
La literatura como expresión artística es un universo en el que las palabras construyen en nuestra cabeza miles de lugares, personajes y cosas. Además, con la literatura se abre un portal en nuestras mentes donde la creatividad se materializa al transformar esas palabras. Cuando hacemos un ejercicio de lectura con nuestros niños podemos jugar y hacer que cada palabra que leemos se transforme y transforme la vida de esas pequeñas mentes dispuestas a explorar ese nuevo mundo. Los cuentos infantiles tienen esa capacidad y por eso es muy importante que, como padres, maestros, abuelos o cualquier otro héroe, nos pongamos en la tarea de abrir la mente y el alma de nuestros niños a través de la lectura.
En esta ocasión en Hakuna Psicólogos traemos para ti una selección de 10 cuentos infantiles cortos. Que te servirán para que fortalezcas en los niños aspectos como:
Esperamos que estos 10 cuentos infantiles sean magia

Esta historia nace un día cualquiera, en un lugar cualquiera cerca del castillo donde estaba el rey. Amy era la menor de la hijas de doña Tortuga y a la que molestaban sus hermanas junto con su mamá porque era diferente. Y es que el mayor sueño de Amy era volar, pero nadie creía en ella cuando decía que quería volar.
La verdad Amy estaba muy desilusionada y hasta pensaba seriamente en volverse en una tortuga común. Y es que la vida de las tortugas es simple: te levantas vas y buscas una lechuga para comer, o una zanahoria, y luego te vas despacito a relajarte en alguna roca o debajo de un árbol, luego haces la siesta y después vas por más lechuga o zanahoria.
Flay fue muy sincera con Amy y le dijo que las tortugas no podían volar. Pero la podía llevar donde su amigo el cuervo Albert que era un gran inventor.
De esa manera llamaron a Albert y éste no dudo en ayudar a la tortuguita. Primero le enseñó un poco sobre la manera como estaban hechas sus alas y luego se pusieron en la tarea de inventar un aeroplano que le permitiera a Amy cumplir con su sueño.
Después de muchos días de trabajo con sus amigos Flay y Albert ensayaron por fin ese aparato con dos alas. La primera vez no fue fácil y hasta se aporreó nuestra tortuguita porque su aeroplano no aterrizó bien.
Y ese día llegó, Amy pudo volar. Sus amigos Flay y Albert estaban felices de ver como su amiga había logrado su objetivo, pero Amy quería que sus hermanas y su mamá volaran. De esta manera adecuaron el aeroplano y pusieron varios asientos.
Al principio nadie quería volar con ella hasta que Rufina decidió volar. Desde ese día las tortugas de ese lugar cualquiera, cerca al palacio del rey. Nunca más volvieron a dudar de su hermana Amy, más bien le ayudaron a volar más alto.

Beans era la gata más curiosa y también la más desobediente de todas las gatas del mundo. Cuando su mamá le prohibía salir a los tejados cercanos ella la miraba como si nadie le estuviera hablando y se iba con Jacopo el gato danés.
Jacopo llamaba a Beans y ésta se volaba con él, hasta que un día pasó lo que la mamá de Beans decía que iba a pasar. Una humana que estaba cansada de que estos gatos vivieran en su tejado haciendo daños y ensuciándolo todo les tiró agua caliente.
El pobre de Jacopo recibió casi todo el baldado de agua caliente a lo que Beans tuvo que ayudarlo a escapar. No fue fácil el escape, pero lo lograron y llegaron a casa donde la mamá de Beans los estaba esperando.
De esa manera la mamá de Beans curó a los dos gatitos en especial a Jacopo que tenía serias quemaduras. Desde ese día tanto Beans como su amigo fueron más obedientes, nunca más les volvió a pasar algo malo.

Sammy siempre quiso ser un astronauta y por eso les pedía a sus padres libros, telescopios y todo eso que lo pudiera acercar a la luna y el espacio sideral. Como sus padres sabían que su hijo era un chico muy curioso y obediente le regalaban lo que pedía.
Un día Sammy se le ocurrió la idea de construir una nave espacial que lo llevara al espacio, se puso manos a la obra -o a la nave- y de esta manera podría estar más cerca de las estrellas, los planetas, los asteroides y la luna. Una de las razones que motivaban a Sammy a cumplir su sueño era que quería conocer la luna para saber si era, o no, de queso. También quería conocer los extraterrestres que andan en sus naves rapidísimas por el espacio.
Cuando terminaron de hacer la nave espacial, Sammy organizó dos puestos más para que sus padres lo acompañaran y de esta manera no le fuera a dar miedo por allá arriba. En efecto sus padres lo acompañaron en ese viaje por entre el espacio, en la luna descubrieron que no había queso y que las estrellas estaban muy lejos de todos, también conocieron la familia de un extraterrestre niño que quería conocer la tierra.
Ese viaje fue fantástico hasta que la mamá de Sammy lo despertó muy temprano.
Sammy comprendió que todo había sido un sueño y que para lograrlo era necesario estudiar y aprender. Sammy sonrió a sus padres, se levantó y se fue para la escuela a seguir conociendo lo que hay en este mágico universo.

