¿Sabías que además de garantizar una higiene adecuada, el bañar a tu bebé estimula el desarrollo psicomotor de tu bebé? El baño del bebé brinda experiencias sensitivas, incita al juego, estimula la circulación, relaja y sobre todo es un momento muy especial para fortalecer el vínculo de amor y confianza que tienen tú y tu pequeñín.
La hora del baño depende de las necesidades de cada familia, a veces, en climas muy cálidos pueden requerirse un segundo baño para refrescar al bebé.
Sin embargo, es bueno conservar los mismos horarios cada día para, pues así vas acostumbrándolo a una rutina que facilitara su adaptación y seguridad.
Aquí te damos algunas sugerencias para hacer de este un momento mágico:
1. Es adecuado realizarle el baño de esponja sin introducirlo totalmente en el agua hasta que caiga el cordón umbilical. A propósito, es muy importante que seques bien el cordón umbilical para evitar infecciones.
2. Lo más aconsejable es que utilices una bañera de plástico que te ofrece seguridad y comodidad, ahora existen bastantes con mallas o fáciles de sentar a tu bebé.
3. Además debes tener las manos bien lavadas, las uñas cortas y no usar joyas para evitar que lastimes la piel de tu bebé.
4. Coloca al bebé semi-sentado en la bañera de bebé sujetándole la cabeza con tu mano izquierda, si eres diestra. Con la otra mano puedes manejar una esponja natural y el shampoo pequeñín que es adecuado para su piel y que puedes utilizar en su cuerpo y cabecita. (Algunas mamás prefieren lavar su cabecita por separado).
5. Para limpiar correctamente los oídos y la nariz no utilices copitos, limpia hasta donde te permite la toallita o esponja. Para la nariz puedes utilizar unas gotitas de suero fisiológico. Para eliminar la saliva o restos de leche utiliza una gasa o toallita.6. La higiene de los genitales merece especial atención.