
El celo en los gatos es una de las etapas más cruciales en su desarrollo, ya que los gatos, al igual que los humanos o cualquier ser vivo, pasan por diferentes etapas en su vida.
Entérate en éste interesante artículo sobre el celo en los gatos y cómo reconocer los síntomas que presentan los gatos machos y hembras en ésta etapa tan crucial de sus vidas, y mis consejos para afrontarlos y plantearnos la importancia de la castración o esterilización para una convivencia sana y satisfactoria tanto para nuestra mascota cómo para nosotros en nuestro hogar.

Notarás que tu gatita se vuelve más cariñosa que nunca, Durante los días que dura el celo, la gata come menos, se mueve de un lado para otro, maullando, rozándose con cualquier persona, animal u objeto que encuentre en la casa, algunas veces puede realizar pequeñas micciones con un olor característico para atraer a cualquier macho. Cerca del día culminante del proceso (generalmente hacia el tercer día dentro de los 4 días fértiles), la gata está más nerviosa, se contorsiona en el suelo, se lame las patas y los órganos genitales; aumentando más el tono y frecuencia de sus maullidos. Cuando se la acaricia, levanta su parte trasera y baja la parte delantera (es la posición que adoptan para ser montadas por el macho).
Todo este drama lo hace para llamar la atención de algún gato macho. Su única misión en este momento es escaparse y buscar un novio. Es recomendable que mantengas las puertas y ventanas bien cerradas porque la gata buscará salirse a la calle para recurrir al llamado de la Naturaleza: aparearse.
Si a la gata en celo se le impide aparearse durante un tiempo prolongado puede sufrir trastornos hormonales y puede llegar a desarrollar un celo permanente (cada veinte días), un falso embarazo o incluso una piometra.
Al contrario que la gata, el macho puede tener el celo en cualquier momento, no lo tiene en períodos determinados.
En cuanto al comportamiento, el macho comenzará a orinar por todos los lugares de la casa para marcar su terreno (un olor bastante fuerte y desagradable), maullando fuertemente, lamiéndose los genitales y moviéndose inquieto y buscará por todos los medios salir al exterior en busca de una gata hembra. El gato que no disponga de una gata en celo intentará forzar a gatas jóvenes o preñadas, incluso a gatitos macho.
Los gatos no castrados que salen a la calle para buscar aparearse están expuestos a muchos peligros. En el caso del macho, esta propenso a contraer enfermedades graves que se transmiten por la saliva en las mordeduras ocasionadas por peleas con otros gatos por el territorio y las hembras; favoreciendo la aparición de la leucemia felina y/o el virus de inmunodeficiencia felina (VIF o FIV), ambas patologías incurables; como también pueden correr el riesgo de ser atropellado por un auto, muerto por perros, envenenado, parásitos externos e internos,. etc.etc.
Por consiguiente, si no tenemos intención de que nuestra mascota tenga descendencia, evitar que les suceda alguna desgracia en la calle y queremos ahorrarnos el mal trago de vivir el celo de los gatos, que es un sufrimiento tanto para nosotros como para el pobre animal, es la hora de decidirnos y optar por
LA CASTRACIÓN O ESTERILIZACIÓN
Existe mucha confusión y dudas en cuanto al concepto de éstas dos definiciones; voy a tratar de explicar de la manera más sencilla y clara los dos conceptos.
La castración se refiere la extirpación quirúrgica de las glándulas genitales; los testículos en el macho (castración) y los ovarios (ovariectomía) u ovarios y útero (ovariohisterectomía) en la hembra. Cuando las hormonas sexuales ya no son producidas, las apetencias sexuales del animal quedan suprimidas y por lo tanto, también el celo y el comportamiento que éste supone.
La esterilización deja intactos los órganos sexuales, manteniendo el instinto sexual en los animales pero volviéndolos estériles (éste procedimiento se aplica en muchos perros).
En la esterilización, no se extirpan las glándulas genitales productoras de hormonas (testículos y ovarios), solamente se cortan las vías espermáticas del gato (vasectomía) o bien los oviductos de la gata (ligadura de trompas). De esta manera las molestias del comportamiento sexual de los animales no quedan suprimidas, los gatos siguen maullando, estando nerviosos, escapándose de casa, vagabundeando y dejando restos de orín de un olor desagradable.
Aunque la castración es una operación sencilla y ambulatoria, como toda intervención quirúrgica, tiene un cierto riesgo, principalmente debido al uso de los anestésicos. Por eso es conveniente tomar las medidas preventivas para el evento, suprimiendo el alimento las doce horas previas a la intervención y el agua, las seis horas antes.
La operación en sí no suele durar más de media hora en los machos y un poco más en las hembras.
En el caso de la esterilización, ésta es un poco más complicada y de mayor coste que la castración. Como os he aclarado antes, la operación produce esterilidad en el animal pero no cesa la producción de hormonas sexuales, con lo que no se elimina el comportamiento sexual tan molesto para los propietarios.
En cualquiera de los dos casos, después de la operación, tanto hembras como machos deben quedarse tranquilos en casa, al menos, 72 horas, para garantizar que su evolución sea satisfactoria y evitar cualquier evento indeseado que perjudique al animal.
Entonces, en resumen, en mi opinión personal, es preferible, en el caso de los felinos, optar por la castración.
La castración de las hembras
Es mejor llevarla a cabo una vez pasado el 1º y 2º celo, durante la pubertad y lo que más se practica es la ovariohisterectomía, que elimina los ciclos de reproducción. No se recomienda practicarla cuando la gata está en pleno ciclo de celo o cuando está preñada, ya que pueden ocurrir complicaciones o problemas con la anestesia.
La gata puede necesitar observación por un día en la clínica para evitar una infección post-quirúrgica; pero si es una gata joven y sana y con los cuidados adecuados, puede ser dada de alta el mismo día.

En la castración de los machos,
Son extirpados los testículos; evitando así la producción de las hormonas sexuales y comúnmente, puede ser dado de alta el mismo día de la intervención.

¿CUÁLES SON LAS VENTAJAS EN LA CASTRACIÓN DE NUESTROS GATOS?
El que más se puede destacar es la obesidad o el sobrepeso; El gato, macho o hembra, tras la castración, tiene una cierta tendencia a aumentar de peso, los cambios hormonales provocados por la extirpación de los órganos sexuales afectan en la utilización por parte del organismo de los nutrientes.

El animal necesita un aporte calórico ligeramente menor, por lo que conviene darle menos cantidad de comida o un alimento más bajo en grasas y proporcionarle el suficiente ejercicio físico. Un animal que se alimente de forma inadecuada se engordará, operado o no.
Carácter: Después de una castración, el gato solamente cambia radicalmente aquellas conductas ligadas a sus hormonas. Lo que sí es posible es que al no tener el instinto de salir de casa en busca de satisfacer el celo, es normal que el animal se vuelva más dócil, cariñoso y tranquilo.
Si nuestra decisión es la de obtener crías de nuestro gatos, ya hablaremos sobre los cuidados y consejos que amerita, y lo remitiremos en otro apartado de nuestro blog.
Como ya he dicho antes en diferentes artículos, alguna duda o pregunta que tengáis sobre este artículo o esta etapa de la vida de nuestro minino hacédmelo saber y así iré agregando cosas para aclarar vuestras dudas. Saludos y que tengáis un buen día!
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Autor: Nikita Yépez