En el reino del Rey Bondadoso nadie iba al pantano porque allí vivía un monstruo que asustaba a las personas, ya varias personas casi se habían muerto del susto con este horrible ser mitad pez, mitad lagarto.
La princesa escuchó a su padre y en silencio se aventuró a lo más profundo del bosque hasta llegar al pantano. Eran como las tres de la tarde cuando llegó la princesa al pantano donde habitaba el monstruo gruñón.
La princesa logró sentarse a hablar con el monstruoso ser del pantano, hasta que logró convencerlo de que no fuera tan terrible con la gente que visitaba su pantano. Antes de irse le dio un beso en la mejilla al monstruo y de repente la habitación se llenó de luz, era muchísima luz que hasta encandiló los ojos de la princesa.
En efecto el monstruo del pantano era un príncipe que estaba encantado y al que se le rompería el hechizo si era besado por una princesa. Luego de que se rompiera el hechizo el príncipe del pantano le pidió la mano a la princesa y esta con gusto le dijo que sí. Los dos se fueron donde el Rey Bondadoso quien recibió con mucho agrado al pretendiente de la mano de su hija.
Luego de casarse el Rey Bondadoso le propuso al ahora yerno suyo, que se viniera a vivir con ellos al castillo y éste asintió, desde entonces viven felices en el castillo, ¿y el pantano?. Es ahora un parque de diversiones donde todos van a divertirse.

Este perro era el más feliz de todos los animales del bosque, siempre se le veía con la felicidad en su rostro y además era un gran amigo y le gustaba ayudar a todos en el bosque.
Juan siempre y con una sonrisa les decía que sí, que sí, sí, sí. Un día se preguntó lo siguiente: ¿Y si me vuelvo bombero?, así podré ayudarlos a todos y todos podrán solucionar sus problemas. El perro Juan se puso en la tarea de pedir a cada animalito del bosque: ladrillos, tejas, cemento a lo que todos le ayudaron con mucho agrado.
Y ese día construyó con la ayuda del cerdito constructor una casa a la que llamaron “Cuerpo de bomberos de los animales del Bosque” o sea el CBAB, otros animalitos que vieron este letrero quisieron sumarse a la causa y se hicieron bomberos como Juan, el perro bombero era ahora el perro más feliz y bondadoso del mundo.

El lobo feroz estaba más furioso que nunca, porque en el bosque ya no podía hacerle daño a nadie. Ya Caperucita Roja y su abuela se habían revelado y no le permitían que las molestara. Las ovejas lo acorralaban cada que llegaba a comerse alguna de ellas. Los cerdos le ganaron la batalla con una casa tan bien hecha que no la pudo destruir ni siquiera con sus fuertes soplidos.
Era una situación que el señor lobo no quería seguir viviendo, ya estaba flaco y feo.
Sandy, la hija del leñador lo escuchó y supo que el pobre lobo estaba muy triste por lo que se acercó con cuidado y le dijo:
El lobo se sentó a hablar entonces con Sandy y comprendió que la vida nos trata como nosotros nos comportemos en ella, y fue de esa manera que el lobo empezó a ayudar a todos, la paz reinó de nuevo en el bosque y todos querían al nuevo lobo.
Sandy fue muy feliz al ver que su amigo lobo ahora podía estar con todos los animalitos del bosque, ya nadie quería que se fuera

Cuando la tarde cayó jajajajajajajajajajajajaja se río la noche.
La tarde dejó las cosas así y mejor se fue a dormir, igual ya era de noche.
Un día mientras la noche estaba de compras se tropezó con una roca que había en el camino y cayó al piso a lo que la tarde le tendió la mano para que se parara.
La noche nunca más se volvió a burlar de la tarde, más bien compró pinturas para pintar la tarde cada vez que se cayera.

Del burro todos se burlaban porque se reía feo y supuestamente era muy burro, lo que no sabían todos es que burro les daría una lección a todos, que nunca iban a olvidar. Resulta que un caballo que era ciego venía en camino al bosque y escuchó el sonido del río que debía cruzar.
Sí, para llegar al bosque era necesario cruzar un río muy caudaloso y en el que muchos animales se habían ahogado.
El burro cruzó el río y estando en la otra orilla le propuso al caballo que le dejara montarse en su lomo.
El caballo montó en su lomo al burro y en efecto pudieron cruzar el río, cuando llegaron a la otra orilla todos los animales habían visto lo que el burro hizo. Estaban felices de que un nuevo amigo llegara al bosque, felicitaron al burro por su acción y desde entonces no volvieron a reírse de él.

Ese día Martica amaneció muy aburrida y les dijo a sus padres que no quería volver a la escuela.
En ese momento Martica se tropezó y se quebró un pie, sus padres tuvieron que llevarla a urgencias para ser atendida por un médico. El médico ayudó a Martica y mientras le ayudaba, le dijo:
Martica no sabía si reír o llorar, lo único que sí sabía es que tan pronto se aliviara del pie volvería a la escuela, ¡Martica quería ayudar!

Ese día era la gran competencia de atletismo de todos los animales del bosque, todos se habían preparado para esta gran carrera. La tortuga se había inscrito ese día, cosa que pareció chistosa a todos los animales, quienes al ver la le decían que no sería capaz de hacerlo.
Todos los concursantes se fueron para la fiesta para demostrar a la tortuga que le podrían ganar aun cuando ella compitiera. Mientras todos los animales del bosque bailaban la tortuga seguía su camino dentro de la carrera, lo que no sabían los animales es que se irían a dormir sin darle importancia a la tortuga, estaban convencidos de que se demoraría mucho.
Toda la noche durmieron y al día siguiente salieron desesperados para ganarle a la tortuga, ¡Pobres animalitos!, la tortuga ya hacía mucho rato había llegado a la meta y ahora celebraba en casa su triunfo.
¿Qué tal te parecieron estos cuentos infantiles cortos? Nunca olvides que el arte, a través de sus diferentes expresiones, es la manera como el ser humano le ha dado color, fantasía, enseñanzas y alegría a su existencia. En un mundo en el que, a veces, no nos sentimos comprendidos.
El arte transformado en cuento es entonces libertad y es imaginación para nuestros niños, es como diría Pablo Picasso: “Una mentira que nos acerca a la verdad”. Recuerda que en Hakuna Psicólogos abrimos un espacio para que seas feliz y te dejes seducir de la vida.
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