
photo credit: Merlijn Hoek Zoe // Jos Watergraafsmeer via photopin (license)
Para esta actividad solo necesitáis dos cosas: una lista de temas y un dado.
En primer lugar, adecuad vuestra lista de temas al nivel y edad de vuestros alumnos. Una lista de temas tipo podría ser:
Distribuid la clase en parejas y explicadles la dinámica: vosotros lanzaréis el dado, según el número que salga tendrán que hablar de ese tema durante un minuto, 30 segundos cada uno. Para que sea más divertido, y todos estén más atentos, podéis utilizar un dado proyectado en la pizarra digital.
Durante el juego, vuestros alumnos seguramente pasarán por temas que ya habían tratado antes, podéis copiarles estas frases en la pizarra para que las utilicen:
Going back to…
As I was saying…
Oh, by the way…
That reminds me of…
Yeah, well, anyway…
Let’s move on…
Este juego está genial si, además de que vuestros alumnos hablen, queréis que se muevan un poco.
Es súper sencillo. Comprad una pelota de plástico de las típicas de playa que venden en los chinos. Llenad la pelota de temas y peguntas, siempre adecuadas a la edad de vuestros alumnos.
Poned música, ¡en inglés por supuesto! Y lanzad la pelota. Vuestros alumnos deben lazársela hasta que la música pare. El que tenga la pelota en ese momento, tiene que ver qué pregunta o tema tiene bajo el dedo gordo de su mano derecha y hablar sobre este tema durante el tiempo que estiméis. ¡Ya veréis como este juego les gusta!
Para este juego debéis preparar con anterioridad tarjetas con opuestos: big/small, tall/short, thin/fat… Poned en cada tarjeta cada uno de los opuestos. Estos pueden ser del tipo que queráis y, por supuesto, siempre adaptados al nivel de vuestros alumnos.
Repartid las tarjetas y explicad a los niños la dinámica: tienen que ir recorriendo la clase buscando a su opuesto, nunca pueden dejar a los demás ver su tarjeta, y tampoco pueden decirles directamente lo que es. Tendrán que descubrirlo haciendo preguntas, los primeros que encuentren a su opuesto ganarán.
Aunque el nombre del juego está basado en que los elementos estén dentro de una maleta, pueden estar dentro de una caja, ¡seguro que os resultará más sencillo conseguir una!
Este juego está muy bien para introducir un tema que vamos a tratar durante esa clase. El profe es el que va sacando los elementos y los niños los que van preguntando.
Si por ejemplo, vais a trabajar a un escritor, podéis meter en la caja una pluma, un folio, letras… ¡Cualquier cosa que se os ocurra! Lo importante en este juego es que los alumnos se emocionen y hagan muchas preguntas para descubrir qué es o quién es el misterioso personaje del que irá la clase ese día.
Esta actividad va a traer mucho revuelo a vuestra clase pero estoy segura que les encantará.
En primer lugar, distribuid la clase en grupos y poned un número a cada alumno del grupo. Si, por ejemplo, tenéis 30 alumnos, podéis hacer 6 grupos de 5 alumnos cada uno. Explicad a vuestros alumnos la dinámica: tenéis una imagen misteriosa que tendrán que descifrar entre todos, ¿cómo? Vosotros iréis llamando a cada número del grupo. Tendrán 30 segundo para ver la imagen, volver a su grupo y explicarles lo que han visto. Un miembro del grupo tendrá que dibujar lo que el alumno o alumna ha visto. Llamáis al siguiente número y realizáis la misma dinámica: mirar la imagen durante 30 segundos, volver a su grupo y completar la imagen que el primero ha visto. Una vez todos han visto, descrito y completado la imagen. Entre todos decidís cuál es la imagen más completa de todas.
Para este juego tendréis que preparar de antemano las tarjetas de cada rol.
El juego básicamente consiste en hablar, durante un tiempo determinado, de los temas que tenemos en la tarjeta que nos ha tocado. Lo divertido es que los demás intentarán hablar de los temas de su tarjeta, al mismo tiempo que nosotros tratamos de hablar de los temas de la nuestra… de modo que se producirá una situación bastante graciosa
Antes de empezar el juego, podéis enseñar a vuestros alumnos estructuras y frases sencillas en inglés para interactuar con otras personas en un grupo:
Algunas ideas para las tarjetas pueden ser:
¡Gracias por estar ahí!
Quien de verdad sabe de qué habla, no encuentra razones para levantar la voz.
Leonardo Da Vinci
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