condiciones que encontrarás en los seguros para perros y gatos que cubran la atención veterinaria para que puedas conocer los términos y saber a qué prestar atención antes de contratarlo:
Límites: Todas las pólizas tendrán un capital límite por anualidad y por siniestro (enfermedad o accidente) y si lo superas tendrás que abonar tu los costes. Es posible que también se apliquen límites por tratamiento.
Edad del animal: Es probable que haya una edad mínima y máxima de contratación. También es posible que cuando el animal llegue a una edad la póliza se anule automáticamente en su próximo vencimiento.
Preexistencias: Las enfermedades y accidentes previos a la contratación de la póliza así como las secuelas que estos puedan ocasionar no tendrán cobertura. Es probable que te realicen un cuestionario sobre la salud de tu perro antes de hacer la póliza.
Exclusiones: Debemos analizar los siniestros y servicios que tienen cobertura y aquellos que quedan excluidos. Algunas de las exclusiones que podemos encontrar son:
Copago: El copago es una cantidad que tu asumes cuando acudes al veterinario. Si en la póliza se incluye copago tu tendrás que abonar ese importe cuando tengas un siniestro.
Carencia: El periodo de carencia es el tiempo que pasa desde que contratas las pólizas hasta que puedes empezar a utilizar la póliza. Con ello buscan evitar que la gente contrate el seguro porque ya ha tenido un problema veterinario y desea la cobertura. Es probable que en caso de accidente los periodos de carencia sean nulos o muy cortos
Documentación aportar en caso de siniestro: Para la cobertura de cualquier siniestro la compañía solicitará informes veterinarios y, para el reembolso de gastos, facturas.
Vencimiento y forma de pago: Una cosa es el vencimiento y otra la forma de pago del seguro. Es habitual que las pólizas sean anuales pese a que el pago se haga de forma mensual, trimestral o semestral. En ese caso, podrás anularla solamente en su vencimiento anual. Veamos un ejemplo:
”Contratamos la póliza el 01/03/2022 con pago mensual. Cada mes pagamos x€ por nuestra póliza. Si no queremos renovarla, deberemos pagar los recibos hasta el 01/02/2022 incluido y avisar a la compañía un mes antes del vencimiento que será el 01/03/2023”
La decisión de contratar un seguro veterinario es muy personal y dependerá de la situación de cada persona. En nuestro caso, cuando valoramos hacerlo, decidimos optar mejor por un plan veterinario por tres motivos principales:
Nosotros decidimos optar por un plan veterinario que nos cubriese todas las revisiones, visitas, vacunas y algunas pruebas y que nos permite obtener descuentos en tratamientos, cirugías, etc. Pero como os digo es una decisión muy personal y depende de la situación de cada uno.
Además, algunos seguros veterinarios cubren la Responsabilidad Civil, pero en ocasiones podéis tenerla incluida en vuestro seguro de hogar.
Y tú ¿Tienes contratado un seguro veterinario? Me encantaría conocer vuestras experiencias en caso de que hayáis tenido que usarlo. Si tienes alguna duda, también puedes dejarla y te contestaré lo antes posible