
Se acerca el Carnaval y tus hijos quieren un disfraz original. Si todavía no tienes uno, aquí te mostramos cómo hacer disfraces caseros para niños de forma económica y sin necesidad de ser un manualista experto. Con materiales básicos que tienes en casa, podrás crear disfraces divertidos que triunfarán en cualquier fiesta.

El tul es un tejido barato y fácil de manejar que no necesita precisión al cortarlo. Para las orejas, recorta dos círculos de cartón, píntalos de gris y pégalos a una diadema. La cola la haces con espuma recubierta de tela, e inserta un alambre en el centro si quieres que sea rígida.
Para la falda, necesitas tul y una goma elástica para fruncirlo y conseguir ese efecto de vuelo tan vistoso. Termina añadiendo un lazo de raso a la diadema y a la cintura.
Este disfraz de superheroína está basado en Wonder Woman y es perfecto para niñas. Necesitas una camiseta roja como base sobre la que pegarás bandas doradas o amarillas hechas con goma eva.

La goma eva es el material ideal para hacer disfraces sin necesidad de coser. Lo encuentras en cualquier papelería a bajo precio. Para este disfraz viste al niño de negro y añade un gorro con antenas (dos alambres en espiral con pompones rojos).
Es perfecto para los más pequeños y se hace sin máquina de coser. Recorta las escamas en distintos colores y pégalas superpuestas sobre una camiseta de color carne o clara.
Para la cola, recorta dos partes y pégalas al final. Las escamas inferiores debe ser más grandes para que el disfraz tenga volumen. Si eres algo artístico, puedes hacer los detalles del sujetador en forma de concha.




Es uno de los disfraces caseros más originales y sencillos de hacer. Viste al niño de blanco y coloca un gorro de ducha. Coge una caja, recorta la parte superior e inferior, y añade tirantes para que se ajuste al cuerpo.
Este disfraz destaca por su originalidad. Despeina al niño y vístelo de forma desaliñada, como si fuese soplando un huracán. El elemento clave es un paraguas dado la vuelta que simula el viento arrebatando todo.