Existe una situación que, tanto a las mamas de mi alrededor cómo en las que veo en consulta, les genera realmente una sensación de estrés a niveles estratosféricos.
El ser madre supone un reto de aquellos de los grandes en la vida. A estas alturas ya te habrás dado cuenta y no te estoy descubriendo nada nuevo, ¿verdad?
Pero hay momentos que nos llegan a doler en el alma. Cómo por ejemplo cuando tenemos la necesidad de podernos partir en dos, tres, cuatro (o el número según la cantidad de hijos que tengamos) para poder atender sus necesidades de mamá a la vez, si encima nos encontramos solas, como es la mayoría del tiempo.
Y te entiendo, porque a mi también me pasaba, hasta que empecé a poner en práctica lo que te cuento hoy en el vídeo.
Así que dale al Play y descubre qué puedes hacer para salir airosa de estas situaciones.