← Volver
Mascotas

Salamandra: características del anfibio más colorido

La salamandra es un anfibio con cola de 12-30 cm, famoso por sus colores llamativos. Descubre por qué es mascota popular en Asia y sus curiosidades.

La salamandra: anfibio fascinante con historia y leyenda

salamandra1

La salamandra es un anfibio con cola que ha cautivado la imaginación humana durante siglos. Antiguamente existía la creencia de que este pequeño animal podía estar rodeado de fuego sin sufrir daño alguno, convirtiéndose así en símbolo de fe. Hoy en día, la salamandra es uno de los anfibios más apreciados como mascota, especialmente en países asiáticos como Japón, gracias a sus colores llamativos y aspecto peculiar.

Características físicas de la salamandra

salamandra2

La salamandra presenta un tamaño que oscila entre 12 y 30 centímetros de longitud, siendo lo más común que no superen los 20 centímetros. Su cuerpo es alargado y proporcionado, con una cola de base ancha que disminuye su grosor gradualmente hacia la punta.

Sus miembros, tanto superiores como inferiores, son cortos, gruesos y bien proporcionados. La cabeza es casi tan ancha como larga, ligeramente aplanada y con el morro generalmente redondeado, aunque algunos ejemplares pueden presentarlo puntiagudo.

Respecto a la piel de la salamandra, destaca su color negro intenso con un brillo y lisura característicos. Las manchas amarillas irregulares que cubren su cuerpo varían según la zona geográfica, pudiendo presentarse incluso como franjas. En España existen cinco subespecies diferentes de salamandra común.

Diferencias entre machos y hembras

El cuerpo del macho es más estilizado y delgado que el de la hembra, con un contorno más recortado. Esta diferencia física permite identificar fácilmente el sexo del animal.

Mecanismo de defensa

Para protegerse de sus depredadores, la salamandra dispone de glándulas especializadas distribuidas por su cuerpo que segregan un líquido denso y blancuzco. Esta sustancia provoca serias irritaciones en zonas sensibles como la boca, nariz y ojos, actuando como escudo defensivo efectivo.

¿Dónde viven las salamandras?

salamandras

El hábitat natural de la salamandra es principalmente forestal y nocturno. Prefieren ambientes húmedos cercanos al agua, como riberas, laderas sombrías, huertas y pinares con abundancia de líquenes que cubran el suelo. Evitan completamente los lugares secos, prados abiertos y zonas con sequía.

Durante el día, las salamandras permanecen ocultas entre rocas o pequeñas cuevas naturales, protegiéndose del intenso calor solar. Su adaptabilidad les permite vivir hasta 1.800 metros por encima del nivel del mar.

Se desplazan de forma lenta y pausada, siendo activas principalmente en días de abundante lluvia cuando el sol está cubierto. Las estaciones del año influyen decisivamente en su ciclo vital: durante los meses extremadamente fríos y los de acuciante calor, entran en letargo.

Dónde encontrar salamandras en España

Las salamandras se distribuyen principalmente en el norte de la península, especialmente en Galicia. También puedes encontrarlas en los sistemas montañosos como el Bético, Penibético y Central. Lamentablemente, su existencia está amenazada por la tala de bosques y los incendios forestales.

Ciclo reproductivo y desarrollo de la salamandra

salamandra3

Época de reproducción

El otoño es la estación adecuada para la reproducción, cuando estos animales entran en celo. El apareamiento tiene lugar principalmente de noche en tierra, donde el macho se posiciona sobre la hembra realizando movimientos rítmicos característicos.

Desarrollo de los huevos y parto

La hembra desarrolla los huevos en su propio cuerpo, pero el parto ocurre en pequeños charcos o concentraciones de agua. Generalmente, las larvas nacen entre los meses de diciembre y febrero.

Una salamandra hembra puede alumbrar hasta 85-90 larvas, aunque lo más común es que paran entre 30-40 en cada ocasión. Las larvas nacen con capacidad innata para nadar, presentando un color grisáceo con reflejos metálicos inicialmente.

Transformación y madurez

Aproximadamente en 3 o 4 meses, las larvas adquieren las típicas manchas amarillas y pierden sus branquias. Los recién nacidos tienen la cabeza ancha y las patas perfectamente constituidas. Abandonan el agua cuando alcanzan más de 6 centímetros de longitud.

Durante la metamorfosis hacia la juventud, las salamandras se asemejan mucho a los adultos. Sin embargo, no alcanzan la madurez sexual hasta pasados 3 o 4 años, momento en el que están capacitadas para reproducirse y perpetuar la especie.

Alimentación y costumbres de la salamandra

salamandra4

Dieta de las larvas y ejemplares adultos

La alimentación de la salamandra varía significativamente según su edad. Las salamandras neonatas comen principalmente pequeños crustáceos, larvas de insectos y gusanos. Al alcanzar la madurez, aumentan su ingesta de alimentos, especializándose en invertebrados de cuerpo blando.

Entre sus manjares favoritos destacan los artrópodos y arácnidos de pequeño tamaño, gusanos y lombrices de tierra, caracoles, babosas e insectos de la familia de los coleópteros.

Depredadores naturales de la salamandra

La salamandra forma parte de la cadena alimentaria como presa de diversos depredadores. Las culebras de collar y viperina, así como las víboras en general, son sus principales amenazas, junto con la nutria.

Otros animales que incluyen a la salamandra en su dieta son los erizos, aves rapaces, urracas y algunas especies de peces. Estos depredadores han jugado un papel importante en la evolución y adaptación defensiva de este fascinante anfibio.

 

Agradecimientos: laradanielle, daniel.julia, wow_wa_cow, GGL1, Javier Ábalos Álvarez / Flickr