Cocinar con niños es una de las actividades más enriquecedoras que podemos hacer en casa con nuestros hijos, también es cierto, que es una de las que más trabajo nos va a dar, pues tenemos que adecuar la cocina y los utensilios a sus necesidades y por encima de todas las cosas, debemos evitar que ocurran accidentes, pero eso no es nada, la cosa es, como quedará la cocina, jejejeje, sobre todo para las que somos fanáticas del orden y la limpieza, pero no importa, merecerá la pena (paciencia y Lexatin), no, es broma.
Es una actividad para madres valientes, pero los beneficios son tantos y se lo pasan tan bien que olvidarse del orden y la limpieza no costará nada.
¿ Que aporta ?
Muchas cosas y todas buenas, en primer lugar que se lo van a pasar genial, para ellos será un juego, y que mejor forma de aprender que jugando
Es una forma de acercar los alimentos a los niños, para que así asocien alimentos con diversión y de este modo, no identifiquen alimentos con algo extraño y ajeno a ellos que cada día a la hora de comer y cenar les martiriza. Cuando un niño ha sido participe activo de la preparación de la comida os puedo asegurar que se lo va a comer con mucha ilusión.
Valores, tales como el trabajo en equipo, cooperación, responsabilidad, orden, limpieza y paciencia.
Es también una forma de iniciarles en el conocimiento de las propiedades de los alimentos y la importancia de llevar una dieta sana y equilibrada.
Fomenta la creatividad, la innovación, experimentación y sentido estético, pues el plato ha de quedar bonito y lo más apetecible posible.
A nivel físico, se trabaja la motricidad fina, muy importante para el desarrollo de la inteligencia.
Además de todo esto, es una buena opción para pasar tiempo con ellos, aumentando así la complicidad con nuestros hijos.
Pues vamos allá con la selección de libros que pueden ir muy bien.














