Una perrita de raza Mastín del pirineo es la guardiana de este hogar y nos muestra su propietaria la gran paciencia que tiene hacia sus compañeros de juego, como son estos tres cabritos que se suben y acarician en el pelaje de este lindo can, que si fuera refunfuñón con su puro tamaño los asustaría, este es un animalito muy noble.